Colombia
Lunes 06 de abril de 2026 - 06:56 AM

Informe de inteligencia detalla la pérdida de poder de alias ‘Iván Mordisco’ en las disidencias

El jefe del Estado Mayor Central se esconde en zonas de difícil acceso entre Guaviare y Caquetá. Su círculo de confianza está totalmente fracturado.

Alias Iván Mordisco, comandante de las disidencias de las Farc. // Foto: EFE
Alias Iván Mordisco, comandante de las disidencias de las Farc. // Foto: EFE

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Publicado por: Redacción Vanguardia

En las profundas y densas selvas que dividen los departamentos de Guaviare y Caquetá, el rastro de uno de los hombres más buscados del país parece estarse desvaneciendo, pero no por su capacidad de ocultamiento, sino por el deterioro físico y operativo que hoy lo mantiene en la sombra. Lo que durante años se proyectó como el rostro desafiante de las disidencias de las Farc, hoy se traduce en una figura solitaria que lucha contra las secuelas de la guerra en su propio cuerpo.

Informes recientes han permitido reconstruir los movimientos de Néstor Gregorio Vera Fernández, mejor conocido bajo el alias de “Iván Mordisco”. Tras las intensas operaciones militares ejecutadas a finales de marzo de 2026 en los límites entre Vaupés y Guaviare, el mito de su invulnerabilidad ha quedado fracturado. Si bien en el pasado se especuló sobre su muerte en combate, la realidad actual es distinta: el cabecilla sigue con vida, pero en condiciones que distan mucho del poderío que solía ostentar ante las cámaras y sus tropas, así lo revela un informe publicado por Noticias RCN.

Aislamiento y desconfianza en la cúpula armada

De acuerdo con un documento de inteligencia militar, denominado como el “verdadero perfil de alias Iván Mordisco”, la relevancia de este individuo dentro del engranaje criminal del Estado Mayor Central (EMC) ha caído a niveles mínimos. El análisis revela una verdad incómoda para sus seguidores: Vera Fernández nunca gozó del respaldo o la cercanía de los antiguos jefes del secretariado de las extintas Farc, lo que hoy le pasa factura en términos de lealtades políticas y estratégicas.

El informe enfatiza que, antes del proceso de paz, este cabecilla jamás ocupó posiciones de alto mando en la estructura guerrillera tradicional. Su ascenso fue producto de la coyuntura y la deserción, no de una trayectoria de liderazgo consolidada. Esta falta de “pedigrí” insurgente ha provocado una fractura total con su línea de seguridad. Hoy, el hombre que pretendía unificar a las disidencias no confía en los mandos regionales y sobrevive escondido en áreas de acceso casi imposible, temiendo que sus propios aliados entreguen su ubicación a la Fuerza Pública.

Fotografía de archivo que muestra a integrantes del Estado Mayor Central de las disidencias de las Farc, entre ellos su comandante general 'Iván Mordisco' (2-d). // Foto: EFE/ Ernesto Guzmán.
Fotografía de archivo que muestra a integrantes del Estado Mayor Central de las disidencias de las Farc, entre ellos su comandante general 'Iván Mordisco' (2-d). // Foto: EFE/ Ernesto Guzmán.

Un declive físico custodiado por menores de edad

La situación médica del subversivo es quizás el punto más crítico de su presente. Las autoridades confirman que “Mordisco” padece enfermedades crónicas y presenta heridas de gravedad que no han cicatrizado correctamente, secuelas directas de las constantes ofensivas del Ejército Nacional. Esta vulnerabilidad física lo ha obligado a delegar su seguridad inmediata en un grupo de menores de edad reclutados ilícitamente en el departamento del Cauca.

“Vive rodeado de niños porque no confía en nadie de las regiones donde se esconde; cree que los menores son los únicos que no han sido permeados por la inteligencia militar”, señala una fuente cercana a la investigación, así lo revela el informe publicado por Noticias RCN.

Esta paranoia, sumada a su estado de salud, indica que las autoridades estarían más cerca que nunca de dar con su paradero definitivo. Mientras el Ministerio de Defensa intensifica el despliegue en el sur del país, el otrora temido cabecilla se desdibuja entre la manigua, enfermo y sin el respaldo de la organización que alguna vez pretendió heredar. Su caída parece ser, ahora más que nunca, una cuestión de tiempo.

Publicado por: Redacción Vanguardia

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