En el sector rural de Piedecuesta, desde pequeños se aprende a actuar frente a los temblores.

Desde las aulas y desde la infancia, aprender cómo actuar frente a un temblor puede marcar la diferencia en situaciones de emergencia. Con el propósito de fortalecer la cultura de prevención y acercar el conocimiento científico a las comunidades rurales, estudiantes de primaria del colegio Cabecera del Llano, sede C, en la vereda Las Amarillas de Piedecuesta, participaron en una jornada educativa enfocada en la actividad sísmica y los riesgos geológicos de la región.
Durante la actividad, los estudiantes de primero a quinto grado vivieron experiencias pedagógicas y prácticas sobre geología, sismología y prevención de riesgos, en espacios diseñados para despertar su curiosidad científica y enseñarles, de manera didáctica, cómo comprender fenómenos naturales como los sismos. (Lea además: El sismo más fuerte de Santander)

La jornada fue liderada por el Observatorio Sismológico del Nororiente Colombiano (OSNOC) y el Semillero Serendipia del programa de Geología de la Universidad de Santander (UDES), con el acompañamiento de los profesores Yasmín Pelayo y Juan Carlos Ramírez, quienes explicaron conceptos relacionados con la dinámica sísmica regional y las características del Nido Sísmico de Bucaramanga, considerado una de las zonas con mayor actividad telúrica del país.
Además, los menores conocieron principios de fosilización, mineralogía, ciclo de las rocas y sismología mediante muestras físicas y actividades prácticas. A través de lupas binoculares, observaron componentes de fósiles y minerales presentes en distintos tipos de rocas, fortaleciendo su aprendizaje de manera interactiva.
De acuerdo con Yasmín Pelayo, profesora del programa de Geología UDES, esta iniciativa buscó acercar el conocimiento geológico a las comunidades rurales y fomentar la prevención frente a eventos sísmicos.

“La actividad tuvo como objetivo acercar el conocimiento geológico a las comunidades rurales, aportando a la democratización del conocimiento en la comunidad estudiantil y sus familias sobre temas de importancia como la prevención en caso de evento sísmico”, explicó la docente.
De igual forma, destacó que estos espacios permiten despertar el interés de los niños por las geociencias, promover el cuidado de los recursos naturales y fortalecer la conciencia frente a los riesgos geológicos presentes en la región.















