Bucaramanga
Lunes 11 de diciembre de 2023 - 07:08 PM

¿Qué opinan en los barrios de Bucaramanga sobre derogación del decreto de porte de sustancias?

El Mandatario Nacional les recordó a los agentes policiales que no podrán confiscar estupefacientes, siempre y cuando no excedan la cantidad mínima especificada en la Ley 30 de 1986.

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Publicado por: Euclides Kilô Ardila

Los bumangueses y en general los colombianos no salen del asombro. Mientras la comunidad vive solicitándole a la Policía controles para evitar que sigan los desórdenes, liderados en las vías y parques por consumidores de drogas; el Gobierno de Petro ‘echó por tierra’ el decreto que prohibía tener drogas en espacios públicos.

Como se recordará, el propio Mandatario anunció hace unos días la derogación del Decreto 1844 de 2018, el cual imponía sanciones al porte de dosis mínima de drogas.

“Si con las prohibiciones que existían los drogadictos burlaban la ley, con más ver ahora se tomarán los parques para delinquir”, dijo Juan Carlos Salcedo, líder cívico de Ciudad Norte.

El vecindario teme que a sitios como el parque de Las Palmas, el Romero y el de Las Cigarras, así como los alrededores de Palogordo, en el barrio La Juventud, se dispare aún más el consumo drogas.

Jerónimo Garcés, residente en Morrorrico, dice que “el anuncio de Petro destruye los avances que teníamos en nuestro sector. Y es que, de la mano de la Policía, habíamos frenado 11 focos de drogadicción que existían en nuestro barrio, y cuyos promotores actuaban tanto en el día como en la noche, generando conflictos y tensiones entre la comunidad. Ahora, con esto de Petro, todo queda en nada”.

Jacobo Moreno, residente en La Ciudadela, aseguró que “con el insólito pronunciamiento de Petro, en cierta medida se les está dando el permiso a los hampones y drogadictos para que deambulen a sus anchas. Eso es de lo más absurdo que yo haya visto de este gobierno tan nefasto”.

Y es que, por citar sólo una cifra, nada más en Bucaramanga se han fallado cinco tutelas, tres derechos de petición y dos acciones populares, entabladas por vecinos de sectores como parques, vías y barrios residenciales, que exigen medidas para contrarrestar los constantes escándalos y hechos delictivos protagonizados por consumidores de drogas y por jóvenes que acostumbran a tomar licor a avanzadas horas de la madrugada en varios parques.

“El Presidente debe entrar en razón porque, con su pronunciamiento, nuestros hijos resultarán expuestos a la droga, porque ahora en cualquier parque o calle nos podremos encontrar, sin ningún descaro o temor, a alguien drogándose”, dijo Juvenal González, vecino del barrio El Sol.

El propio alcalde electo de Bucaramanga, Jaime Andrés Beltrán Martínez, calificó como “inaceptable” esta decisión del Gobierno toda vez que, asegura, quita competencias a la Policía Nacional para combatir el consumo.

“Inaudito e inaceptable. El presidente Gustavo Petro acaba de derogar las competencias de la Policía Nacional para combatir el consumo de sustancias psicoactivas en espacios públicos, situación que pone en peligro la vida, la salud y la tranquilidad de la ciudadanía”, le dijo el futuro alcalde a este diario.

Beltrán Martínez fue enfático en decir que, una vez se posesione, el próximo 1 de enero, continuará la lucha contra el microtráfico “en todos los rincones de la ciudad”.

A juicio de Juan Alberto Moreno, vecino del barrio Campohermoso, “es preciso que se les permita a los policías incautar la dosis personal, de tal manera que se puedan liberar los parques y miles de entornos escolares de consumidores de drogas””.

Otras voces de la comunidad

María G. Delgado: “Es inadmisible que el propio Gobierno Nacional les ate las manos a los agentes policiales para que velen por la seguridad en los parques”.

Luis A. Guevara: “Uno, con este gobierno, ya no sabe qué hacer. ¿Cómo se le ocurre a Petro salir con el cuento de que un Policía no puede decomisar la droga?”.

José A. Velásquez: “Lo que más preocupa es el mensaje que se les envía a los consumidores. Como quien dicen, metan marihuana que aquí no pasa nada. Terrible”.

