El deporte de Santander y Colombia están de luto luego del fallecimiento de Giovanni Hernández, quien hizo parte de la selección Colombia de microfútbol.

Decir Giovanni Hernández es decir crack, humildad, gambeta, magia, goles y asistencias.
Es decir referente del microfútbol de Santander y Colombia, que dejó huella por su calidad dentro y fuera del campo, como hijo, padre, esposo y amigo.
Es decir precursor de los éxitos de la selección Colombia en este deporte, ya que muchos crecimos viendo la generación que en el 2000 se proclamó campeona del mundo.
El nombre del santandereano Giovanni Hernández está estrechamente relacionado con la calidad y habilidad para jugar al microfútbol o fútbol de salón, una de las disciplinas más practicadas en los barrios de Colombia.
Aún en la memoria están grabadas las imágenes televisivas en las que el capitán, Giovanni Hernández, es levantado en andas por sus compañeros, entre ellos John Celis, John Jairo Pinilla y Engelbert Vergel.

Colombia, orientada por Manuel Sánchez, se coronó en el VII Torneo Mundial de Fútbol de Salón al derrotar 3-1 por penales a Bolivia, luego de un empate 3-3 en el tiempo reglamentario y el alargue, en un intenso partido disputado en el coliseo Julio Borelli, de La Paz, Bolivia.
Una carrera vinculada al microfútbol
En el barrio San Cristóbal de Bucaramanga, donde nació, Giovanni se las ingenió desde muy niño para jugar microfútbol, porque en casa no les agradaba demasiado que el pequeño se la pasara jugando, porque también había que estudiar.
Además, a don Rafael, su padre, le agradaba mucho más el fútbol, pero terminó siendo su principal admirador.
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Incluso salía de casa y en una bolsa o maletín escondía la indumentaria deportiva o hasta alcanzó a jugar con los tenis de su novia, después su esposa. Luego se volvía a ‘disfrazar’ para no tener problemas al regresar al hogar.
Con el tiempo, su talento, al que le imprimió una gran disciplina, lo impulsaron a las selecciones Santander y a las selecciones Colombia, también jugó en Venezuela y a punta de goles y gambetas se convirtió, para muchos, en el mejor jugador de microfútbol en la historia del país.
“Giovanni siempre ha sido uno de mis ídolos y he compartido con él toda mi vida. Él es una leyenda del microfútbol. Soy el técnico que soy gracias a él y a Manuel Sánchez”, explicó en su momento el entrenador Sergio Maggiolo.
También brilló como entrenador
Tras dejar su rol como jugador profesional, asumió la dirección técnica y como el asistente de Jaime Cuervo en la selección Colombia logró los títulos Mundiales de Colombia en el 2011 y Bielorrusia en 2015, en donde brindó toda su experiencia para ayudar a los elencos ‘cafeteros’ a subir a lo más alto del podio.
No cabe duda de que Giovanni aportó para que el microfútbol se hiciera más masivo y de esta manera llegaría la Liga Profesional, en la que como entrenador, el santandereano ganó tres veces el título de la Liga Profesional, con Bucaramanga FSC (2009) y con Taz Santander (2016 I y 2016 II).
Su legado está vigente en las nuevas generaciones, a quienes ha seguido enseñando, primero a ser buenas personas y después, sí, destacados deportistas.














