María Alejandra Neira Rueda, conocida en la escena artística santandereana como Neyra, lanzó ‘Hambre y Rebelión’, el primer EP como solista que recopila cuatro canciones de realidades sociales latinoamericanas.
Publicado por: Valeria Quiroga
Los discos de Rocío Dúrcal y Chavela Vargas fueron el primer acercamiento de Neyra con la música cuando todavía era una niña que tarareaba las canciones en el seno de un hogar con raíces de Boyacá y Santander. Sus ídolas mexicanas y de habla hispana definieron el destino de María Alejandra Neira Rueda a tomar la decisión desde muy temprana edad a ser la primer música de su familia.
“Los recuerdos de mi infancia son yéndonos hacia Boyacá a un pueblito especial que se llama San Eduardo. Desde acá, en ese entonces, eran días viajando con un montón de niños, primos y la rockola del carro era yo”, sostiene la artista al recordar el primer público que la escuchó cantar.
A María Alejandra todos la conocen como Neyra. El apellido materno, al cambiar una ‘i’ latina por una ‘y’, se convirtió en su nombre artístico, que simboliza el recuerdo de su abuelo campesino oriundo de Boyacá. Con su nombre le rinde homenaje a su legado, solidaridad y carácter.
“Me describo como un alma vieja, pero que día a día va aprendiendo lo que quiere ser y sobretodo lo que desea transmitir, entonces me voy nutriendo de todo lo que ellos me enseñaron, pero también lo que voy viviendo y lo que observo en mi realidad actual”.
Además de sus raíces santandereanas y boyacenses, a sus 7 años el Caribe la recibió con la brisa del mar para vivir parte de su niñez y adolescencia en Barranquilla, donde descubrió la música folclórica colombiana que le permitiría seguir explorando y fortaleciendo su talento indiscutible para el canto.
“Soy alma de dos lugares que me nutrieron de la parte andina y de la parte del folclor caribeño”, agrega.
Neyra regresó a Bucaramanga para iniciar sus estudios universitarios en Música en la Universidad Autónoma de Bucaramanga. Durante estos años fue vocalista del Colectivo Social La Panela de Piedecuesta, en donde la potencia de su voz e interpretación se hizo familiar para la escena artística en Santander y Colombia a través de los sonidos de la cumbia, el rock, ragga y chandé. Esta agrupación que brinda talleres empíricos de tamboras para niños, niñas y adolescentes.
“En ese espacio tuvimos también la dicha de conectar, crear, compartir escenario y aprender muchísimo de artistas como Edson Velandia y Adriana Lizcano, que en ese momento y desde siempre le siguen apuntando a esas historias reales, cercanas y visibilizando todo lo que sucede a nuestro lado”.
Publicidad
Además de haber sido la voz que le dio el color a la cumbia ‘garrotera’, Neyra también hizo parte de D’lima, una agrupación de latin jazz.
“Estos dos grupos fueron mis dos grandes luces para yo también poder soltarme y experimentar las técnicas, los recursos y los métodos que me daban en la universidad para también implementarlos allí”, afirma la artista, quien al graduarse como Música de la Unab ya se sentía lista para un nuevo capítulo.
Le puede interesar: El regreso de Mario Mendoza: lea un fragmento de Los Vagabundos de Dios, su vuelta a la ficción después de cinco años
Una carrera como solista
‘Hambre y Rebelión’ es el primer EP de Neyra y el resultado de su proyecto de grado. Es como un abrebocas a su primer álbum musical, que se escuchará en el segundo semestre de este 2024. En estas cuatro canciones totalmente en vivo, se oye su voz acompañada de un formato de piano bajo, batería multipercusión y vibráfono, en donde interpreta letras como Cantos al Trabajador, Chacarera del Olvidao, Basilio y Negra Presuntuosa, composiciones artísticas que descubrió en sus años universitarios y llegó a ellas por las voces femeninas latinoamericanas que tanto han influido en su carrera como artista.
“Me he sentido demasiado afortunada en este camino de la música porque a pesar de algunos baches, siento que siempre ha habido una mano que me rescata, que me ayuda, que me apoya, que está pendiente, que tiene el deseo de crear de componer alrededor del proyecto”, afirma Neyra en medio de su expectativa por darle conocer a los oídos del mundo su nuevo capítulo como solista.











