Aunque Bucaramanga no ha recuperado la confianza del consumidor, es importante destacar que hubo un aumento frente al mes anterior.

La confianza del consumidor vuelve a su senda alcista de recuperación. Aunque en julio, el Índice de Confianza del Consumidor, ICC, de la Encuesta de Opinión del Consumidor de Fedesarrollo registró un balance negativo de 6,1%, frente a junio de 2019 cuando registró un decrecimiento de 10% tuvo un aumento de 3,9 puntos porcentuales, pps; no obstante, cayó 20,9 pps con relación a julio de 2018 cuando se ubicó en 14,8%.
De acuerdo con Luis Fernando Mejía, director del centro de pensamiento, el crecimiento en la confianza obedeció a un aumento en el Índice de Condiciones Económicas, ya que existe una percepción de mejora económica en el hogar, mientras que el Índice de Expectativas del Consumidor, la percepción que existe frente al país, se mantuvo estable.
Cabe destacar que la confianza de los consumidores aumentó principalmente en Medellín (14,8 pps), la capital santandereana y Bogotá (0,3 pps), mientras que disminuyó en Cali (9,9 pps) y en Barranquilla (0,7 pps).
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La confianza aumentó en los estratos bajo y medio, 2,3 pps y 0,9 pps respectivamente, y presentó una disminución de 4,9 pps en el estrato alto, con relación a junio.
Confianza mejoró en el país
En línea con las expectativas del mercado (-5,2%), el Índice de Confianza del Consumidor se ubicó en un balance de -5,1% durante julio. El indicador avanzó 1,2 pps en variación mensual, aunque se mantuvo 14,9 pps por debajo de lo observado 12 meses atrás.
Para los analistas de Bancolombia, una de las claves de la evolución fue el mejor resultado del mercado laboral urbano durante junio en comparación a lo visto en los meses previos. “Sin embargo, la aceleración reciente en los precios al consumidor, la volatilidad de la tasa de cambio y los resultados moderados de algunos indicadores líderes serían factores que jugaron en contra de una mayor mejoría del ICC”, señalaron.
Este resultado implicará el inicio de una senda alcista del sentimiento de los hogares que le permita regresar al terreno optimista antes de finalizar el año, dicen los expertos, sustentada por la mejora progresiva en las condiciones económicas vigentes de la actividad productiva.
Sin embargo, el ruido mediático que podría generar el trámite de una reforma pensional y laboral, como el gobierno propuso recientemente que hará a final del año, podría limitar el alcance de la recuperación.
Entre tanto, en julio, el indicador de disposición a comprar vivienda se ubicó en 5,1%, lo que equivale a un incremento de 5,2 pps frente al mes anterior y el balance de respuestas acerca de si es un buen o mal momento para comprar bienes se ubicó en -2,7% en julio, lo que representa un aumento de 0,1 pps respecto a junio de 2019.
[Video: https://youtu.be/8VrJvT--rUk]
















