Para la Cámara Colombiana del Acero, la nueva resolución los deja en desventaja, ya que los tubos de acero llegan a menores costos, lo que impide la competitividad en lo referente a precios.

Publicado por: Luisa Fernanda Ruiz Villamizar
A principios de este mes, el Gobierno, a través del Ministerio del Comercio, Industria y Turismo, ratificó su decisión de no interponer un gravamen ad-valorem del 20% a los tubos de acero soldados al carbono de origen chino, a través de la resolución 225 del 1 de octubre del 2019.
De acuerdo con Andrés Ramírez, director de la Cámara Colombiana del Acero, CamAcero, la decisión pone en riesgo a más de 10 empresas nacionales que generan alrededor de 5.000 empleos directos y facturan más de $1 billón al año.
“La medida sentencia a muerte a la industria de la transformación de tubos en acero”, asevera la agremiación.
En el 2018, esta industria generó 1,2 millones de tonelada de acero, donde el 80% tenía como materia prima la chatarra y el 20% restante es producido a base de mineral de hierro, solo una siderúrgica puede producir a partir de este insumo. Santander tuvo un consumo estimado de acero de 144.576 toneladas.
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Entre tanto, China exportó a Colombia 599.961 toneladas, el 23% más que en 2017, mientras que el consumo nacional tuvo un incremento del 1,4% pasando de 3 millones 412 mil toneladas a 3 millones 459 mil en el mismo periodo.
Según Ramírez, por esta medida, en el país se han perdido 500 empleos y $30 mil millones.
“Es imposible competir con China. El gobierno del país asiático le da un subsidio del 20% a los empresarios chinos exportadores, ese subsidio hace que ese acero llegue más barato”, explicó Ramírez.
La tubería de acero proveniente del país asiático entran 30% más barato que la del mercado nacional; sin embargo, el directivo asegura que ésta no cumple con la norma colombiana.












