El Invias tiene estudios en última fase para realizar diez tramos de adelantamiento en el corredor Bucaramanga - Zipaquirá, que suman 30 kilómetros. La inversión requerida asciende a $385.000 millones.

Viajar desde Bucaramanga hacia Bogotá por carretera se ha convertido en un ‘suplicio’ para turistas, transportadores y habitantes del departamento de Santander.
El estado deficiente de la vía y el tráfico lento en este corredor son comunes, por ello se espera que muy pronto sea intervenido en sus pasos críticos.
Si bien el proyecto de la doble calzada entre Piedecuesta y Barbosa quedó incluido en el Plan Plurianual de Inversiones del Gobierno Nacional (2023-2026), como uno de los planes estratégicos para el departamento, esta apuesta aún parece lejana.
Ante ese panorama, una de las propuestas que ha tomado mayor relevancia ha sido la construcción de carriles de adelantamiento o ‘terceros carriles’ (como los llama Invías) en el tramo Bucaramanga - Zipaquirá. Esos pasos mejorarían el flujo de vehículos por este corredor y permitiría el rebaso de vehículos, en una vía de 350 kilómetros.
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Estudios listos
Para la construcción de los diez carriles de adelantamiento hay estudios y diseños listos en la última fase, según el Invias, y se está aún en la búsqueda de recursos.
“A la fecha, el Invias cuenta con los Estudios y diseños a nivel de fase III para la contratación de terceros carriles en el tramo Chiquinquirá – Los Curos”, señaló esa entidad en respuesta a Vanguardia. Para este tramo se contemplan diez tramos de carriles de adelantamiento que costarían $385.000 millones. Al sumar la extensión de estos corredores serían 30 kilómetros.

Para Santander, los carriles comenzarían en jurisdicción de Puente Nacional. A la altura de ese municipio se llevarían a cabo dos tramos que sumarían 7,7 kilómetros.
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En el paso por Boyacá también se llevarían a cabo dos tramos de este tipo entre los municipios de San José de Pare, Santana y Chitaraque. Son dos tramos de 1,9 y 2,3 kilómetros.
Mientras que en el tramo de Palmas de Socorro, El Socorro y Curití habría otros tres tramos, que sumarían 7,9 kilómetros.
En el área que corresponde a Aratoca sería la zona de la vía en la que se construirían más carriles de este tipo con tres tramos, que sumarían 10,5 kilómetros.
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Voces
El gobernador de Santander, el general (r) Juvenal Díaz Mateus, señaló que se adelantan gestiones ante el Gobierno Nacional para las intervenciones en la malla vial de este corredor y también para que se puedan construir dichos carriles de adelantamiento.
“Necesitamos que nos ayude a solucionar los problemas de la vía Barbosa – Bucaramanga. Ya hemos logrado, con el apoyo de los líderes, alcaldes y la comunidad, que nos aprueben $8.000 millones para hacer una intervención rápida, otros $18.000 millones próximamente y $100.000 millones para una intervención mayor. Sin embargo, queremos que empecemos con los carriles de adelantamiento y la doble calzada que ya está programada y tiene licencia ambiental, lo que sería una inversión de $480.000 millones de pesos”, dijo el gobernador de Santander.
En esa misma comunicación, el mandatario dio luces de que parte de la financiación de esa intervención podría provenir del recaudo de los peajes. “Pedimos que la segunda parte de la variante (en San Gil) y los carriles de adelantamiento se financien con esos peajes”, señaló Díaz Mateus.
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Otra de las personalidades que pidió la priorización de esta obra fue el director ejecutivo de Prosantander, Juan Pablo Remolina. “Urge arrancar con los terceros carriles de adelantamiento. Ya están los estudios y diseños y no se necesita licencia ambiental. Se invirtieron más de $6.000 millones en estudios y es la hora de hacerlos realidad”, dijo el líder gremial.

En la misma línea, Remolina destacó que el desarrollo de este proyecto impactaría a las diferentes provincias del departamento, pero también a la movilidad del corredor Bogotá - Bucaramanga - Cúcuta y, por ende, el flujo entre Colombia y Venezuela.
Según el Ministerio de Transporte, en 2023, por esta vía se realizaron 2,4 millones de viajes de carga, que movilizaron 31,8 millones de toneladas.
Como parte de las iniciativas plasmadas en el Plan Nacional de Desarrollo, Remolina advirtió que la doble calzada de la vía Bucaramanga - Zipaquirá es esencial y un paso inicial podría ser este proyecto de carriles de adelantamiento.
“Arranquemos una primera fase que son los terceros carriles, es un ‘mango bajito’ porque ya están los estudios y diseños, no requiere licencia ambiental y es una necesidad muy sentida a lo largo del corredor. Se le ha planteado al Gobierno Nacional y a la señora ministra de Transporte que utilicemos los peajes de este corredor que están en Santander (tres peajes) que suman más de $80.000 millones, para estructurar un programa similar al de ‘Vías de la Cigarra’, donde podemos obtener un crédito por $300.000 millones para poder arrancar los terceros carriles y, en ese sentido, empezarle a darle solución a este corredor”, sintetizó el director de Prosantander.















