Productores alertan sobre el impacto económico y ambiental de la reciente decisión del Gobierno Petro.

Publicado por: Danilo Cárdenas
El gobierno del presidente Gustavo Petro realizó un cambio en las fórmulas para calcular el valor del etanol y del biodiésel, lo que generó indignación en el sector energético del país.
Según documentos del propio Ministerio de Minas y Energía, la nueva metodología provocaría una reducción del 14,5% en el ingreso de los productores de etanol y del 23,9 % en el caso del biodiésel.
La industria de los biocombustibles era una de las más consolidadas de Colombia durante el último cuarto de siglo. Además, constituye un pilar fundamental para la transición energética, una de las principales propuestas con las que el presidente Petro llegó a la Casa de Nariño.
Colombia avanza hacia un mercado de biocombustibles más justo y competitivo.
— Minenergía (@MinEnergiaCo) October 3, 2025
El gobierno del presidente @petrogustavo moderniza la fórmula de precios del etanol y el biodiésel para:
- Alinear los precios con estándares internacionales
- Proteger el bolsillo de los colombianos
-… pic.twitter.com/AmS0BOKl6t
El nuevo cálculo amenaza empleos y frena la transición verde en Colombia, advierten expertos
Actualmente, este sector aporta entre el 8 % y el 10 % de los combustibles utilizados en el transporte terrestre mediante mezclas con gasolina y diésel, lo que permite una reducción aproximada del 8 % en las emisiones totales de CO₂ del transporte.
Estudios de ciclo de vida demuestran que el etanol de caña y el biodiésel de palma generan entre un 74 % y un 83 % menos emisiones que los combustibles fósiles.
La industria de los biocombustibles genera empleo tanto en el sector industrial como en el agrícola. Iván Darío Arroyave, consultor empresarial, presidente de la Bolsa Mercantil de Colombia y decano de posgrados de la Universidad EIA, comenta sobre los efectos que tendrá este cambio:

“Posibles cierres, pérdida de empleos rurales e incertidumbre para la inversión en el sector. Esto podría desmantelar la industria nacional de biocombustibles, considerada la más avanzada dentro de la transición energética del país, y contradice los objetivos oficiales de reindustrialización, sostenibilidad y desarrollo rural”.
Publicidad
Le puede interesar: Plan para mejorar combustibles en la Refinería de Barrancabermeja: ¿Cómo será la generación del empleo?
Precios atados al mercado global: el cambio que podría desmantelar un sector clave
Hasta ahora, el esquema manejado en Colombia calculaba el ingreso que reciben los productores de biocombustibles tomando en cuenta los costos reales de producción local (materia prima, transformación, transporte) más referencias internacionales (precio del azúcar para el etanol y del aceite de palma para el biodiésel).
A partir de la nueva reglamentación propuesta por el presidente Petro, que empezó a regir desde el primero de octubre, esas fórmulas se modificarían para depender “plenamente del precio del producto final en los mercados internacionales” (por ejemplo, etanol de maíz cotizado en Houston y biodiésel en Róterdam), con ajustes por fletes, aranceles, tipo de cambio, entre otros.

Arroyave sostiene que estos precios están basados en subsidios que reciben los países internacionales y que existen diferencias entre escalas económicas y apoyos financieros que no se tienen en Colombia.
Para el experto, este podría ser el final de la industria energética en el país, pues podrían cerrar muchas plantas productoras. Además, critica la aparente contradicción entre el discurso del gobierno, que promueve la transición energética y la reindustrialización y lo que considera una medida que “desmantela” un sector clave para alcanzar esas metas.














