La alta sedimentación del río Bogotá que no permite que fluya con rapidez, llevó al Gobierno a iniciar la operación "Diablo Rojo" para destapar y limpiar sus aguas. Sin embargo, expertos aseguran que si el dragado no se hace bien, la solución sería peor que el problema.

Publicado por: COLPRENSA
"Técnicamente, sacar residuos del río y depositarlos en las laderas es más práctico, económico y rápido, pero hay que examinar las consecuencias de este proceso", indicó Gabriel Guillot, biólogo de la Universidad Nacional.
Según el docente cuando los desechos son sacados del río sin un tratamiento adecuado se puede generar un riesgo biológico al ambiente y para la salud, porque muchos de los residuos que navegan por el río provienen de desechos industriales, altos en plomo, cromo y otros metales tóxicos.
"Al disponer del material de excavación en las inmediaciones del lugar existe el riesgo que ese material termine en zonas de humedal o se transmita a las personas vía alimentos de los cultivos o leche", dijo Guillot.
Otro problema, según el experto, es que en algunos casos el material extraído de los ríos cuando son dragados, "se utiliza para subir el nivel de los jarillones, y se debe tener en cuenta que ese material puede volver al río por el lavado que hace la lluvia".
Lo que debería hacerse con el río Bogotá
El biólogo explicó que los desechos se deben depositar en zonas aisladas y adecuadas para reducir su nivel de toxicidad, por ejemplo aquellas sin actividad agrícola o ganadera, en excavaciones impermeabilizadas y, en lo posible, aplicar métodos para la metabolización de las sustancias tóxicas para reducir el riesgo.
Por su parte, el director de Gestión del Riesgo, Carlos Iván Márquez, señaló que se trabaja en coordinación con la Gobernación de Cundinamarca y la Corporación Autónoma de Cundinamarca para hacer el dragado acorde con los requerimientos ambientales.
A la polémica sobre los efectos que tendía el dragado si no se cumplen las adecuaciones necesarias, se suma que las 'paladragas' que se van a utilizar para el trabajo tienen más de 50 años.
Ante esto, Márquez aclaró que esas 'paladragas' las recomendó el comité técnico creado para coordinar la operación "Diablo Rojo", y que son las que están disponibles en este momento de emergencia.












