El caso de la DJ Valentina Trespalacios toma un nuevo rumbo tras el lanzamiento del libro que detalla la investigación de este crimen y busca reivindicarla tras su asesinato: Valentina: muerte y vida. John Poulos, principal sospechoso, se enfrenta a un juicio que definirá su condena.

“Confíe en mí, no me tenga miedo”. John Poulos miró a Laura Hidalgo, la mamá de Valentina Trespalacios. Estaban sentados en una de las mesas de Andrés Carne de Res, el restaurante más concurrido por los extranjeros en Bogotá. Era la primera vez que compartían juntos. Y fue la primera advertencia implícita que recibió la madre de una joven asesinada por el hombre que dijo amarla y cuidarla.
Valentina Trespalacios Hidalgo es un nombre que desde hace más de un año no ha dejado de encabezar los titulares de los medios de comunicación del país y el mundo. Autoridades encontraron su cuerpo el domingo 22 de enero de 2023, en la localidad de Fontibón, Bogotá. Se hallaba dentro de una maleta azul envuelta en cinta con su cabeza expuesta. Fue un reciclador quien dio con esta macabra escena y dio aviso inmediato a las autoridades. Poulos, su pareja, fue el primer sospechoso del crimen.
Después del feminicidio de la DJ, Poulos viajó a Panamá, donde creyó que lograría evadir a las autoridades, plan que le funcionó hasta el 24 de enero, día que fue capturado por las autoridades que estaban en su búsqueda. Pretendía huir hasta Montenegro, país que no cuenta con tratado de extradición con Colombia ni Estados Unidos.
El caso de la bogotana, como no debería ser, generó una serie de debates en torno a la personalidad y el trabajo de la DJ, lo que condujo a una revictimización pública que poco se centró en el verdadero foco de la tragedia: el estadounidense John Poulos.
La condena de Valentina, para muchos, fue ser una joven hermosa y que dedicó sus últimos años de vida a su pasión como la exitosa DJ que fue. Que le quería “sacar plata” a Poulos fue el comentario más leído, pero, por supuesto, esa no es razón, ni motivo, ni explicación, para ser asesinada.
El cruento asesinato de Rosa Elvira Cely, que da nombre a la Ley 1761 de 2015, contempla el feminicidio como la muerte de una mujer por su condición de ser mujer o por motivos de su identidad de género. Entre los tipos de violencia que incluye está la física, psicológica, sexual y económica. ¿Y qué significa el hecho de ser mujer? Tener la libertad para decidir sobre su cuerpo y sobre su vida.
“La ley del feminicidio no solo viene a proteger la vida de las mujeres sino su dignidad, la igualdad, la no discriminación y el libre desarrollo de su personalidad. Los asesinatos que se basan en manipulación y violencias, como sensaciones de ser propiedad de alguien más, no deben ser justificados en la víctima”, señaló Laura Meneses, abogada de proyectos de la Fundación Mujer y Futuro.
La persistente realidad de la violencia de género y los feminicidios en Colombia sigue siendo motivo de gran preocupación. Durante el año 2023, se reportaron más de 500 casos de feminicidio, principalmente perpetrados por parejas o exparejas. Además, un total de aproximadamente 63.982 mujeres se vieron afectadas por la violencia intrafamiliar, de las cuales alrededor de 49.247 sufrieron agresiones directamente relacionadas con su género.
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En lo que va de este 2024, han sido confirmados 117 feminicidios. Antioquia lidera la lista, con 14 de ellos. Le sigue Valle del Cauca con la misma cifra. La mayoría de mujeres comprendían edades entre 20 a 29 años y las armas de fuego han sido las más empleadas para cometer este delito.
“Cuando lo conocimos esa vez dijo que era bueno, que trabajaba en Estados Unidos, que quería rehacer su vida en Colombia, que estaba en proceso de separación y que quería construir una familia con Valentina y mis otros hijos, sus dos hermanitos menores”, contó la madre y testigo en las audiencias.
Pero detrás de la vida nocturna a la que se acopló para hacer una carrera con la que pudiera crecer como artista hay una historia que no solo los medios, también los espectadores desconocen.
Este primer encuentro de la familia Trespalacios Hidalgo y John Nelson Poulos fue descrito por la periodista Laura Hincapié, quien actualmente trabaja en el programa Séptimo Día de Caracol Televisión, y quien encontró en la escritora Maureén Maya una aliada para recopilar la investigación exhaustiva del feminicidio de Valentina Trespalacios.

Durante unos ocho meses reconstruyeron su historia en un relato periodístico que pretende fortalecer la voz de Valentina y rendir un homenaje a esta “víctima de la misoginia” del norteamericano, desde el punto de vista de la familia de la joven. Valentina: muerte y vida, es una obra que se basa en hechos reales y a su vez se apoya en la ficción para dar sentido a diferentes sucesos que marcaron la historia. Su construcción inició a finales del 2023 y el 12 de abril inició su venta en Internet.
Además, el texto busca “la reivindicación de las mujeres que, más allá de los estereotipos, quieren salir adelante para forjar un mejor futuro para sí mismas y para los suyos”, explican las autoras.
Este libro fue publicado por la editorial Testigo Directo, perteneciente a Rafael Poveda Televisión, que se dedica a la investigación de casos criminales reales.
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¿Quién era Valentina Trespalacios Hidalgo?
John le dijo que la iba a apoyar. Que sabía que Valentina era de escasos recursos, que junto a él viviría otra vida. Estas palabras las escribió siendo consciente de la vulnerabilidad de Valentina. Y todo quedó registrado en la nube del celular de la joven, en unas conversaciones a las cuales las investigadoras lograron acceder con el permiso de Laura Hidalgo y que plasmaron en el libro.
Valentina creció en un hogar disfuncional con muchas dificultades económicas y un contexto de vida limitante, que venía desde la misma familia de su mamá, una mujer víctima del conflicto armado que llegó a Bogotá a muy temprana edad para dedicarse al trabajo doméstico.
Ser DJ le abrió la posibilidad de construir una carrera artística a Valentina. Se convenció de ello desde sus 16 años, momento en que inició su formación. Allí vio las oportunidades para apoyar a su mamá y a sus dos hermanos menores, para quienes era el principal soporte. Su padre no estuvo presente, por lo que ella tomó esta tarea en su hogar.
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“La premisa de Valentina fue cambiar esa historia, cambiar el rol de las mujeres en su familia y romper esa situación de yugo y de dominio patriarcal”, cuenta Laura Hincapié.

