Una funcionaria del Banco Inmobiliario de Floridablanca instauró ante la Procuraduría una denuncia por el acoso sexual y laboral que afirma vivió por parte del director de la entidad, Julio César González.

Publicado por: Redacción Vanguardia
En 2020, en medio de la pandemia, Diana* empezó a trabajar en el Banco Inmobiliario de Floridablanca luego de ganar un concurso de méritos. En ese momento, Julio César González, quien hoy se encuentra investigado por la Personería de Floridablanca debido a dos denuncias que fueron interpuestas en su contra por acoso sexual y laboral, era el secretario general de la entidad.
Diana cuenta que al llegar a la entidad lo único que quería era trabajar tranquila. Y si bien había escuchado algunos comentarios sobre el comportamiento de González, no imaginó la magnitud del acoso sexual y laboral que vivió.
“Es morboso. Me hacía comentarios obscenos y que empezaron a subir de tono rápidamente. Empezó a volverse insoportable para mí. Se me acercaba demasiado, me hacía comentarios vulgares, irrespetuosos, insinuantes”, le contó Diana a esta redacción.
Incluso, llegó a invadir su espacio personal sin su consentimiento.
“Yo salía llorando de esa oficina y mis compañeros se daban cuenta de mi desesperación. Le exigía respeto, le decía: a mí no me interesa y las respuestas que siempre recibí fueron que él era así, que esa era su manera de tratar a las mujeres y que no iba a cambiar, que podía poner las quejas que quisiera, pero que él siempre iba a ganar”, cuenta Diana.
Diana soportó el acoso sexual casi un año: Ella insistió en su negativa ante las insinuaciones sexuales y González detuvo su acoso sexual, pero comenzó su acoso laboral.
“Empezó a insultarme, a gritarme en público, a hacer comentarios deshonrosos, groseros y desobligantes y a ponerme funciones que no son de mi cargo. Yo no quería ir a trabajar, estaba desesperada”, explica Diana.
González comenzó a llamarla a las 6:00 de la mañana, en la noche, los domingos, festivos, en vacaciones y mientras se encontraba incapacitada debido a una cirugía que le fue practicada por aquel entonces.
En abril de 2022, Diana llegó a un punto límite: “Digo no más. Me llené de valentía a pesar de que me sentía en crisis y no podía dormir”, cuenta.
Diana entró a la oficina de González, un lugar sin cámaras y tan solo una pequeña ventana hacia la calle, y le dijo que no estaba dispuesta a cumplir con funciones que no se ajustaban a su cargo. Le contestó tan solo: sí señora, no pasa nada.
Pero a los pocos días la llamó otra directiva de la entidad para decirle que lo que había hecho era muy grave: defenderse del acoso laboral y sexual había sido un gravísimo.
La directiva le dijo a Diana que si no cumplía con las órdenes de “El Dr. Julio” por las buenas, entonces tendría que hacerlo “por las malas” y le advirtió que le pasaría una copia por escrito con copia a su hoja de vida.
Diana entró en una crisis.
“Estoy medicada porque no podía dormir. Empecé a sentirme mal en la oficina por todo esto que pasaba”, explica Diana. Le tenía miedo a González.
Diana acudió al Comité de Convivencia después de que fue incapacitada dos meses con diagnóstico de depresión, de abril a junio del año pasado.
Y lo hizo porque al volver de la incapacidad, González continuó con su acoso y su actitud hostil.
El psiquiatra que atiende a Diana le dio unas recomendaciones que no eran compatibles con sus funciones, lo que significaba que la tenían que reubicar porque en el cargo donde estaba no cumplía con lo que el médico especialista había indicado.
Pero pasaron 15 días y Diana no fue reubicada. Ante la angustia y el acoso, Diana sufrió una crisis muy grave en la oficina. Luego de estar nuevamente incapacitada unos días más, fue reubicada finalmente.
Dice que en el Comité de Convivencia la apoyaron dentro del marco de sus funciones y hasta donde pudieron llegar.
Diana tomó la decisión de denunciar ante la Procuraduría y presentar sus pruebas porque “estoy buscando la reparación que merezco. Me demoré en hacerlo esperando que de pronto esa persona tuviera una manera mejor de tratarme porque finalmente lo que yo quiero es trabajar tranquila, pero se meten con una persona que no está haciendo nada. Yo solamente estoy pidiendo respeto”.
La Procuraduría en el mismo mes (septiembre de 2022) trasladó por competencia la queja a la Personería Municipal y se abrió una investigación el 12 de enero de 2023.
Pero González actuó. El 23 de diciembre de 2022 se publicó en la página web de la entidad el resultado de un estudio de reestructuración que elimina toda la planta de personal y la vuelve a crearla, junto con otros cargos nuevos, y el cargo que ocupaba Diana es el único que dejó de existir permanentemente. “No hay una prueba más clara de retaliación que eso”, dice.
Diana se siente “amenazada, sin respaldo de los entes de control y temo que las represalias de el y su equipo contra mi se materialicen y no solo me dejen sin trabajo sino que, también, me pueda pasar algo. Pensar que debo trabajar cerca de el afecta mucho mi condición actual de salud mental”, concluye.
*Nombre cambiado a petición de la fuente.
“Jamás he acosado a nadie”
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Julio César González, director del Banco Inmobiliario de Floridablanca, señaló en una rueda de prensa el pasado viernes 3 de febrero que “de manera rotunda digo que jamás he acosado a nadie, jamás en mi vida he acosado ni laboral ni sexualmente a ninguna persona, hombre o mujer, es un acto que rechazo y denigro. Si se detienen a estudiar mi hoja de vida, que estudien mi tema de trabajo en la universidad, en mis estudios superiores, sobre qué tema trabajé y con eso ustedes se dan cuenta de qué tipo de persona soy”.
González aseguró que “Estoy siendo hostigado por algunas personas están hostigando están afectando mi buen nombre, eh? Están por apasionamientos políticos por una persecución política contra mi nombre están realizando esta persecución a mi nombre a mi persona miren están jugando con mi dignidad hay un ente de control que está realizando las investigaciones y él dará los resultados”.
¿Qué hacer si sufre acoso sexual y laboral?
La abogada Karen E. Pérez señala que las personas que sean víctimas de acoso laboral pueden acudir al inspector del trabajo, en el ministerio de trabajo , quien tiene el deber de adelantar acciones administrativas para verificar la medidas preventivas y correctivas que establece la Ley 1010 de 2006. Es importante destacar que también son los jueces laborales los competentes en sancionar hechos de acoso laboral, los cuales segun la ley se entienden en las siguientes modalidades: maltrato laboral, persecución laboral, discriminación laboral, entorpecimiento laboral, inequidad laboral, desprotección laboral.
Si es mujer o una persona de la población Lgbtiq y está viviendo situaciones de violencia de género o discriminación en el ámbito laboral puede agendar su cita en el Centro Integral de la Mujer: (607) 6 35 18 97 en donde podrá recibir acompañamiento jurídico, psicológico y psicosocial gratuito.
















