Economía
Jueves 13 de junio de 2024 - 10:24 AM

Reducir el costo de los productos básicos es clave para aumentar la capacidad económica de los hogares

En 2020, el 9% de la población mundial vivía en la pobreza extrema, mientras que el 60% vivía por debajo de la línea de empoderamiento.

En 2020, el 9% de la población mundial vivía en la pobreza extrema, mientras que el 60% vivía por debajo de la línea de empoderamiento.
En 2020, el 9% de la población mundial vivía en la pobreza extrema, mientras que el 60% vivía por debajo de la línea de empoderamiento.

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Publicado por: Redacción Economía

Los altos costos de las necesidades básicas hacen que millones de personas sientan que no pueden avanzar en sus objetivos financieros ni en su calidad de vida. La inflación postpandemia ha dado protagonismo a un problema estructural que se viene gestando desde hace años: el costo de los productos básicos está fuera del alcance de demasiados hogares.

Un artículo del McKinsey Global Institute (MGI), revela que que reducir el costo de los bienes y servicios básicos es esencial para mejorar el nivel de vida en todo el mundo.

De manera reciente, el MGI introdujo el concepto de “línea de empoderamiento”, es decir, la estimación del gasto diario necesario para que las personas satisfagan sus necesidades básicas, incluidas, por ejemplo, la vivienda y la alimentación”.

Se trata de un estándar mucho más alto que el umbral internacional de pobreza y está diseñado para abarcar a aquellos que no se cuentan formalmente como pobres, pero son quienes aún no les alcanza el dinero para llegar a fin de mes.

En 2020, el 9 % de la población mundial vivía en la pobreza extrema, mientras que el 60 % vivía por debajo de la línea de empoderamiento, según el mismo reporte.

La investigación muestra que unos ingresos más elevados siguen siendo el principal factor determinante de la capacitación económica en las economías de ingresos medios y bajos, pero dicho efecto se estanca en las economías de ingresos altos. Gran parte del debate actual sobre la inclusión económica se centra en el aumento de los ingresos.

De hecho, si los países con canastas de empoderamiento más caras pudieran reducir esos costos para igualarlos a sus pares con mejor desempeño y niveles de ingresos similares, unos 230 millones de personas más estarían hoy por encima de la línea de empoderamiento; la población mundial que esté plenamente empoderada crecería alrededor de tres puntos porcentuales.

Conclusiones del estudio

· Los países con mayores ingresos suelen tener una mayor proporción de población por encima de la línea de empoderamiento. Sólo un 20 % de la población está plenamente capacitada en las economías de renta baja. Ese porcentaje aumenta hasta aproximadamente el 50 % en las economías de renta media y hasta cerca del 80 % en las economías de renta alta.

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· El efecto del crecimiento económico en la mejora de los resultados del empoderamiento se desvanece en las economías de ingresos más altos. Ni siquiera las economías más ricas han conseguido que el último 20 % de la población supere el umbral de autonomía.

En todo el mundo, para el 20 % de los hogares más desfavorecidos, el elevado costo de las necesidades básicas impide que aumente su nivel de vida. Para estos · hogares, un incremento de 100 dólares del PIB per cápita se asocia con un consumo adicional de entre 18 y 22 dólares; sin embargo, casi todo esto se compensa, ya que permitirse acceder a los productos básicos, supone 18 dólares adicionales. La vivienda es el mayor problema de asequibilidad para las economías de renta alta y media, mientras que el coste de los alimentos es un diferenciador importante para los países de renta baja.

Publicado por: Redacción Economía

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