El ciclista boyacense pedaleó el que sería el recorrido más difícil de todo el Tour de Francia, el alto Gap - Alpe d´Huez, donde arribó cuarto. Ahora es tercero en la clasificación general.

Publicado por: JULIÁN PATIÑO MONSALVE
Quien creyera que el boyacense Nairo Alexander Quintana Rojas le pidió, en el comienzo de su carrera, ayuda a la Liga Santandereana de Ciclismo para que le permitieran defender los colores de la tierra de la hormiga culona, pero por falta de recursos no fue posible.
El joven maravilla del Tour de Francia no tenía los suficientes medios en Boyacá y a pesar de sus condiciones no era respaldado en su región, recuerda Efraín Guevara, presidente de la Liga Santandereana.
“Hace 5 ó 6 años Nairo vino a correr a San Gil la Clásica Perla del Fonce. No tenía más de 17 años. En esa ocasión tocó las puertas de la Liga para que se le diera la oportunidad de correr por Santander y preparar la Vuelta al Porvenir. Recuerdo que me dijo ‘yo les aseguro que al menos me meto de segundo’...”, contó Efraín Guevara mientras veía el ascenso al mítico L’Alpe D’Huez, donde Quintana nuevamente mostró de lo que está hecho.
La tristeza de Efraín Guevara se sintió desde aquella época, pues él mismo fue testigo de las condiciones del corredor. “Esa vez se hizo una contrarreloj entre Pozo Azul y el Alto de Mogotes (terreno montañoso) y Nairo la ganó siendo juvenil, superando incluso a corredores duros del pelotón nacional como Hernán Buenahora e Israel ‘El Rápido’ Ochoa, entre otros tantos consagrados pedalistas”, contó.
Y cómo no sentirse ‘maniatado’ si lo único que pidió Nairo fue un auxilio de 500 mil pesos, pero no los había. “Recibimos una Liga poco solvente, además, ese periodo no fue muy bueno para las administraciones municipales y departamentales, y como no había apoyo para los ciclistas de la región, fue imposible pensar en apoyar a otro que no era de acá”, dijo.
Hoy por hoy Nairo es el fiel ejemplo, no solo de Santander, sino de Colombia, en el que se muestra que los deportistas no son plenamente valorados y que siempre deben ‘mendigar’ apoyo para surgir.
Sin embargo, el boyacense mantuvo su determinación y sus sueños, y a punta de talento se abrió camino entre los grandes.
Ayer, en la etapa 18 del Tour de Francia, Nairo atacó y no solo demostró que es el mejor joven de la competencia, sino que ascendió al tercer puesto de la clasificación general (tiene Alberto Contador a 21 segundos) y además se puso a 7 puntos de Chris Froome en la clasificación de la montaña. Una jornada redonda para quien quiso correr por Santander, pero la falta de apoyo no se le permitió.














