Economía
Sábado 23 de mayo de 2026 - 05:25 PM

Economía de la Mutualidad, el modelo donde todos ganan: ¿en qué consiste y qué beneficios trae?

Expertos hablan de los beneficios de la Economía de la Mutualidad (EoM), un modelo que busca ganar dinero, pero integrando bienestar social y sostenibilidad ambiental dentro de la estrategia de negocio.

Comunidades rurales se fortalecen a través de la formación, la innovación y el apoyo directo. // Foto: Cortesía - SENA
Comunidades rurales se fortalecen a través de la formación, la innovación y el apoyo directo. // Foto: Cortesía - SENA

Compartir

El capitalismo agresivo e individualista está mandado a recoger. Al menos eso piensan los defensores y promotores de la economía de la mutualidad.

Se trata de un modelo económico en el que todos ganan, no solo el dueño de la empresa, sino también trabajadores, comunidades, proveedores y el entorno ambiental. Esto lleva a que sea mucho más sostenible y, en el largo plazo, puede traer más réditos y beneficios.

En ese contexto, una empresa agrícola no solo compra materia prima barata a campesinos, sino que también les ayuda con tecnología, financiamiento, capacitación y acceso a mercados.

O una compañía forestal protege fuentes de agua y bosques porque entiende que destruir el ecosistema afecta su propia sostenibilidad en el futuro.

De Santander para el mundo: así han crecido las exportaciones de cacao en los últimos años | Foto Marco Valencia / VANGUARDIA
De Santander para el mundo: así han crecido las exportaciones de cacao en los últimos años | Foto Marco Valencia / VANGUARDIA

¿En qué consiste la Economía de la Mutualidad?

Andrés Ibarra, consultor en negocios internacionales de la firma Araújo Ibarra, uno de los organizadores de un foro organizado en Bogotá hace un par de semanas sobre Economía de la Mutualidad (EoM por sus siglas en inglés), contó que este modelo surgió a comienzos de la década de 2010 en la Universidad de Oxford y tomó fuerza a partir de experiencias impulsadas por grandes compañías como Mars.

En este caso, los productores de cacao en Costa de Marfil fueron integrados a las cadenas de valor de la multinacional, permitiendo una mayor distribución de beneficios económicos entre las comunidades campesinas.

No se trata de un acto filantrópico, sino de la nueva tendencia, lo que algunos catalogan como el capitalismo del siglo XXI. Según Ibarra, “el propósito de los negocios debe situar en el centro a las comunidades y al medio ambiente, integrándolos de manera activa y generando métricas que permitan avanzar como país”.

Al final, se trata de un ‘gana-gana’, donde todos se benefician y hacen que el negocio sea más sostenible en el tiempo, pues es más amigable con el ambiente y mejora la relación con proveedores, trabajadores y las comunidades de la zona de influencia de la compañía.En Latinoamérica ya hay casos destacados como Natura en Brasil, Arauco en Chile y Grupo Grow en Argentina.

Publicidad

Foto suministrada/VANGUARDIA
Foto suministrada/VANGUARDIA

¿Cómo está Colombia frente a otros países de Latinoamérica?

Ibarra advirtió que Colombia enfrenta un rezago frente a otros países. Nuestras exportaciones por habitante no llegan ni a US$1.000 anuales, mientras que Ecuador supera los US$2.000, México los US$5.000 y Chile los US$5.400.

El experto agregó que el 90 % de las empresas colombianas son familiares y la mayoría de ellas son micro o pequeñas organizaciones, lo que las hace especialmente vulnerables.

Sobre todo porque, si uno o más de los eslabones de la cadena se rompen, se afecta todo el proceso productivo. Si les va mal a los proveedores, también le puede ir mal a la compañía.

“En Colombia es necesario cambiar el chip. Necesitamos cambiar de enfoque en el relacionamiento entre las comunidades, el entorno natural y las empresas, ya que la articulación de estos tres actores resulta altamente poderosa para consolidar negocios rentables de largo plazo, basados en la generación de valor compartido y el esfuerzo conjunto de sus partes”, aseguró Ibarra.

Y es que la economía de la mutualidad no piensa solo en el aspecto financiero y el crecimiento económico.

Se basa en tres pilares. Además del capital financiero, está el capital humano, basado en las personas, trabajadores y comunidades; y también el capital natural, en donde están factores como el agua, el suelo, la biodiversidad y los recursos ambientales.

El objetivo es que todos ganen. Por un lado, el campesino mejora sus ingresos, la empresa asegura abastecimiento y calidad, la comunidad se fortalece y el entorno natural se preserva mejor.

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad