12 kilos anuales debe comer una persona para tener en su dieta suficientes minerales y vitaminas.

Los cultivos bioforticados tienen dos finalidades: ayudar a combatir la desnutrición oculta de las poblaciones más vulneradas de Colombia y 36 países más en el mundo; además, se convierten en una alternativa de producción de las pequeñas poblaciones.
Ese mejoramiento genético se hace de manera convencional (cruces en campo); es decir, no hay manipulación genética, pero se logran variedades con mayor contenido de vitaminas, minerales y mejores características agronómicas, como, mayor productividad, resistencia a plagas y enfermedades.
Ese programa es financiado por la Fundación Bill y Melinda Gates, y se trabaja en fríjol, yuca y arroz, los tres alimentos sustanciales de la humanidad.
En esta oportunidad, el Centro Internacional de Agricultura Tropical, Ciat, HervesrPlus y Fenace, liberaron una variedad voluble biofortificada de fríjol denominada “BIO102”, la cual se puede sembrar entre los 1.600 y 2.200 metros sobre el nivel del mar (msnm); es decir, apta para las zonas de cordilleras o ladera, el mayor territorio que se tiene en Colombia con esa condición topográfica.
Esos granos tienen un alto contenido de hierro y son buena fuente de zinc.
Más minerales en la dieta
De acuerdo con Daniel Álvarez, investigador de Ciencia de los Alimentos y Nutrición de HarvestPlus, “BIO102 es una variedad que aportaría a la dieta de los colombianos hasta dos veces más minerales que un fríjol no biofortificado. Es decir, un colombiano que consuma este frijol en su alimentación estaría supliendo alrededor del 29% del hierro y el 14% del zinc que el cuerpo necesita diariamente”.
Para los investigadores, el nuevo material tiene un buen comportamiento agronómico y productivo, a la vez, que es tolerante a plagas y enfermedades, frente a otras variedades que se siembran en el territorio nacional.
“BIO102 llega a complementar la canasta de alimentos biofortificados en Colombia, como el fríjol BIO 101 (arbustivo, liberado en el 2016) y el maíz biofortificado con zinc BIO-MZN01 (maíz blanco liberado en el 2018)”, dijo el directivo.
Las pruebas de evaluación fueron efectuadas por Fenalce y cuenta con registro ICA, lo que permite que la semilla sea comercializada. Se desarrolló con fondos de HarvestPlus para América Latina.














