Los mineros de Soto Norte instauraron una acción de grupo en la que piden poder trabajar en el área del Páramo.

Publicado por: Luisa Fernanda Ruiz Villamizar
Desde hace cuatro años los mineros de Soto Norte se enfrenten a un viacrucis que parece no tener final, todo a causa de la delimitación del Páramo de Santurbán que no avanza.
Por este motivo los titulares mineros no pueden ejercer la actividad en la zona, como estaba permitida antes del 2017. Esto ha llevado a que el sustento económico de casi 3.000 personas y sus familias esté en vilo.
Los mineros de Soto Norte instauraron una acción de grupo con carácter indemnizatorio ante el Tribunal Administrativo de Santander, en la que piden la indemnización y poder trabajar en el área del páramo.
Según Cristian Rodríguez, abogado y maestro en Minería de la Universidad Externado, “el Consejo de Estado ha definido que los titulares mineros sí tienen derecho al reconocimiento de las expectativas legítimas. Si el titular minero, producto del cambio normativo se le genera un daño, esto da lugar a violación y al principio de pérdida de oportunidad”.
Rodríguez reitera que “desde las medidas cautelares el Estado reconozca los derechos de los titulares mineros en el nuevo proceso de delimitación, lo que nunca había sucedido históricamente”.
Para el abogado representante de la comunidad, la indemnización es una alerta para que el Gobierno respete a los territorios que han sido descuidados y que la gente reciba lo justo.
¿Qué dice MinAmbiente?
Al respecto de esta situación, el ministro de Ambiente, Carlos Correa, recordó que “la ley es muy clara en establecer la prohibición del desarrollo minero en páramos, sin excepción alguna”.
Así mismo explicó que quienes realicen estas actividades deben acogerse a un programa de sustitución. “La misma Ley también establece que los pequeños mineros tradicionales que cuenten con título minero e instrumentos ambientales, tengan un programa de reconversión desarrollado por el Ministerio de Minas y Energía”.
¿Y la ganadería?
Frente a la ganadería, el ministro Correa precisó que se puede permitir la continuación de actividades agropecuarias de bajo impacto haciendo uso de buenas prácticas y ceñidas a los lineamientos establecidos por el Ministerio de Agricultura y el Ministerio de Ambiente.
“Como sucede en otros sectores, el tránsito hacia actividades de bajo impacto no es inmediato sino gradual y las corporaciones autónomas tendrán a cargo la formulación de los planes de manejo para estas actividades agropecuarias”, puntualizó Correa.















