Según el Invías, habrá que esperar a la asignación presupuestal que tendrá la entidad en 2025. De concretarse, el proyecto para una primera fase funcional de la Variante de San Gil se estructuraría el año entrante.

Publicado por: Redacción Economía
La Variante de San Gil es uno de los proyectos de infraestructura más esperados en Santander. Su ejecución ha estado plagada de críticas por los costos, problemas con la licencia ambiental y demoras en la ejecución del proyecto que fue adjudicado hace seis años.
Hace unas semanas, tras una reunión de la bancada santandereana del Congreso de la República, el gobierno departamental y la ministra de Transporte, María Constanza García Alicastro, se reiteró la intención de inyectarle $80.000 millones para terminar una primera fase de la variante que conectaría con Barichara.
Sobre ese proceso, el director general del Invías, Juan Carlos Montenegro, explicó que el proyecto se estructuraría para el siguiente año y dejó claro que en el período actual (este año) no hay recursos para esta obra. Puede interesarle: El presidente Gustavo Petro plantea construir la hidroeléctrica del Táchira con Venezuela
“En esta vigencia no tenemos esa disponibilidad presupuestal. Esas inversiones y la disponibilidad estaría para el año 2025″, confirmó el director de Invías.
Para la asignación de recursos es necesario que se defina el Presupuesto General de la Nación para 2025, que ante el fallido debate en el Congreso podrá ser decretado por el Gobierno a partir del 21 de octubre de este año.

El directivo del Invías señaló que esta intervención sería mediante un nuevo contrato, distinto al que se ejecutó desde 2018 y cuyo valor alcanzaba los $188.000 millones, hasta el mes de julio.
Aunque esa iniciativa inicialmente planteaba la construcción total de la variante de 9,6 km, se hicieron varias modificaciones y la intervención se limitó a los primeros 4,6 km, que no tienen salida funcional.
En ese contexto, la ministra de Transporte confirmó que la destinación de recursos para la variante se limitaría, por el momento, para la primera fase funcional que empalmaría con Barichara. Lea también: Innovación y sostenibilidad, claves para el sector constructor en Santander
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De acuerdo con lo proyectado por el Gobierno Nacional, serían construidos 1.8 km (del PR4+500 al PR6+300) para hacer funcional la primera etapa de la construcción de la Variante de San Gil.
Según el director general del Invías, para terminar la variante se necesitarían cerca de $120.000 millones. “Se están gestionando para poder ser implementados con vigencias futuras. Es algo que estamos trabajando para validar una vez nos asignen el presupuesto”, manifestó el directivo. “Tenemos identificados los montos y estamos trabajando para conseguirlos y poder intervenir”, añadió posteriormente. Puede interesarle: Radiografía de las principales vías de Santander: ‘bravas’ pero frágiles
¿Otras opciones?
En su momento, el ingeniero Félix Jaimes Lasprilla, asesor de la Gobernación y miembro de la Sociedad Santandereana de Ingenieros, explicó que hay tres caminos para terminar el proyecto que pretende sacar el tráfico pesado que pasa por San Gil.
El primero es que el Gobierno Nacional termine de financiar la obra. El segundo es que la obra se financie con el cobro por valorización. Mientras que el tercer escenario es la combinación de los dos anteriores: una parte mediante valorización y otra con dinero del Gobierno.

Discusión clave
Un elemento crucial para la infraestructura impulsada por el Gobierno tiene que ver con las cuentas para el año entrante. Ante el hundimiento del proyecto de presupuesto, el Gobierno lo decretaría por el monto que lo presentó: $523 billones. De esa cifra, $12 billones dependen de que se apruebe la Ley de Financiamiento.
Ese monto iría para el rubro de inversión, que alcanza los $82,3 billones. De todas las carteras, Transporte es la que más recursos tiene previstos: un 16,4 %, que equivalen a $13,4 billones.
