Su trabajo, que solía alargarse hasta las madrugadas, no era un impedimento para atender las necesidades familiares. Madrugaba para cuidar a sus hermanos y se hacía cargo de las responsabilidades que su mamá no alcanzaba a cumplir.
Hincapié replicó las palabras que Laura Hidalgo recordó sobre el aliento que le daba su hija: “yo voy a llegar muy lejos y voy a lograr que tú no tengas que trabajar, para que no debas volver a las casas a hacer aseo ni debas aguantar maltratos y humillaciones de nadie”.
Desde la adolescencia, Valentina se comportó como si hubiese recibido ese llamado para cambiar el destino de su familia. “Tenía algo muy particular, una seguridad que la hacía arrolladora y muy soñadora. Más o menos desde la edad de 12 años ya empieza a tener un carácter muy fuerte y a entender que es ella quien debe apropiarse de ese rol”, agregó la periodista de Séptimo Día.
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El perfil del feminicida
Por otro lado, está John Nelson Poulos. Nacido en Texas, uno de los estados más ricos de Estados Unidos, de 34 años. Llegó a Colombia el 19 de enero de 2023, tres días antes del hallazgo del cadáver, para conocer a la joven con la que sostuvo una relación tormentosa, como muestra la evidencia, durante más de un año. Se conocieron en redes sociales. En ese momento ella tenía solo 21 años. Le prometió una vida juntos. Quería quedarse y usar sus recursos para invertir en Colombia. Incluso le planteó la posibilidad de casarse.
Pero dentro de ese mar de promesas, como encontraron las autoras del libro, se escondía un hombre posesivo que aplicaba tácticas de abuso psicológico constantemente. Inicialmente se presentó como un hombre noble. Los chats lo demostraban. Pero los celos se hacían cada vez más evidentes en la cronología de su relación. “Ser una persona que pensaba que por uno u otro motivo, dándole dinero a alguien y ayudándole económicamente a esa mujer, se iba a convertir inmediatamente en su dueño. Él consideraba que tenía unas reglas que eran importantes porque le estaba ayudando”, contó Rafael Poveda en entrevista con Vanguardia.
“Una regla es que si yo te llamo, tú me tienes que responder por videollamada. Yo tengo derecho de espiar tus redes sociales, de mirar con quién estás y al mismo tiempo tengo todo el derecho de contratar un investigador privado para que esté pendiente de ti porque tú me perteneces”, explicó sobre Poulos el reconocido periodista.
Poveda tuvo la posibilidad de conversar personalmente con Poulos, quien ahora se encuentra recluido en una celda de La Picota, en Bogotá. El hombre no quiso tocar el caso. Hablaron únicamente sobre su vida en EE.UU., sus estudios y temas banales. Una conversación que no tardó más de 15 minutos.
Maureén y Laura lo describen como “un tipo vanidoso, narcisista, manipulador e indolente”. Tras ver cada audiencia contra Poulos, Maureén concluye que “sin ser psiquiatras, porque no lo somos, para él Valentina es un objeto de deseo que pudo desecharse cuando no le era útil. Estamos hablando de un nivel de desprecio y de no reconocimiento de la humanidad del otro”.

La madre de Valentina, por su parte, señaló a Poulos como “cruel asesino que no tuvo compasión y le arrebató de manera violenta la vida mientras su hija estaba desprotegida, delicada por cuenta de una cirugía que previamente se realizó”.
Desde entonces no ha dejado de velar por el buen nombre de su hija y asegura que no dejará de hacerlo, ni de buscar justicia.
El caso
Poulos reveló que junto a Valentina solían llevar a cabo la asfixia erótica. Un amarre de plástico se usaba durante sus encuentros sexuales. Relató que la noche en la que la joven fue asesinada, sostuvieron relaciones tras consumir drogas y alcohol. Contó que hubo mucho ‘tussi’ y no recuerda bien lo que pasó.
Dijo no saber quién le había enrrollado ese plástico a Valentina, que lo descubrió al despertar, cuando su cuerpo yacía sin vida a su costado. Fue por un cuchillo de mango amarillo para soltar el amarre y luego intentó despertarla.
Durante las audiencias se presentaron las imágenes de los últimos momentos de Valentina junto a Poulos y luego, cuando fue sacada de la residencia, mientras su cuerpo sin vida estaba dentro de la maleta. Entre las pruebas expuestas en el libro está la cronología de conversaciones entre Valentina y Poulos y más de 10.000 archivos del celular de la joven. También se reveló que la cinta con la que fue envuelta la maleta, se encontraba en el equipaje del hombre cuando viajó hacia Panamá. Se recogieron más de 300 horas de grabación.
La audiencia para determinar si John Poulos será condenado por el feminicidio de Trespalacios está programada para el 18 de abril. Se adelantó para el 17 de abril la audiencia de alegatos finales por parte de la Fiscalía y la defensa. Allí se determinará si pagará una condena de hasta 40 años.












