Mario Vega, director y dramaturgo canario, viajo a Ucrania en medio de la invasión rusa para recoger testimonios y construir con ellos una obra de teatro sobre la guerra. En esta entrevista habla sobre el proceso de creación de su obra y el valor del arte para hacerle frente a la realidad. Una de las imperdibles del festival.

Publicado por: Redacción Cultural
Mario Vega, director de la obra Protocolo del quebranto, se adentró en el corazón de Ucrania en febrero de 2023 para recopilar testimonios de víctimas directas de la guerra, buscando dar vida a los personajes de su última creación. Acompañado por dos periodistas españoles, Vega entrevistó a 19 personas que han sufrido de cerca los horrores del conflicto, con la convicción de que la victoria es lo único que les permite soportar una guerra tan prolongada y devastadora. Lea también: Estudiantes del Área de Teatro de la EMA representarán a Bucaramanga en el Festival Internacional de Teatro del Caribe
La obra, que se estrenará en octubre en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán durante el Festival Internacional de Artes Vivas de Bogotá, es descrita por Vega como un espectáculo experiencial, frío y lleno de preguntas sobre la condición humana. “Nos faltaba hablar de los motivos que llevan a la gente a migrar y refugiarse. Cuando estalló la guerra en Ucrania, decidimos que era momento de poner el tema sobre la mesa”, explicó el dramaturgo.
El proceso creativo fue intenso y lleno de retos éticos. Vega y su equipo se acercaron a hospitales y ciudades devastadas como Bucha e Irpín, encontrando personas ansiosas por contar sus historias. Sin embargo, el director reconoce la dificultad de no convertirse en “saqueadores de historias,” subrayando la importancia de que el proceso creativo respetara las vivencias de las víctimas.
La obra busca llevar al público al límite, presentando la guerra desde una perspectiva que combina la ficción con la realidad de las experiencias recogidas. Vega destaca que, aunque no vivió la guerra directamente, convivió con su sombra, y se llevó consigo el dolor y la incomprensión de quienes aún luchan con la convicción de la victoria.
Uno de los momentos más impactantes de su viaje ocurrió en un hospital de mutilados, donde una alta funcionaria militar le preguntó: “¿De qué bando va a estar el espectáculo?, ¿Va a estar a favor o en contra de Ucrania?” Esta pregunta refleja la complejidad moral y emocional de abordar un conflicto tan polarizado.
Vega concluye que el teatro, aunque no puede cambiar el mundo, ofrece una oportunidad única para luchar contra la indiferencia y confrontar a la humanidad con sus propias sombras. *Protocolo del quebranto* promete ser una obra que no solo relata, sino que hace sentir la crudeza y el dolor de la guerra, recordando a todos que, en el conflicto, todos somos víctimas y victimarios.
















