La euforia de los hinchas noruegos se ha convertido al “remo vikingo” en un fenómeno viral. Detrás del festejo que lideran Haaland y Ødegaard hay una historia que se remonta a los legendarios guerreros que surcaron los mares desde Escandinavia.

En una Copa del Mundo que ha dejado imágenes para la historia dentro y fuera de las canchas, pocas escenas han llamado tanto la atención como la de miles de aficionados y futbolistas noruegos remando al unísono en las tribunas, las calles y hasta sobre el césped. Lo que para muchos parecía una simple celebración futbolera terminó revelando una conexión directa con una de las culturas más fascinantes de la historia: la de los vikingos.
La imagen se ha repetido en distintos rincones de Norteamérica 2026. Desde los estadios donde juega Noruega hasta lugares emblemáticos como Times Square, en Nueva York, cientos de personas simulan remar mientras un tambor marca el ritmo. El gesto, conocido como “remo vikingo”, se ha convertido en el símbolo de una selección que volvió a un Mundial después de 28 años y que ya aseguró su clasificación a los dieciseisavos de final tras vencer 3-2 a Senegal.
Una tradición inspirada en los legendarios barcos vikingos
Para entender el origen del festejo hay que viajar más de diez siglos atrás. Entre los siglos VIII y XI después de Cristo, los pueblos nórdicos construyeron embarcaciones de madera largas y estrechas que les permitieron expandirse por gran parte del mundo conocido.

Aquellos barcos eran llamados Drakkar. De acuerdo con la información disponible, la palabra provenía de dreki, que en noruego antiguo significaba dragón. No era una casualidad: muchas de estas embarcaciones llevaban cabezas de dragón talladas en la proa para infundir temor entre sus rivales.

Los barcos se convirtieron en símbolos de poder para Noruega. Representaban valentía, herencia cultural y la capacidad de expansión que llevó a los vikingos a influir en territorios que hoy forman parte de Irlanda, Francia y otras regiones de Europa.
Tal era su importancia que los reyes eran enterrados dentro de embarcaciones. Por esa razón, Noruega conserva gran parte de este legado en museos y promueve su historia ante el mundo.
El papel fundamental de los remeros
En la cultura nórdica, los remeros ocupaban un lugar especial. Gracias a su esfuerzo coordinado, las embarcaciones podían alcanzar velocidades de entre 27 y 31 kilómetros por hora.
Remar no era una tarea menor. Cada integrante debía mantener el mismo ritmo para garantizar la estabilidad y la velocidad del barco. Esa sincronización fue clave para que los vikingos recorrieran enormes distancias, conectando Escandinavia con las Islas Británicas, el Mediterráneo, Islandia, Groenlandia e incluso Terranova.
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Con el paso de los siglos, la figura del remero quedó asociada al trabajo colectivo, la disciplina y la unión. Precisamente esos valores son los que busca representar el famoso “remo vikingo”.
¿Cómo nació el “remo vikingo”?
Aunque muchos creen que se trata de una tradición ancestral, el fenómeno tiene apenas unos meses de historia.
La idea fue creada por Oljeberget (Montaña de petróleo), el grupo de aficionados de la selección noruega. Comenzó a utilizarse en un partido frente a Suiza en marzo de este año, aunque alcanzó notoriedad internacional tras un amistoso contra Suecia antes del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá.
LA LOCURA DE NORUEGA
— DSPORTS (@DSports) June 23, 2026
Los jugadores y los hinchas celebraron juntos la clasificación a la siguiente ronda del #MundialEnDSPORTS#FIFAWorldCup pic.twitter.com/1viADEbqtK
La dinámica es sencilla: una persona toca un tambor, como ocurría antiguamente en los barcos, mientras los demás realizan el movimiento coordinado de remar. El resultado es una representación simbólica de los antiguos drakkar avanzando hacia la batalla.
Lo que empezó como una iniciativa de los hinchas terminó convirtiéndose en una poderosa imagen de identidad nacional.
De las tribunas a las calles de Nueva York
La clasificación de Noruega a los dieciseisavos de final provocó una auténtica explosión de entusiasmo.
En Oslo, alrededor de medio millar de aficionados se reunieron en los jardines del Palacio Real para realizar el tradicional “remo”, una celebración que culminó con gritos de “¡Vamos a despertar al rey!”.
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Al mismo tiempo, videos de seguidores noruegos remando simbólicamente en Times Square y otros lugares de Estados Unidos se hicieron virales en redes sociales.
Incluso el Parlamento noruego realizó la semana pasada un remo simbólico al término de una sesión para respaldar a la selección.
Los jugadores también se rindieron ante el fenómeno
El impacto ha sido tan grande que los propios futbolistas adoptaron la celebración tras derrotar a Senegal.
“Fue una locura”, resumió la gran estrella noruega, Erling Haaland.
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Por su parte, el capitán Martin Ødegaard, quien lideró los festejos, calificó la experiencia como “indescriptible”.
Curiosamente, varios jugadores admitieron que inicialmente no estaban convencidos de la idea.
Imagine you are heading to Times Square NYC to see “Les Miserables” and you stumble into this … #Norway play #Senegal tomorrow at MetLife Stadium pic.twitter.com/JpG9VRRehT
— Maximiliano Bretos (@MaxBretosSports) June 22, 2026
“No me emocionaba demasiado el fenómeno del remo, pero ahora me encanta”, dijo el central Torbjørn Heggem al periódico Dagbladet.
Patrick Berg también reconoció su escepticismo inicial.
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“Cuando empezó, pensaba: ‘Esto es algo que va a quedar arraigado o que va a desaparecer pronto’. Si miras hacia la grada y ves a tantos haciendo lo mismo... Creo que se ha convertido en algo muy divertido y bueno”, dijo Berg al mismo medio.
Haaland y su defensa de la cultura vikinga
Uno de los más entusiastas durante la celebración fue Erling Haaland. El delantero del Manchester City, que suma 4 goles en los dos partidos que ha jugado en el Mundial de Norteamérica, es uno de los grandes promotores de la cultura noruega.
En marzo de este año, el atacante pagó 116.000 euros por el libro Heimskringla, escrito por Snorri Sturluson, una obra que narra las historias medievales de los vikingos noruegos.
Para Haaland, representar a su país es motivo de orgullo, aunque mantiene los pies sobre la tierra respecto a las aspiraciones mundialistas.
“¿Expectativas? Clasificarnos al Mundial por primera vez en 28 años y superar la fase de grupos, sí. Ganar el Mundial, absolutamente no”, expresó con crudeza el delantero en Nueva Jersey.
Un símbolo de unión que ya le dio la vuelta al mundo
Las comparaciones con el famoso “grito vikingo” de Islandia, popularizado durante la Eurocopa de 2016 y el Mundial de Rusia 2018, han sido inevitables.
Sin embargo, los creadores del “remo noruego” defienden su originalidad.
“Muchos hacen referencia al grito de Islandia, algo que es comprensible, pero nosotros creemos que es esencialmente distinto y todavía más genial”, dijo hace unos días al diario VG Halvor Viste Berg, uno de los promotores de la idea.
Ahora, Noruega se prepara para enfrentar el próximo viernes 26 de junio desde las 2:00 p.m. (hora de Colombia) en el estadio de Boston. Lo hará acompañada por una hinchada que encontró en el “remo vikingo” mucho más que una celebración.
Es la representación moderna de una herencia que nació hace más de mil años en los mares del norte y que hoy, en pleno Mundial de Norteamérica 2026, vuelve a navegar por el mundo a través del fútbol.














