domingo 15 de marzo de 2020 - 12:00 AM

Investigan el modelo paramilitar en Santander

El Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) presentó dos informes que detallan cómo fue el surgimiento de las autodefensas en Puerto Boyacá y en los alrededores de San Vicente de Chucurí, la influencia que tuvo el narcotráfico, las alianzas que hubo con agentes del Estado y cómo ejercieron el poder en esos territorios.
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Aunque actualmente Santander es uno de los territorios más seguros del país (así lo han afirmado en reiteradas ocasiones autoridades locales, regionales y militares), no siempre fue así. Durante las décadas de los 80 y 90 el departamento fue epicentro y testigo de primera mano de la violencia del conflicto armado y la lucha entre el Estado, los grupos guerrilleros y las autodefensas por el control del territorio.

Así queda evidenciado en los dos últimos informes que presentó el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), en donde se revelan detalles de cómo fue el surgimiento y crecimiento de los grupos paramilitares en el Magdalena Medio, Santander y Antioquia.

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De forma particular, se destacan los relatos hechos por algunas víctimas, que apuntan hacia presuntas alianzas que se hicieron con agentes del Estado, entre ellos uniformados del Ejército Nacional y del Batallón Luciano D’elhuyar, que tiene su sede en San Vicente de Chucurí.

Los informes se centraron en esta ocasión en dos agrupaciones: las Autodefensas de Puerto Boyacá y Los Sanjuaneros, cuyo accionar se concentró en los municipios de San Vicente de Chucurí, El Carmen de Chucurí, Simacota y Santa Helena del Opón.

Aunque también hubo otros municipios con incidencia de presencia de grupos paramilitares, aunque en un grado menor, como lo fueron Betulia, Zapatoca, La Paz, Contratación, El Guacamayo y Aguada, entre otros.

Solo en San Vicente de Chucurí y El Carmen del Chucurí, el Centro Nacional de Memoria Histórica calcula que hubo 1.552 víctimas del conflicto armado entre 1984 y 1986, de los cuales 123 corresponden a desaparición forzada, 522 a homicidio y 797 a desplazamiento.

Además, el Observatorio de Memoria y Conflicto registra que hubo 163 homicidios selectivos en esas localidades entre 1981 y 1986.

Otras de las zonas afectadas fueron Simacota y Santa Helena del Opón, donde se reconocieron 467 víctimas. Entre los mayores delitos cometidos se encuentra el homicidio con 172 víctimas y 230 desplazados, según el Registro Único de Víctimas.

Los informes del CNMH

Los dos informes se denominan ‘El Estado suplantado. Las Autodefensas de Puerto Boyacá’ y ‘El modelo paramilitar de San Juan Bosco de La Verde y Chucurí’. Se trata de la cuarta y la quinta publicación que realiza la institución sobre el paramilitarismo en el departamento.

Camilo Villamizar, investigador del CNMH, explica que estas investigaciones narran hechos de dos de las tres líneas evolutivas sobre el surgimiento y la presencia de las autodefensas en Santander.

Los investigadores dialogaron con cientos de víctimas de ambas agrupaciones paramilitares, para recopilar datos e historias sobre desapariciones forzadas, desplazamiento forzado, masacres, torturas y el enriquecimiento a partir del narcotráfico.

El CNMH prepara una próxima entrega que sería la tercera línea evolutiva del accionar paramilitar en Santander, donde esperan dar cuenta del Bloque Central Bolívar que operaba en San Vicente de Chucurí y el Carmen de Chucurí.

Actuar paramilitar en San Vicente y El Carmen del Chucurí
El informe, ‘El modelo paramilitar de San Juan Bosco de La Verde y Chucurí’ cuenta la segunda línea evolutiva del paramilitarismo en Santander y de forma particular narra sobre el accionar del grupo paramilitar conocido como Los Sanjuaneros, que operó en San Vicente de Chucurí y El Carmen de Chucurí entre 1981 y 2006.
Los Sanjuaneros nacieron con la conformación de un grupo de escopeteros que se distribuían turnos de guardia, cobraban las contribuciones y estaban alertas a cualquier ataque de la guerrilla. Inicialmente, se organizaron en grupos de cinco personas, pero con el transcurso del tiempo ampliaron el número de sus combatientes y se especializaron.
El texto presenta las acciones encubiertas del Batallón Luciano D’elhuyar del Ejército Nacional en San Vicente y la conformación y actuar del grupo paramilitar.
Además, presenta la forma en cómo funcionaban los frentes Isidro Carreño, Ramón Danilo y Héroes de San Juan Bosco de La Verde, los cuales hacia el año 2000, por orden de Carlos Castaño de terminarlos, entran en alianza y disputa con el Bloque Puerto Boyacá y el Bloque Central Bolívar.
Autodefensas en Puerto Boyacá
‘El Estado suplantado. Las Autodefensas de Puerto Boyacá’ es la primera línea evolutiva de las autodefensas en la región. Esta explica el surgimiento de uno de los primeros grupos de autodefensas que se conformó en el país: las Autodefensas de Puerto Boyacá, que operó en sus orígenes bajo el mando de Gonzalo y Henry Pérez.
En este caso particular, cuenta el CNMH, el origen del grupo se dio tras alianzas entre agentes del Estado, empresarios, terratenientes y esmeralderos con el narcotráfico, para garantizar el control del territorio y su expansión por el país en 1985.
También se destaca el papel que tuvo Ramón María Isaza Arango desde 1977, quien fue uno de los primeros comandantes paramilitares y la cabeza visible de las Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio.
Este informe destaca aspectos importantes de la historia del paramilitarismo en cuatro fracciones de tiempo: 1977 - 1991 (creación y desarrollo de los grupos paramilitares); 1991 - 1994 (crisis y desestructuración de grupos); 1994 - 2006 (periodo de consolidación paramilitar) y 2007-2017 (análisis de las principales consecuencias de la desmovilización).
Las Autodefensas de Puerto Boyacá estuvieron conformadas, según el CNMH, por agentes del Estado, sectores ganaderos, esmeralderos y narcotraficantes. Luego, hacia los años 80 se expanden a otras partes del país como Córdoba y el nordeste de Antioquia, y se cree que tuvieron un papel predominante en la creación de otros grupos paramilitares.
Entre las zonas donde operaron se encuentran Cimitarra, Bolívar, El Peñón, Puerto Parra y una parte de Simacota hasta los años 80.
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