Fedepalma espera que antes de finalizar el 2019, el Gobierno Nacional retome el proyecto que buscaba incrementar la mezcla de biocombustible o biodiesel de palma al 12%.

La Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite, Fedepalma, espera que antes de finalizar el 2019, el Gobierno Nacional retome el proyecto que buscaba incrementar la mezcla de biocombustible o biodiesel de palma al 12%.
A raíz de la expedición de la Resolución 4-0730 de los Ministerios de Agricultura y Desarrollo Rural, de Minas y Energía, y de Am-biente y Desarrollo Sostenible, el pasado 20 de septiembre, la iniciativa se frenó debido a que algunas empresas industriales de biodiesel no cumplieron y la estrategia de abastecimiento no era clara.
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Jens Mesa Dishington, presidente ejecutivo de Fedepalma, afirma que el sector tiene los cultivos y la producción suficiente para atender incluso mezclas del 20%.
“Esta situación tiene un impacto muy fuerte en diversos frentes de la economía palmera, de los cuales señalaría la pérdida de oportunidades de venta en el mercado local, que estimamos sea del orden de las 53.000 toneladas de menores ventas en el mercado doméstico, con una afectación del ingreso de los palmeros del orden de los US$11,5 millones; el congelamiento del trámite para establecer la universalización de las cesiones del FEP Palmero; y la pérdida de confianza y de credibilidad del FEP Palmero, mecanismo fundamental para estabilizar la comercialización sectorial”, señaló Mesa Dishington.
Más sostenibilidad
El jefe gremial reiteró que esta mezcla ayuda a avanzar en la autosostenibilidad energética del país.
“Colombia es un país con algo de petróleo, pero no somos petrolero, nuestras reservas de hidrocarburos están proyectadas en unos seis años por lo tanto se tiene que pensar en mejorar el abastecimiento de combustibles y los biocombustibles son una forma renovable de surtir esa canasta energética”, aseveró Mesa Dishington.
Como parte de las pruebas pilotos, actualmente el vehículo de presidencia de la Federación funciona con una mezcla de biodiesel del 50% y el resto convencional, mientras que las volquetas lo hacen con el 100% de biocombustible.
Fedepalma creer que es más viable pensar esta alternativa de combustible que pensar en una renovación de los vehículos convencionales a los eléctricos e híbridos, primero por costo y segundo por los beneficios ambientales.
“Los costos de movernos a esas tecnologías es alto, además de todos los beneficios ambientales que pregonan, lo cuales se deben revisarlos bien, ya que en muchos lugares del mundo la energía eléctrica es a partir de carbón, entonces es limpio la aplicación, pero no el origen de la energía, mientras que el biocombustible tiene un ciclo de vida desde los agrícola hasta la final con condiciones favorables sin incurrir en costos altos”, puntualizó.















