El 2021 fue un año de transición hacia la normalidad económica y social. En materia de dinámica económica, como ya se mencionó, se observó un crecimiento en todo el año de 10,6%.

Publicado por: Miguel Orlando Alguero
En un informe de proyección, Anif precisa que el 2021 fue un año de transición hacia la normalidad económica y social. En materia de dinámica económica, como ya se mencionó, se observó un crecimiento en todo el año de 10,6%, con lo cual se superaron las cifras históricas de crecimiento y se espera que sean las bases para una completa recuperación en el 2022.
De otro lado, el crecimiento del empleo ha permitido la creación de cerca de 1,5 millones de puestos de trabajo. No obstante, el nivel aún no alcanza las cifras previas a la pandemia y mucho menos a su tendencia histórica.
De otra parte, la calidad del empleo también ha sufrido cambios importantes. El 59% del empleo perdido en 2020 correspondió a ocupados asalariados, de los cuales solo se ha recuperado cerca del 54% en 2021.
Así mismo, el 28% de las personas desocupadas en 2020 correspondió a empleos por cuenta propia, segmento que ya se recuperó en 2021. A pesar de que el empleo absoluto ha mostrado una senda de recuperación, las cifras indican que la calidad del mercado laboral se ha deteriorado, lo que implica que el ingreso laboral no se ha recuperado de manera proporcional con el empleo.
“Dado que una de las principales fuentes de ingresos de los hogares son los generados por la actividad laboral de sus miembros, eso supone que el ingreso total de los hogares no se ha restablecido por completo luego del choque ocasionado por la pandemia. Lo cual tendrá efectos sobre el conteo de la pobreza de 2021”, señala el informe del equipo económico de Anif.
Lea: Santander mejoró en sus indicadores de salud y medioambiente, pero se raja en infraestructura
Cálculos
Con lo anterior, Anif se dio a la tarea de estimar la tasa de pobreza y pobreza extrema en el 2021, resultados que entregará hoy el Dane.
“Para aproximarnos al cálculo diseñamos un modelo de micro-simulación que tiene en cuenta tanto los cambios del empleo y de los salarios observado en 2021, así como el efecto del alza de precios (sobre todo de alimentos). Con eso pudimos estimar la incidencia de pobreza y pobreza extrema para el 2021”.
Los resultados indican que el valor puntual estimado del porcentaje de personas bajo la línea de pobreza para 2021 podría estar en 40,2%, con un intervalo entre 39% y 41,4%. “Eso representaría una disminución en términos estadísticos, pues recordemos que el valor observado en 2020 fue de 42,5%. Cabe resaltar que nuestros cálculos muestran que el mayor incremento en la inflación de ingresos bajos (6,85%), con respecto a la inflación general (5,62%), podría explicar cerca del 2% del porcentaje de la tasa de pobreza en 2021.
En síntesis, según Anif, se espera que 19,9 millones de colombianos se hayan encontrado en situación de pobreza en el 2021, 1,1 millones de personas menos que en 2020, pero que es insuficiente frente a las 3,3 millones que entraron a esa condición en el período de restricciones a la movilidad.
“En cuanto a la pobreza extrema, nuestras estimaciones muestran que podría estar alrededor del 14,3% en 2021, con un intervalo entre 13,4% y 15,2%”. De tal manera que, cerca de 7,1 millones de personas (390 mil menos que en 2020) estarían viviendo con menos de $170 mil pesos al mes.
El valor de la canasta para definir la línea de pobreza extrema se actualiza cada año con base en la inflación de alimentos y, dado que para el 2021 el crecimiento del IPC de alimentos estuvo en 17,23%, valor muy superior al 5,62% de la inflación total, el efecto precios será un factor determinante en la cifra de pobreza extrema.
Ayudas
Aunque las transferencias gubernamentales a los hogares, tales como el ingreso solidario, la compensación del IVA y otros programas, continúan siendo importantes para complementar los ingresos, el efecto inflacionario ha sido y es nefasto para las finanzas de los hogares más vulnerables.
“Así que es indispensable que el Gobierno y las autoridades monetarias tomen las medidas necesarias para poder frenar la espiral de crecimiento de los precios. Lo anterior considerando que, como es sabido, la inflación termina por ser una especie de impuesto muy regresivo dado que afecta con mayor severidad a la población pobre”, concluye el informe.













