Familiares, amigos y aficionados le darán el último adiós a quien dejó una huella imborrable en el microfútbol nacional.

El microfútbol colombiano despide a uno de sus grandes referentes. La partida de Giovanni Hernández enluta al deporte de salón, que hoy recuerda su talento dentro de la cancha y su legado humano fuera de ella.
Las honras fúnebres se llevarán a cabo desde este martes 17 de febrero en la Funeraria San Pedro de Bucaramanga, donde familiares, amigos, compañeros y aficionados podrán darle el último adiós a quien dejó una huella imborrable en el microfútbol nacional. Puede leer: Adiós al ‘mago’ del microfútbol: murió el santandereano Giovanni Hernández
‘Giova’ como le decían sus amigos más cercanos, fue un jugador distinto, de esos que transformaban cada balón en una jugada de fantasía y que, con el paso de los años, se convirtió en referente para nuevas generaciones de salonistas.

Su aporte no solo se dio dentro de la cancha. Desde el banquillo también dejó huella, aportando experiencia, liderazgo y formación a jóvenes talentos, a quienes siempre inculcó una premisa clara: primero ser buenas personas, después grandes deportistas. Ese mensaje, repetido en camerinos y entrenamientos, se convirtió en parte esencial de su legado. Lea además: Recuerdos y legado de Giovanni Hernández: figura del microfútbol en Colombia
Hoy el microfútbol llora a su mago. Sin embargo, su nombre seguirá presente en las canchas donde alguna vez deslumbró y en la memoria colectiva de un deporte que lo recordará como uno de sus grandes exponentes. Giovanni Hernández no se va: queda sembrado para siempre en la historia grande del salón colombiano.














