Varias entidades y centros de estudio le proponen al Gobierno que expida un decreto para modificar el cálculo de la tasa de usura, separando las modalidades, para ampliar la inclusión financiera y el acceso al crédito en el país.

Publicado por: Juan Carlos Chio / jchio@vanguardia.com
La tasa de usura, el límite máximo de interés que pueden cobrar las entidades por los préstamos, podría ser objeto de cambios en su cálculo para facilitar el acceso al crédito en Colombia.
Así lo planteó José Ignacio López, presidente del centro de pensamiento ANIF, quien contó que hay una propuesta desde varias entidades para que el Gobierno expida un decreto para modificar la forma como se calcula la tasa de usura en Colombia.
Según López, aunque el propósito de la tasa de usura es proteger a los consumidores de intereses excesivos, su funcionamiento actual puede terminar excluyendo del sistema financiero a personas y empresas que necesitan financiación.
“La tasa de usura en Colombia es una tasa que restringe cuál es la tasa de interés máxima a la cual se le puede prestar a los colombianos. Esto claramente responde a un principio de protección, es decir, no queremos que haya tasas impagables”, explicó.
Sin embargo, advirtió que las condiciones actuales del mercado financiero pueden hacer que esa restricción produzca un efecto contrario al esperado.
“En un entorno donde las tasas de interés a las cuales el propio Gobierno se endeuda son muy altas, estas restricciones de manera práctica, en vez de proteger a los colombianos, lo que está generando es exclusión del mercado de crédito”, afirmó el presidente de ANIF.
Al respecto, Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, explicó que no se puede medir del mismo modo el riesgo de una gran empresa, al de una pequeña compañía o al de un hogar.
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En ese contexto, indicó que la propuesta plantea separar las modalidades, en vez de que haya una sola tasa de usura.
Esta conversación fue uno de los temas centrales del primer foro del Fondo de Garantías, FGA, que se realizó en Bogotá y en el que se discutió el presente y el futuro del crédito en Colombia.
¿En qué consiste la propuesta para modificar la tasa de usura?
La iniciativa consiste en que el Gobierno expida un decreto que permita diferenciar de manera más adecuada los riesgos asociados a los distintos tipos de operaciones crediticias.
Para López, el cálculo actual no refleja suficientemente las diferencias entre los perfiles de quienes solicitan financiación.
“Está en manos del Gobierno producir un decreto que simplemente reconozca mejor cuál es el riesgo inherente a su operación de atender el mercado de crédito de consumo de los colombianos”, señaló.
El dirigente gremial explicó que “no es lo mismo el riesgo de prestarle plata a Ecopetrol que prestarle plata a Juan, el empresario, o a María, la empresaria”.
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Rebancarizarización, otra de las claves
La otra estrategia planteada para mejorar la inclusión financiera es la rebancarizarización.
Malagón explicó que de de los más de 8 millones de usuarios que salieron del sistema por incumplimientos en sus obligaciones y deudas en mora, hay muchos que deben menos de $300.000 o eran clientes que por años eran muy buena paga, pero que tuvieron un imprevisto que los llevó a quedar en mora.
Por esta razón, el líder gremial contó que se está trabajando en plan desde el sector para recuperar a unas 5 millones de usuarios y traerlos de vuelta al sistema financiero.
En ese contexto, López indicó que si en ese esfuerzo de rebancarizarización se logra recuperar a esos usuarios, ayudándolos a volver a tener acceso al crédito formal, se les pueden robar millones de personas al ‘gota a gota’, que ven en esa modalidad informal su única forma de adquirir un préstamo, pero a unas tasas que a veces son impagables.
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Más inclusión financiera, el objetivo de la iniciativa
Para López, la revisión de la tasa de usura podría facilitar que más personas accedan a financiación formal, especialmente aquellas que han quedado por fuera del sistema debido a las condiciones actuales del mercado.
El presidente de ANIF señaló que los cambios deberían implementarse con una transición que permita al sector financiero adaptarse a las nuevas condiciones.
“Obviamente, con una transición y demás, probablemente el mercado financiero colombiano va a poder atender a más colombianos, rebancarizar colombianos que en algún momento tuvieron productos de crédito y no han podido ser atendidos y finalmente lograr que de esta manera tengamos más inclusión”, afirmó.
La propuesta se suma al debate sobre la tasa de usura y sus efectos en el acceso al crédito, en un contexto donde se prevé que el consumo en los hogares se vea golpeado en los próximos meses.














