El bocadillo veleño es el segundo producto en Santander con denominación de origen protegida.

Publicado por: REDACCIÓN ECONÓMICA
Los anaqueles europeos (mercado ávido de este tipo de productos) y el turismo en la región, serán las dos actividades económicas futuras que estarán detrás de la Denomina-ción de Origen Protegida (DOP) del bocadillo veleño.
Este sello de denominación, que se logra tras 5 años de trabajo, le será entregado a este producto de arraigo cultural en Santander el próximo 30 de junio por la Superintendencia de Industria y Turismo, SIC.
El sello lo certifica como único en el país y ni siquiera podrá ser imitado, resguardo del que se encargará la Asociación de Empresarios del Bocadillo, Asoveleños.
De acuerdo con Yuli Paola Pineda, vicepresi-dente de Asoveleños, la certificación de origen es un salvoconducto para iniciar procesos consolidados de exportación.
“La misma denominación conlleva a desarrollo turístico, porque los productos únicos tienen detrás una historia que debe ser contada. Se crearían parques temáticos, museos y recorridos por las fábricas con el fin de que los potenciales turistas conozcan su confección desde la recolección de la guayaba hasta su empaque con sello de origen”, agregó.
Sello de región
La directiva de Asoveleños dijo que aunque el producto es veleño, a través de estudios históricos, culturales y de mercadeo se demostró que pertenece a una región compren-dida por cinco municipios.
Dentro de la zona con denominación de origen quedaron protegidos: Puente Nacional, Guavatá, Barbosa y Vélez en Santander; y Moniquirá (provincia de Bajo Ricaurte, Boyacá).
El proceso de denominación de origen integró la región y todos los eslabones de la cadena al incluir a productores de guayaba y de bijao (hojas naturales para envoltura), empresarios y fabricantes, así como a los confeccionadores de las cajas, las cuales son fabricadas con las especies nativas como chingalé, fresno, sauce pino ymopo (drago).
Como proveedores de guayaba, estarán los campesinos del Jesús María.
Para todos
La denominación de origen es para toda la región, ya sean fabricantes o personas no asociadas. En la Federación se tienen 8 asociaciones: cinco de guayaba, una de bijao y dos de producción de bocadillo.
En total reúnen 200 productores, 40 fábricas de bocadillos y 60 productores de bijao.
“Si una persona quiere producir bocadillo veleño con denominación de origen, debe realizar la solicitud de la Federación para la utilización del sello, sea o no federado”, sostuvo.
La economía
En la región se encuentran 80 fábricas que tienen una producción aproximada de 70 mil toneladas anuales de bocadillo que pueden valer $80 mil millones.
Esas fábricas consumen 30 mil toneladas anuales de azúcar, producto único que puede entrar a la región protegida para la elaboración del bocadillo.
La directiva de Asoveleños dijo que “a nivel de producción, mediante el estudio de mercadeo se descubrió que del 100% del bocadillo veleño que llega al mercado, el 50% sale de otras zonas del país usurpando el buen nombre del producto como acontece en Medellín, Bogotá, Cali y Costa Atlántica”, enfatizó.














