Un olor a tabaco recorre las calles del tradicional barrio Villanueva, donde los cigarrillos y los puros tejen la historia y dan color a este céntrico sector del municipio de Piedecuesta. Se trata de un negocio familiar, heredado por generaciones, que mueve la economía de una gran mayoría de sus cerca de 10 mil habitantes.

Publicado por: ÁNGELA CASTRO ARIZA
A sus 52 años de edad, Gabriel Pico es uno de los más experimentados torcedores y enrolladores de tabaco de Piedecuesta y de los más reconocidos en esta labor del barrio Villanueva, uno de los más tradicionales del municipio ‘garrotero’ cuya historia está íntimamente ligada a la fabricación de este cigarrillo.
Este padre de tres hijos y dedicado por completo a esta actividad junto a su esposa, heredó este oficio de su padre, don Luis Pico, un carromulero que llevaba las hojas de tabaco a las fábricas décadas atrás.
Ya perdió la cuenta de cuántos cigarrillos ha hecho a mano, enrollándolos uno a uno, armándolos, escogiéndolos y envolviendo cada hoja con delicadeza. No solo vende tabaco fino, semifino y corriente a las tiendas de barrio o empresas locales, incluso exporta a países como Inglaterra y Estados Unidos.
Su oficio es compartido por cientos de habitantes de Villanueva, en su mayoría mujeres, en cuyos hogares es común observar a las madres o a sus hijos torciendo tabaco o secando las hojas en el solar o el patio.
Martín Rojas, dirigente del barrio, dice que el tabaco mueve la economía del barrio, conformado por unos 10 mil habitantes, aunque afirma que también hay personas que se dedican a oficios varios como la construcción y el comercio informal.
A su turno, William Carreño, presidente de la Junta de Acción Comu-nal, JAC, de Villanueva, comenta que el barrio nació hace 45 años y por tratarse de un sector céntrico y popular fue atrayendo a familias en un terreno que inicialmente fue un cañaduzal que lo atravesaban dos quebradas (Suratoque y Villanueva).
Sus comienzos
El barrio nació con cuatro lotes que fueron convertidos en viviendas, y entre sus primeros moradores se destacan los difuntos Sebastián Tarazona y el “pobre Luis”, un personaje que hacía acarreos y era dueño de cinco casas en el sector. Es más, la cancha del sector fue bautizada en su honor.
También sobresale Pedro Montoya, quien trabajaba con fique hace 45 años y uno de los más antiguos habitantes del barrio. Es considerado el fundador de los juegos de naipe en el barrio.
Villanueva se caracteriza por sus casas antiguas, atípicas sin guardar homogeneidad. Allí es común que se arrienden habitaciones al estilo inquilinato, y ha tratado de conservar sus rasgos característicos, a pesar de los cambios y la modernidad que experimenta el municipio metropolitano.
En palabras del presidente de la JAC, Villanueva se resume en un barrio de gente trabajadora, interesada en el desarrollo, y la conservación de sus costumbres (como por ejemplo la realización del Festival del Tabaco cada año en agosto), pese a las dificultades económicas de un oficio que se resiste a morir.
Ficha técnica
Fecha de fundación: 1972
Número de viviendas: 450 casas (incluidas tres barrios: Prados de Villanueva, Villaluz y La Gloria).
Límites: Barrios La Castellana I y II etapa, Hoyo Chiquito, San Rafael, San Luis, Las Delicias, Villanueva del Campo y Puerto Madero.
Necesidades del barrio
-Pavimentación de vías que se encuentran en mal
estado, como la carrera 11 entre calles 3 y 4; y la carrera 11 con calle 2.
-Remodelación del restaurante escolar, ubicado en la calle 2A número 10-97, para prestar una mejor atención a los cerca de 350 alumnos que se benefician de este lugar y que funciona hace 20 años en el sector.
-Apoyo para el grupo del Adulto Mayor, ya sea con dotación de uniformes o apoyo financiero para sus actividades.
-Cosntrucción de un muro de contención para prevenir desbordamientos de la quebrada Suratoque, como ya ha ocurrido en el pasado.
-Canalización urgente de la quebrada Villanueva que presenta problemas de contaminación y afecta a 8 viviendas.
-Reapertura del centro de salud que funcionaba en el barrio, y que atendía a unas 500 personas al mes.
















