miércoles 10 de agosto de 2022 - 8:56 AM

Petroleras y mineras estarán contra las cuerdas por la reforma tributaria del Gobierno Petro

Un impuesto y dos modificaciones que trae la iniciativa desestimularía la inversión en el sector, según analistas.

Contra las cuerdas, así quedarían las mineras y petroleras con operación en el territorio nacional de ser aprobado el nuevo impuesto y las dos modificaciones que trae el proyecto de reforma tributaria, y que comenzó a estudiar el Congreso de la República.

La razón: si entra en vigencia el gravamen del 10% cuando hay precios internacionales altos en las exportaciones de petróleo, carbón y oro; así como el incremento al impuesto al carbono, y, además, se dejan de descontar las regalías del impuesto de renta, se desestimularía la inversión en la operación extractiva, según voceros del sector.

De acuerdo a las cuentas del Ejecutivo, con estos tres tributos a las petroleras y mineras se recaudarían más de $6 billones, si se tiene en cuenta que $5,87 billones saldrán del gravamen a las exportaciones extraordinarias y $433.000 millones del impuesto al carbono, sin sumar el monto de recaudo del impuesto de renta sin regalías.

En consideración del Gobierno, es necesario, por ejemplo, que se dé una “redistribución de las ganancias extraordinarias que percibe el sector minero-energético en épocas de precios altos hacia las familias colombianas más vulnerables, a través de mayor gasto social”.

Analistas consultados no dudaron en afirmar que estos tres tributos desacelerarían la operación extractiva en el territorio nacional. Y más la del sector minero.

“Un factor que en gran medida evalúan los inversionistas al entrar a un país es la carga tributaria que deben atender. Y si esta aumenta, menores serán las ganancias para una empresa, ya que afecta directamente la rentabilidad de la operación”, explicó Nicolás Arboleda, asociado de Energía, Minas e Infraestructura de Baker McKenzie.

Por el contrario, el Ejecutivo considera que para la inversión son más importantes los “factores de empuje”, como las tasas de interés de las economías avanzadas, preferencia por la liquidez de los inversionistas y su aversión al riesgo, que los factores tributarios del país.

Carga en las exportaciones

De los tres impuestos que afectarían la operación minera y petrolera contenidos en el articulado de la reforma tributaria, el que recarga el de las exportaciones y el no descuento de las regalías del impuesto a la renta son los que más desvelan a las empresas extractivas.

Para los analistas, en un escenario de recesión como el que podría venir, donde los recursos a desembolsar son más escasos, seguramente generaría una caída en el nivel de inversión y una disminución a mediano y largo plazo de las reservas y producción del país.

“Por ejemplo, en la actividad petrolera, una compañía que produzca 10.000 barriles al día y que su precio de venta sea de US$85 por barril (descontado costos de transporte), pagaría sólo por el impuesto de exportación US$135 millones de dólares al año, lo que traduciría en una posible menor inversión, que se agravaría en la medida que caiga el precio del barril”, explicó Julio César Vera, presidente de la Fundación Xua Energy.

De acuerdo con el Gobierno, “los países que presentan impuestos a las exportaciones son, mayoritariamente, productores de materias primas, siendo los casos más representativos los registrados en Argentina, India, Angola y Malasia”.

Por su parte, María Paula Sánchez, experta en temas tributarios de la firma Posse Herrera Ruiz, afirmó que los impuestos a las exportaciones no son tan usuales. “Uno de los motivos principales para gravar ciertas exportaciones es reservar algunos bienes para la industria nacional, como es el caso de China, donde tienen derechos de ventas al exterior de determinadas materias primas para incentivar la comercialización internacional de productos procesados o con mayor valor agregado”, dijo la analista.

Lea: ¿Recargo nocturno desde las 6:00 p.m. afectaría la generación de empleo en Colombia?

Procedimiento anti-técnico

Los analistas consultados también indicaron que la intención de que las regalías no se descuenten del impuesto de renta no tiene sentido porque es anti-técnico.

“La regalía al no ser un impuesto se contabilizaba como un gasto dentro de la operación extractiva, y por lo general se hacía la deducción. Pero si se separa del impuesto de renta, se considera un gasto”, dijo Arboleda.

En el mismo sentido, el analista tributario Camilo Zarama, socio de la firma Garriguez explicó que el tratamiento actual como deducción permite a las mineras y petroleras llevar el pago de las regalías como un gasto deducible en el impuesto sobre la renta. Es decir, le da el reconocimiento de un gasto generado en el desarrollo de la actividad productora de renta.

“Esto deriva en una disminución de la base gravable sobre la cual se calcula este impuesto, que en términos de flujos de caja implica un menor tributo de renta equivalente al 35% de las regalías que se paguen”, dijo el consultor.

Pero, con el texto propuesto -agregó Zarama-, las regalías dejan de ser consideradas un gasto deducible para efectos del impuesto sobre la renta; lo que conlleva a que en términos de flujo de caja las compañías deban desembolsar mayores recursos para atender la obligación tributaria.

Más impuesto al carbono

Finalmente, con la intención de aumentar el impuesto al carbono, los gremios señalaron que los efectos estarían en los sectores industriales.

“La modificación del tributo afectaría a los pequeños productores de la minería subterránea del carbón porque al disminuir sus ingresos por la vía del impuesto, las posibilidades de inversión en las operaciones, principalmente para temas de seguridad minera y formalización se podrían ver afectadas”, explicó Carlos Cante, presidente de la Federación Nacional de Productores de Carbón (Fenalcarbón).

