Los hábitos de los viajeros colombianos están cambiando y, con ellos, también la forma de planear una salida del país. Nuevas motivaciones empiezan a pesar en decisiones que antes parecían depender únicamente del lugar elegido.

Publicado por: Redacción Vanguardia
La forma de viajar está cambiando. Elegir una ciudad, una playa o un país ya no es necesariamente el primer paso al momento de organizar unas vacaciones. Para muchos viajeros colombianos, la decisión comienza ahora con una experiencia: asistir a un concierto, celebrar una fecha especial, encontrarse con amigos, compartir tiempo en familia o probar la gastronomía de otro lugar.
Esta transformación, destacada en el marco del Día Mundial del Turismo, muestra un viajero que presta mayor atención al propósito de su recorrido. El destino sigue siendo relevante, pero empieza a funcionar como el escenario donde ocurre aquello que realmente motiva el desplazamiento.
La etapa de la vida y las personas con quienes se viaja también están modificando la planificación. Una pareja puede escoger un lugar para celebrar un aniversario; un grupo de amigos puede organizar sus vacaciones alrededor de un festival, mientras una familia puede privilegiar destinos con actividades que permitan compartir tiempo juntos. Incluso viajar con una mascota puede terminar definiendo el alojamiento, el transporte y buena parte de la preparación previa.
“Hoy el viaje tiene una intención mucho más definida. Las personas no solamente piensan en dónde quieren estar, sino en qué quieren hacer, con quién quieren compartirlo y qué experiencia quieren llevarse”, señala Sebastián Jiménez, gerente de Marketing de Assist Card.

Viajar también implica prepararse para los imprevistos
El cambio en las motivaciones también está teniendo efectos sobre la manera de organizar el recorrido. Cuando un viaje representa una inversión considerable de tiempo y dinero, situaciones como una emergencia médica, un retraso o la pérdida del equipaje pueden alterar no solo el itinerario, sino la experiencia que dio origen al desplazamiento.
Por eso, además de reservar vuelos y alojamiento, la preparación frente a posibles contingencias empieza a ocupar un espacio dentro de la planificación. Según Assist Card, compañía dedicada a la asistencia al viajero, los cambios en los hábitos turísticos también están generando nuevas expectativas frente al respaldo que las personas buscan durante sus desplazamientos.
“La planificación se ha convertido en una parte fundamental de la experiencia. Cuando alguien organiza un viaje para celebrar, reencontrarse con sus seres queridos o cumplir el sueño de asistir a un evento, quiere disfrutarlo sin que un imprevisto cambie sus planes”, agrega Jiménez.
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La tendencia apunta así hacia una manera más personal de entender el turismo: el lugar continúa importando, pero el motivo del viaje adquiere un peso cada vez mayor. Celebrar, encontrarse, descansar o vivir una experiencia particular puede ser ahora el punto de partida para decidir cuándo viajar, con quién hacerlo y qué destino elegir.















