La comunidad denuncia la creciente ocupación de senderos peatonales y calzadas vehiculares a lo largo de la carrera 33 y en zonas como las afueras de Cuarta Etapa, en Cabecera. La Alcaldía de Bucaramanga informó que se inició la caracterización de vendedores informales en la Comuna 12.
“En Cabecera, zonas como la calle 51 con carrera 35 ya parecen los alrededores de la plaza del Centro, llenos de ventas informales y sin ningún tipo de control por parte de las autoridades. Cada día llegan más y más vendedores al sector, mientras seguimos perdiendo espacio público”.
Este tipo de quejas provienen de la Junta de Acción Comunal, JAC, de Cabecera, y de los ediles de la Comuna 12. Tanto residentes como líderes comunales lanzan llamados a la administración municipal para que se emprendan controles efectivos en la zona, que permitan contrarrestar los crecientes desórdenes que se registran por ventas informales. Lea también: Somos cívicos: un caos que entre todos podemos aliviar en Bucaramanga
En atención a esta alerta ciudadana, Vanguardia recorrió las calles del sector y evidenció un grave problema por invasión de andenes y vías, especialmente en las afueras del Cuarta Etapa y en el parque San Pío. A lo largo de la carrera 33 las ventas proliferaron notablemente, sobre todo entre las calles 45 y 56.
Guardando las proporciones, en ciertos puntos la situación ya se parece a la del Centro, tal y como lo advierten los afectados. En una sola cuadra se pueden contabilizar más de 30 ventas informales de todo tipo, incluyendo comestibles, fritos y hasta asados en pleno espacio público. Igualmente ropa, frutas y verduras, y hasta láminas del mundial.

Cabecera solicita controles y despejes de la Alcaldía
Desde la JAC se manifiesta que desde hace cerca de una década se iniciaron este tipo de alertas para advertir a la administración municipal sobre esta creciente problemática en Cabecera, sin que hasta la fecha se hayan tomado los correctivos y acciones necesarias para recuperar y mantener despejados los espacios de peatones y tránsito vehicular.
“El desorden de ventas informales y la falta de control en el sector es total. Es muy triste ver el deterioro tan grande que ha tenido la ciudad por falta de autoridad y la pésima administración desde hace más de una década”, señalan residentes afectados por esta problemática.

Además de afectar seriamente la movilidad, sobre todo de aquellas personas que requieren sillas de ruedas y ayudas como caminadores, el incremento de ventas informales también generó graves impactos en términos de salud pública. Por ejemplo, en el Parque San Pío la comunidad alertó problemas por reproducción de roedores, y que posteriormente ingresaban a viviendas y unidades residenciales.
Según los líderes comunales, a raíz de estas actividades informales también se genera la indebida disposición de residuos en calles y alcantarillas, lo cual ocasiona impactos en términos de contaminación por mal manejo de basuras y reproducción de plagas.
“Los vendedores ambulantes no pueden convertirse en estacionarios (...). Existe una irregularidad permisiva por parte de la Alcaldía. Mientras no se apliquen perpendicularmente las normas, seremos una ciudad culturalmente en decadencia”, señalan habitantes de Cabecera.
¿Qué dice la Alcaldía de Bucaramanga?
La Defensoría del Espacio Público de la Alcaldía de Bucaramanga informó que adelanta múltiples frentes de trabajo en las calles, por medio de los cuales se realizan actividades enfocadas en censar y caracterizar vendedores, aclararles las normas que deben cumplir y brindarles la oferta actual para que se puedan formalizar y así dejar las calles.
Según lo informado por las autoridades, este tipo de labores ya se adelantan en la Comuna 12, en zonas críticas de sectores como Cabecera. Justamente en la presente semana se intervinieron los alrededores de la Clínica Bucaramanga, sobre la carrera 33 entre las calles 52 y 56.

“El sector intervenido corresponde a uno de los corredores con mayor dinámica comercial, peatonal y de servicios de salud de la ciudad, razón por la cual resulta fundamental generar procesos de sensibilización que permitan fortalecer la movilidad, la accesibilidad y la convivencia ciudadana”, informó la Alcaldía.
De acuerdo con lo explicado desde el Municipio, los vendedores son entrevistados uno por uno y deben cumplir un proceso de identificación, de modo tal que las autoridades obtienen datos clave para su censo. De esta manera, también se lleva un control para prevenir que nuevas ventas aparezcan en el sector intervenido.

La Alcaldía indicó que en dicho sector de Cabecera la Defensoría de Espacio Público socializó “la Regulación 0011 de 2025 (actual normativa para ventas informales en la ciudad) y presentó la oferta institucional disponible para los vendedores informales, brindando orientación sobre los procesos de caracterización y las alternativas existentes para avanzar hacia la formalización. La administración continuará desarrollando jornadas de acercamiento en diferentes sectores”.
















