Colombia busca posicionarse en el turismo capilar, un mercado internacional de trasplantes y tratamientos contra la alopecia que atrae pacientes extranjeros.

Publicado por: Redacción Salud
Viajar para realizarse un trasplante capilar dejó de ser una posibilidad poco habitual. En países como Turquía, esta práctica se convirtió en una industria que atrae a pacientes internacionales que mueve millones de euros para su economía. Ahora, Colombia comienza a aparecer entre las alternativas que investigan quienes buscan tratamientos para la pérdida del cabello.
¿Qué es el turismo capilar y por qué gana terreno en Colombia?
El turismo capilar es una modalidad de turismo sanitario o de salud que consiste en viajar a otra ciudad o país —frecuentemente a un menor costo— para someterse a un trasplante o tratamiento de injerto de cabello.
Al respecto, el doctor Martín Castillo, especialista en restauración capilar y tricología, afirma que ha comenzado a recibir pacientes procedentes de otras ciudades y del extranjero. Según explica, estas personas comparan profesionales, técnicas, tecnología y resultados antes de decidir dónde realizarse un procedimiento. Lea: Descubriendo las 10 Mejores Clínicas de Trasplante Capilar en Estambul
“El paciente de hoy investiga muchísimo antes de tomar una decisión. Compara médicos, técnicas, resultados, tecnología y experiencias de otros pacientes”, señala Castillo. Para el especialista, la confianza en el equipo médico es uno de los factores que influye en la elección del destino.

Un mercado internacional de miles de millones de dólares
Las cifras de la Sociedad Internacional de Cirugía de Restauración Capilar (ISHRS) dan cuenta de la dimensión del sector. La organización estimó que en 2021 se realizaron alrededor de 703.183 procedimientos quirúrgicos de restauración capilar en el mundo y calculó entonces un mercado cercano a los 4.500 millones de dólares.
El perfil de los pacientes también ha mostrado cambios. Según el censo de la ISHRS de 2025, correspondiente a procedimientos realizados en 2024, los hombres representaron el 84,7 % de los pacientes quirúrgicos y las mujeres, el 15,3 %. La organización reportó, además, un crecimiento del 16,5 % en el número de mujeres atendidas quirúrgicamente frente a 2021. Tenga en cuenta: Alopecia androgenética y salud capilar las razones del aumento de consultas en Colombia
Castillo asegura que esa transformación también se refleja en las consultas. A su práctica llegan personas más jóvenes, mujeres y pacientes que buscan evaluar los primeros signos de pérdida de cabello antes de que el problema avance.
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El censo de la ISHRS también encontró que el 70,9 % de los pacientes había buscado tratamiento por pérdida de cabello de origen genético. Asimismo, el 44 % manifestó que preveía contarle a otras personas que se había sometido al procedimiento.

Colombia busca posicionarse en el turismo capilar
El interés por la restauración capilar coincide con la presencia de Colombia en el turismo relacionado con procedimientos estéticos. Datos correspondientes a 2024 estimaron en el país 490.944 procedimientos estéticos, entre cirugías y tratamientos no quirúrgicos. Le sugiero leer: La nueva técnica para recuperar cabello sin raparse y volver rápido a la rutina diaria
En ese sector, Colombia registró una proporción promedio del 30 % de pacientes extranjeros entre los atendidos por los especialistas encuestados. Esta cifra corresponde al conjunto de procedimientos estéticos y no exclusivamente a los trasplantes capilares, pero permite dimensionar el movimiento internacional de pacientes hacia el país.
Por su parte, un análisis de turismo estético de Forbes Advisor, basado en búsquedas realizadas durante 2022, identificó más de 1,28 millones de búsquedas anuales relacionadas con trasplantes capilares en el extranjero. Colombia ocupó el puesto 18 entre los destinos analizados, con unas 7.484 búsquedas anuales estimadas.

Estos datos reflejan interés digital, no el número efectivo de personas que viajaron para someterse a un procedimiento. Sin embargo, muestran que Colombia aparece entre las opciones que algunos pacientes consideran cuando buscan alternativas fuera de su país.
Para Castillo, el desafío consiste en competir mediante la calidad médica, la tecnología y la seguridad, y no únicamente por el precio de los procedimientos.
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No todos los pacientes necesitan un trasplante
El crecimiento del turismo capilar también plantea retos médicos. La caída del cabello puede tener distintas causas y no todos los pacientes requieren una intervención quirúrgica.
Antes de recomendar un trasplante, es necesario evaluar el tipo de alopecia, el estado de la zona donante y las posibilidades de conservar el cabello existente. En algunos casos, el tratamiento indicado puede ser médico y no quirúrgico. Le interesa: ¿Cómo el trasplante capilar está cambiando la vida de miles de personas?
“Hay personas que llegan convencidas de que necesitan un trasplante y, después de evaluarlas, encontramos que su caso requiere primero un tratamiento médico. También hay pacientes que sí son candidatos a cirugía. La clave está en diagnosticar antes de intervenir”, explica el especialista.
Entre las técnicas utilizadas en restauración capilar se encuentra la FUE, que consiste en extraer unidades foliculares de manera individual de la zona donante. Para implantarlas pueden emplearse instrumentos como el Choi Pen, asociados a modalidades de implantación directa conocidas comercialmente como DHI. Son etapas distintas del procedimiento: FUE describe la extracción, mientras que DHI se refiere a una modalidad de implantación.
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El seguimiento médico, un reto para los pacientes extranjeros
A diferencia de otros procedimientos, el resultado de un trasplante capilar continúa evolucionando durante varios meses después de la intervención. Por eso, la atención no termina cuando el paciente regresa a su país.
El seguimiento médico, la evaluación de la evolución y el acompañamiento posterior forman parte del proceso. Para Castillo, este aspecto será determinante para que Colombia consolide su reputación como destino de restauración capilar. Se recomienda: Tres cambios en el cabello podrían revelar enfermedades antes de presentar otros síntomas
“El paciente se puede ir de Colombia pocos días después de su procedimiento, pero nuestra responsabilidad no termina cuando toma el avión. El trasplante continúa evolucionando durante meses. El seguimiento y el acompañamiento son parte del resultado”, afirma.
Cabe señalar que el turismo capilar pone sobre la mesa una conversación que va más allá de la apariencia física. La restauración del cabello se ha convertido en una actividad que conecta decisiones médicas, avances tecnológicos y desplazamientos internacionales.
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Así pues, el reto será atraer pacientes sin dejar de lado el diagnóstico adecuado, la seguridad de los procedimientos y el seguimiento a largo plazo.