Debatible

Para Julio Cesar Acelas, experto en temas de seguridad, “lo que hay de fondo con el anuncio del Presidente Petro es un tema de principio, en el sentido de que hay que tratar al consumidor como un problema de salud pública, como una enfermedad y no como un tema de orden público”.

“El mayor desamparo institucional que padecen los colombianos tiene que ver con las drogas y el delito. Líderes, madres de familia y transeúntes saben quienes son los jíbaros y donde están las ‘ollas’. Saben también, que la Policía cobra vacuna a los distribuidores y no pasa nada”.

Por otro lado, dijo el experto, hay un aumento sostenido del consumo y por ende de las percepciones negativas de los ciudadanos: “La gente común y corriente está en el peor de los mundos”.

Agregó que el pasado decreto del hoy expresidente Duque, cuyo efecto fue mediático, de acción y presencia de la autoridad, no tuvo impactos reales en el consumo: “Con la redada de la Policía en parques y lugares públicos, se dispararon los precios de las dosis favoreciendo el ingreso de los jíbaros”.

Antecedentes

La Sala Plena de la Corte Constitucional declaró inexequibles algunos apartes de los artículos 33 y 140 del Código Nacional de Policía, que prohibían el consumo de alcohol y sustancias psicoactivas en espacios públicos.

Esta determinación se tomó al considerar que esta norma vulnera los derechos al libre desarrollo de la personalidad, la libertad de expresión y el acceso al uso común del espacio público.

Dicha prohibición no cumplía con el objetivo de garantizar la tranquilidad, las relaciones respetuosas entre los ciudadanos y el cuidado del espacio público. “Existen otros medios de policía previstos en el mismo Código, para lograr la misma finalidad sin que se sacrifique tan intensamente una libertad”.

Las áreas más neurálgicas en Bucaramanga

Estos son algunos focos de drogadicción y de escándalos de la ciudad:

1. Carrera 16 con calle 4: En esa zona del barrio Chapinero existen grupos de personas que se la pasan consumiendo drogas alucinógenas. Al lugar llegan jíbaros, que se especializan en vender sustancias al menudeo y a personas de otras zonas.

2. Calle 28 con carrera 17: Esa zona, que también es frecuentada por docenas de habitantes de calle, es uno de los puntos de mayor afluencia de vendedores de drogas alucinógenas. El movimiento más fuerte se da durante las horas de la noche, cuando llegan hombres y mujeres a comprar la droga ‘al detal’.

3. Puerta del Sol: Debajo del paso elevado y camuflado bajo la apariencia de un ‘dormitorio de indigentes’, se expenden drogas alucinógenas.

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4. Barrio La Juventud: En este sector existen puntos de expendios camuflados, en donde se ofrecen mercancías a personas que son adictas. También hay jóvenes, que hacen las veces de vendedores o de informantes de los grandes viciosos.

5. Calle de Los Estudiantes: En medio de una población académica, que bordea los 20 mil alumnos, se protagonizan escándalos producto de la constante ingesta de licor y el consumo de drogas alucinógenas.

6. Cuadra Play’: Esta exclusiva zona de Cabecera del Llano es una de las más neurálgicas en manera de alteración de la tranquilidad de la comunidad. Los vecinos sostienen que, además de los escándalos que promueven los borrachos, se venden sustancias alucinógenas.

7. La Calle 105: Esta vía, que es la ‘espina dorsal’ del barrio Provenza, no solo es escenario de constantes invasiones del espacio público de clientes de establecimientos nocturnos, sino que además es el epicentro de riñas de gente alcoholizada.

8. La ‘Zona Rosa’: Esta área, que comprende a las carreras 31, 32 y 33, en inmediaciones de Mejoras Públicas, aparece como un centro afectado por el consumo de drogas, ventas de licores y hasta prostitución.

9. Parque de Las Cigarras: Este es otro sector de la Ciudadela Real de Minas que se ha convertido en la ‘cuna de los desórdenes’, producto del consumo de bebidas alcohólicas y sustancias alucinógenas.

10. Viaducto de La Novena: Además del peligro que representa, tanto para la gente como para la movilidad, este paso elevado es hoy un espacio propicio para el consumo ilegal de bebidas alcohólicas y de drogas alucinógenas.

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Publicado por: Euclides Kilô Ardila

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