La Cooperativa de Palmicultores de Colombia, Copalcol, nació hace 22 años en Puerto Wilches, con las siembras de 22 pequeños productores que no llegaban a las 1.200 hectáreas.

Publicado por: REDACCIÓN ECONÓMICA
Hoy son 170 asociados que llegan a las 45 mil hectáreas, incluyendo proyectos en otras zonas del país.
Es decir, tienen cerca del 10% del área plantada en Colombia.
De acuerdo con Juan José Barbudo, gerente de esa Cooperativa, estimada como una de las banderas asociativas rurales del país, esa gran fortaleza tuvo sus cimientos cuando “los palmeros, por iniciativa y gestión propia, montaron una cooperativa y cada uno aportó recursos para acceder en grupo a precios más baratos y enfrentar las negociaciones desequilibradas”.
Otro de los factores, según Barbudo es la evolución que han tenido los productores, quienes comenzaron con 10 hectáreas y hoy con el “apoyo de la cooperativa han ido creciendo hasta llegar a las 150 o 200 hectáreas convirtiéndose en empresarios”.
En la búsqueda de esa economía de escala, Coopalcol transforma la fruta y es el pilar para el desarollo de los cultivos de sus asociados.













