Decenas de comerciantes advierten que están “a punto de la quiebra”, tras los evidentes retrasos en las remodelaciones de las plazas de mercado de San Francisco y Guarín, adscritas a las Comunas 3 y 13 de Bucaramanga. Estas obras inconclusas se iniciaron en la pasada administración.

Publicado por: Euclides Kilô Ardila
Tras la advertencia de algunos comerciantes formales de adelantar mañana, 19 de febrero, una movilización pacífica que llegaría hasta la Alcaldía de Bucaramanga, para denunciar los perjuicios debido a los retrasos en las obras de remodelación de las plazas San Francisco y Guarín, el jefe del Gobierno Local, Jaime Andrés Beltrán Martínez hizo presencia en tales centros de acopio.
Como se recordará, existen locales que llevan más de cinco meses cerrados, a raíz de los trabajos inconclusos que dejó la pasada administración en dichas plazas; además de las irregularidades detectadas en la contratación y ejecución de las obras.
Muchos comerciantes aseguran que están “al borde de la quiebra”. En la plaza de San Francisco, por citar solo un ejemplo de los retrasos, al llegar allí lo primero que se observa de la supuesta transformación que prometió el gobierno anterior es una fachada sin frisar y sin pintar, la cual dista mucho de los renders presentados a finales de 2022. También, brillan por su ausencia las unidades sanitarias móviles que estaban de manera provisional, mientras el proyecto llegaba a su fin.
Hace varios meses, el anuncio del entonces alcalde, Juan Carlos Cárdenas Rey, fue una inversión por 13.000 millones de pesos para la transformación de las plazas de mercado San Francisco y Guarín.

En la emblemática plaza San Francisco, en ese entonces, se dijo que se haría una intervención más profunda que conllevará adecuaciones físicas de las redes eléctricas, hidráulicas y alcantarillado. De igual manera, se harían cambios en la fachada, iluminación, escaleras, pisos, baños y cubierta. También estaba contemplada la construcción de un elevador para personas con discapacidad, la adecuación del sistema de tratamiento de aguas residuales y la aplicación de medidas contra incendios.

En el área de Guarín, se prometió que se intervendría el costado sur, con el fin de adecuar las áreas que presentan un mayor deterioro. Por eso, se trabajaría en la cubierta, las rampas de acceso para las personas con discapacidad, los pisos, la remodelación de los cuartos de aseo y la recuperación del espacio público. De esta manera, se aseguraría que fuera un lugar que cumpliera con las normas de sismo resistencia, manejo de residuos sólidos, además de la normatividad ambiental y sanitaria.
“Todo está en letra muerta”
Sin embargo, todo se ha quedado a medias. José Hilario Padilla, presidente de la Asociación de Usuarios de la plaza de San Francisco, confesó que: “aquí no podíamos dejar a merced del consorcio nuestro trabajo, por eso se propuso iniciar las labores en contra jornada. Fue una decisión acertada viendo lo que vivimos ahora”.
A pesar de que el proyecto se debió entregar el pasado 30 de enero en su totalidad, lo cierto es que “el 28 de diciembre del año pasado apenas nos estaban entregando el diseño aprobado de los baños y mientras tanto la plaza ya no posee el servicio sanitario”, reveló Claudia Patricia Carrillo, administradoras de los servicios públicos de la plaza.
Otra situación que aqueja a los comerciantes, sobre todo a los once restaurantes que funcionaban en el establecimiento, es la crisis económica que están sufriendo hace cinco meses.
La zona de alimentos preparados fue desalojada el pasado mes de octubre de 2023, desde entonces “nuestra sección que daba empleo a más 80 personas vio mermado su derecho a trabajar y mes a mes nos dicen una nueva fecha”, relató Martha Lemus Vargas, quien tenía allí su restaurante hace 25 años junto a su esposo.
Tanto en Guarín como en San Francisco los comerciantes están afectados. La clientela está incómoda y expuesta a posibles accidentes a raíz de los escombros y los materiales que se hallan en medio de las obras. El polvo, el barro y la suciedad también afectan las actividades diarias.
El alcalde hace presencia

En visita a la Plaza de Mercado San Francisco, el alcalde de Bucaramanga, Jaime Andrés Beltrán Martínez, fue enfático en decir: “Las obras que otros dejaron abandonadas no son nuestra culpa, pero sí es nuestra responsabilidad terminarlas y responderles”.
“¿Qué les pido? ¡Paciencia! Cuando un maestro toma la obra de otro maestro, se la deja a medias. Lo primero que tiene hacer es mirar qué dejaron botado, evaluar y mirar cómo corregir. Vamos a mejorar esto, ya le he dado la orden al Secretario de Infraestructura para que agilice las obras y tome decisiones”, precisó Beltrán Martínez.
Jorge Alejandro García, secretario de Infraestructura de la Alcaldía de Bucaramanga, de entrada indicó que existen varios problemas en los contratos que dejó la anterior administración municipal, por un valor total cercano a los $13.000 millones.
El funcionario informó que actualmente se adelantan gestiones en materia contractual, para resolver inquietudes expuestas por contratistas e interventoría en el marco de este proyecto de reparación en las dos plazas.
“Nuestra intención es resolver las peticiones relacionadas con mayor cantidad de obra y adicionales en recursos. Es algo que tenemos que analizar y estudiar”, argumentó García.
Es decir, hablamos de obras que tuvieron falencias de planeación y en las cuales ahora se deben contemplar más trabajos.

Como si fuera una pesadilla que no acaba, los trabajadores de los 942 puestos se mantienen en la idea de salir a las calles este lunes, 19 de febrero, sobre la 1:00 de la tarde con destino a la Alcaldía para expresar las problemáticas del proyecto que no supera el 50 % de avance.