Los analistas consultados coincidieron en señalar que en lugar de aumentar este tributo, se debería incentivar con otros gravámenes a las empresas extractivas que innoven en tecnologías para la captura del carbono.

$!Petroleras y mineras estarán contra las cuerdas por la reforma tributaria del Gobierno Petro
Los impuestos para las exportaciones que tocan el petróleo, oro y el carbón

Por medio de una modificación al impuesto al Carbono, el ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo explicó que “en línea con políticas internacionales, la iniciativa permitirá redistribuir los beneficios que generan los altos precios del petróleo, el carbón y el oro. Para ello se establece un impuesto a la exportación de estos productos equivalente al 10% del exceso sobre un precio base”.

Según el Ministerio de Hacienda, si el precio del petróleo es de US$95 por barril, y el precio de referencia (que fije la Agencia Nacional de Hidrocarburos, ANH), es de US$48, el impuesto aproximado es del 4,6% a las exportaciones extraordinarias.

Modificaciones

El impuesto al carbono se creó en 2016 con el objetivo de desincentivar el consumo de combustibles fósiles, corregir las externalidades en términos de emisiones de carbono y asignar de manera más eficiente recursos hacia actividades que emitan menos gases de efecto invernadero en el marco de los Acuerdos de París.

Para 2021, el impuesto que hasta ahora es existente, tuvo un valor de $17.660 por tonelada y recaudó $334.000 millones de pesos, equivalente a 0,19% del recaudo total durante ese año.

Ahora, los principales cambios que vienen así. El impuesto nacional al carbono es un gravamen que recae sobre el contenido de carbono equivalente (CO2eq) de todos los combustibles fósiles, incluyendo todos los derivados del petróleo y todos los tipos de gas fósil que sean usados para combustión. En el caso del carbón, el impuesto no se causa para el carbón de coquerías.

La tarifa se ajustará cada primero de febrero hasta que sea equivalente a 3 UVT (antes era 1 UVT).

Allison Andrea Góngora, consultora senior de la firma Jiménez, Higuita Rodríguez & Asociados, detalla que “se elimina el parágrafo cuatro en el que se establecía tarifa cero para ciertos departamentos. Esto quiere decir que se gravarían en la totalidad del territorio a las tarifas generales”.

Visto de otra forma, según el análisis de la abogada, se verán incrementos en hasta 70% para este impuesto. Por ejemplo si se hablara de carbón, por una unidad de tonelada, hoy en día la empresa que exportó debe pagar $15.000, mientras que con lo que está contemplado en la tributaria el valor subiría a $52.215.

Lo mismo ocurre con otros como el gas licuado de petróleo, hoy en día $95, por un galón, y pasaría a $134. El Acpm, actualmente en $152 por galón, saltaría a $208 por esa unidad. Y la gasolina tradicional, hoy en $135 pasaría a tener un impuesto de $181 también por cada galón.

Lea: Los que más ganan deberán aportar más con la reforma tributaria del Gobierno Petro

Los afectados

El impuesto se genera por la exportación de los bienes identificados con las siguientes partidas arancelarias.

Hullas; briquetas, ovoides y combustibles sólidos similares, obtenidos de la hulla. Lignitos, incluso aglomerados, excepto el azabache. Turba (comprendida la utilizada para cama de animales), incluso aglomerada. Coques y semicoques de hulla, lignito o turba, incluso aglomerados; carbón de retorta. Aceites crudos de petróleo o de mineral bituminoso. Finalmente, oro (incluido el oro platinado) en bruto, semilabrado o en polvo. (Para uso no monetario).

Son sujetos pasivos del impuesto (es decir los responsables del pago tributario) las personas naturales y jurídicas que exporten petróleo. Hay que recordar que el porcentaje del valor total en dólares de las exportaciones de petróleo crudo, carbón y oro, realizadas en cada mes calendario.

La obligación de declarar y pagar el impuesto a las exportaciones de petróleo crudo, carbón y oro es mensual y se declarará durante los primeros cinco días hábiles de cada mes, con base en todas las operaciones gravadas realizadas en el mes anterior.

“Sobre la base gravable definida anteriormente se aplicará una tarifa de 10,0% para las exportaciones de petróleo crudo, carbón y oro” resalta el proyecto de reforma.

El mayor exportador

Una conclusión del proyecto de reforma está en que se está colocando como objetivo el mayor sector exportador de Colombia. Punto que hace tan solo una semana, la agencia calificadora de riesgo, Fitch Ratings, veía como parte de la “incertidumbre sobre el Gobierno de Gustavo Petro”.

El documento señala que una de las propuestas emblema del nuevo Gobierno es la transición de la economía extractivista hacia las energías renovables, estos respetando los contratos de exploración que se encuentran vigentes. No obstante, para Fitch podría traer efectos a la industria. “Ha descartado el fracking, con el que Colombia probablemente tiene un gran potencial. Consultas con comunidades locales sobre proyectos petroleros y mineros podría volverse aún más oneroso. Además, no se descartan cambios en el directorio de Ecopetrol”, enumera Fitch.

Así que ahora se suma la carga impositiva adicional a este sector que es el responsable cada año entre 60% y hasta 70% de las exportaciones, que según la agencia “hay que revisar en los cambios que se están proponiendo”.
Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Publicado por
Lea también
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad