Las declaraciones premonitorias del exsicario de Escobar, alias Popeye’ sobre el Gobierno venezolano y sus presuntos vínculos con el narcotráfico y el Cartel de los Soles.

La muerte de Jhon Jairo Velásquez Vásquez, conocido como alias “Popeye”, el 6 de febrero de 2020 en Bogotá a causa de un cáncer de esófago, dejó un testimonio incómodo que hoy cobra gran relevancia. Luego de ser uno de los hombres de confianza de Pablo Emilio Escobar Gaviria y pagar una pena de 23 años de cárcel, Velásquez Vásquez se dedicó a realizar contenido para redes sociales donde hablaba de varios temas incluyendo temas de narcotráfico.
En una recopilación de sus declaraciones sobre los vínculos entre altos funcionarios del gobierno venezolano y el narcotráfico, realizadas antes de su fallecimiento a los 57 años, circulan nuevamente en redes sociales como premonición de lo que pasaría y que la comunidad internacional tardó años en tomar en serio.
El exjefe de sicarios de Pablo Escobar, quien había permanecido encarcelado hasta 1992 y se encontraba hospitalizado desde el 31 de diciembre de 2019, según el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario de Colombia (INPEC), utilizó sus últimos años de vida para señalar directamente a Nicolás Maduro como “el gran capo del Cártel de los Soles”, una acusación que en su momento pareció descabellada para muchos, pero que hoy encuentra resonancia en investigaciones internacionales.
#Colombia Jhon Jairo Velásquez Vásquez, conocido como alias “Popeye”, quien fue lugarteniente de Pablo Escobar, antes de morir en el 2020 ya había hablado en varios videos del 'Cartel de los soles', la relación de Nicolás Maduro y Diosdado Cabello con el narcotráfico y de una… pic.twitter.com/OrzZ4AqE6i
— Vanguardia (@vanguardiacom) January 6, 2026
La conexión de Santrich y el Cartel de los Soles
Uno de los puntos de inflexión en las declaraciones de Velásquez se produjo en abril de 2018, cuando a través de Twitter expuso lo que consideraba una red criminal de alcance continental. La captura de Seuxis Pausias Hernández Solarte, conocido por el alias de “Jesús Santrich”, exguerrillero de las Farc y el entonces designado como futuro congresista colombiano, durante una operación que involucraba el envío de 10 toneladas de cocaína hacia Estados Unidos.

Sin embargo, lo verdaderamente explosivo no era solo la magnitud del cargamento, sino los vínculos que esta operación encubierta de la DEA y las autoridades colombianas destaparon. “Esto se va a poner más complicado aún, el sobrino de Santrich se reunió con Nicolás Maduro; la cocaína pasaba por Venezuela”, escribió alias Popeye en aquella oportunidad, añadiendo una predicción que resultaría profética: “El sobrino de Santrich fue capturado y de seguro va a declarar contra Maduro, el gran capo del Cártel de los Soles”, escribió el lugarteniente de Pablo Escobar.
Santrich... usted tiene la oportunidad de pasar de villano a héroe: usted sabe mucho.... entregué a la DEA las rutas de las Farc y ahí cae Nicolás Maduro y Diosdado cabello !!!! Usted liberaría al gran Pueblo de Venezuela 🇻🇪. Sería un héroe.. incluso para mi.
— Jhon Jairo Velasquez (@Popeye_leyenda) April 27, 2018
La detención de Santrich el 10 de abril de 2018 en Bogotá, programada justo antes de que asumiera su curul parlamentaria el 20 de julio, expuso no solo las actividades ilícitas del exguerrillero, sino una red que se utilizaba en territorio venezolano como plataforma de tránsito para el narcotráfico internacional.
Del mito a la realidad, el Cártel de los Soles bajo la lupa durante años
El Cártel de los Soles había sido mencionado en círculos de inteligencia como una organización criminal conformada por altos oficiales de las fuerzas armadas venezolanas. Las autoridades estadounidenses mantenían esta estructura en su radar, identificando inicialmente a Diosdado Cabello, número dos del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), como su principal artífice. Sin embargo, las declaraciones de Popeye llevaron la acusación un escalón más arriba en la jerarquía del poder chavista.
Comprobado la DEA ya tiene pruebas contra Iván Márquez el gran Senador de las Farc y líder de las FARC... esta es La Paz de JMS... acá viene pegado Diosdado Cabello y Nicolás Maduro.... por lo pronto van por Iván Márquez...se dice que el Gobierno le aviso para que se fugara.
— Jhon Jairo Velasquez (@Popeye_leyenda) April 29, 2018
El exsicario del Cártel de Medellín, quien actuó como jefe de sicarios y seguridad personal de Pablo Escobar entre 1962 y 2020, poseía un conocimiento íntimo de las estructuras del narcotráfico que le permitía identificar patrones y conexiones que otros pasaban por alto. Su trayectoria criminal le otorgaba, paradójicamente, una credibilidad singular al momento de señalar operaciones de esta naturaleza.
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La respuesta del presidente venezolano Nicolás Maduro Moros ante la captura de Santrich resultó tan reveladora por lo que dijo como por lo que calló. Maduro se apresuró a criticar el proceso de paz colombiano: “Tengo que decir que los acuerdos de paz que ayudamos a construir y que firmamos en Cuba han sido una burla para el pueblo de Colombia, para las guerrillas que dieron un paso definitivamente hacia la política, hacia la paz”.
Notablemente ausente en sus declaraciones: cualquier mención a los vínculos personales con Santrich o a las acusaciones de narcotráfico que pesaban sobre el guerrillero.
Este silencio estratégico contrasta con la contundencia de las advertencias de Popeye, quien desde su experiencia en el mundo criminal comprendía la importancia de las rutas de tránsito y los acuerdos de alto nivel necesarios para mover tales cantidades de droga.
El entonces presidente colombiano Juan Manuel Santos no dudó en declarar que, de comprobarse los delitos, los implicados serían extraditados a Estados Unidos, reconociendo implícitamente la gravedad de las acusaciones.
Un legado que trasciende la muerte
Las revelaciones de Velásquez sobre lo que denominó “la narcodictadura de Nicolás Maduro y Diosdado Cabello junto al Cártel de los Soles” adquirieron una dimensión diferente tras su fallecimiento.
El Tribunal Supremo venezolano en el exilio solicitó la orden de detención de Maduro por corrupción apenas un día después de las declaraciones sobre Santrich, señalando que las piezas del rompecabezas comenzaban a encajar. Lo que en 2018 parecían acusaciones aisladas de un antiguo criminal buscando relevancia mediática, hoy se entiende como advertencias tempranas de una realidad que la comunidad internacional tardó en reconocer.
Las palabras de quien fue uno de los hombres más cercanos a Pablo Escobar, con “lujo de detalles” sobre los negocios ilegales del régimen venezolano, representan un testimonio histórico sobre cómo las estructuras del narcotráfico evolucionaron y se enquistaron en las más altas esferas del poder político de Venezuela.

















