Cultura
Lunes 23 de junio de 2025 - 08:22 PM

Javier Caraballo y Giselle Borrás llevan el arte de Barranquilla a Art Basel Week Zurich 2025

Los artistas plásticos Javier Caraballo y Giselle Borrás representarán a Colombia en la Art Basel Week Zurich 2025, una de las ferias más importantes del arte contemporáneo internacional.

 Javier Caraballo y Giselle Borrás. Fotos suministradas/VANGUARDIA
Javier Caraballo y Giselle Borrás. Fotos suministradas/VANGUARDIA

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Publicado por: PAOLA ESTEBAN C.

Hay un Caribe que no se reduce a postales turísticas ni de palmeras y carnaval. Hay un Caribe que reflexiona, que crea, que dialoga con el mundo desde su memoria, su estética y su potencia simbólica. Ese Caribe estará presente, con toda su fuerza, en la Art Basel Week Zurich, gracias a la participación de dos artistas barranquilleros: Javier Caraballo y Giselle Borrás.

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Ambos han sido invitados por Iller Gallery para exhibir su obra en el marco de esta plataforma internacional que se inauguró el 16 de junio y que transcurre en paralelo a la famosa feria Art Basel, en Suiza. Una semana donde Zurich se transforma en un punto de encuentro global para coleccionistas, curadores, galeristas y críticos del arte contemporáneo.

No es menor el escenario: la Art Basel Week es considerada uno de los termómetros más agudos del arte global. Estar allí no es solo un hito individual, sino también una declaración colectiva: el arte hecho desde Barranquilla puede habitar, con dignidad y sin concesiones, las grandes ligas del arte internacional.

Javier Caraballo: el niño como artista

En el caso de Javier Caraballo, su propuesta nace desde lo más íntimo: la infancia como estética, lenguaje y posibilidad de ruptura. Con una trayectoria de más de 15 años, este maestro en artes plásticas ha construido un universo visual que desestructura las normas del arte académico a partir de la grafía infantil.

“Mi trabajo está basado en la estética y la grafía infantil. Es una investigación que llevo desarrollando desde hace más de una década para destacar que el niño, en este mundo, es el artista”, dice Caraballo con convicción. En sus obras hay color, espontaneidad, juego. Pero también hay crítica, ironía, sátira. Y una pulsión constante por hacer del arte un espacio donde la imaginación y la libertad convivan.

Su obra no solo está atravesada por la niñez, sino por la identidad caribeña. “Mi obra está influenciada por esa óptica: la alegría, el buen humor, los colores vivos. Desde Barranquilla se mira el mundo con otra luz”, señala. Esa mirada no es casual. Es el resultado de una vida sumergida en el Caribe, en su desparpajo, en su vitalidad, en su historia.

Caraballo ha trabajado en pintura, escultura, instalación. Y ahora, por primera vez, sus piezas serán vistas en Zurich. “Es una aventura que me tiene muy feliz. Es un espacio donde mi trabajo nunca había estado. Y hacerlo en el marco de un evento como Art Basel es un sueño”, dice.

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Cuando se le pregunta por sus referentes, mezcla los grandes nombres de la historia del arte, Velázquez, Picasso, Van Gogh, Monet, con nombres contemporáneos como Damien Hirst, Jeff Koons y Caos. Una combinación que revela el carácter híbrido de su búsqueda: lo clásico como base, lo lúdico como impulso, lo actual como reto.

Representar a Colombia, y en especial a Barranquilla, tiene para él un valor simbólico enorme. “Es un orgullo que mi obra haya sido seleccionada para representar al país y a mi ciudad en una feria tan importante. Siento que es una oportunidad para que el arte del Caribe se escuche en otro idioma, pero sin perder su voz”.

Giselle Borrás: puntillismo para la memoria

La obra de Giselle Borrás, artista colombo-española radicada en Barranquilla, se sitúa en un territorio distinto, pero igualmente personal. Su propuesta parte de la fotografía, del archivo íntimo, y se transforma en un ejercicio visual y conceptual al que ella llama puntillismo contemporáneo.

“Mi obra parte de lo personal. Hay una hibridación cultural que es parte de mi herencia natural: soy hija de español y colombiana. Y eso se nota en las obras, donde aparecen elementos clásicos como columnas, pisos de cuadros... son herencias culturales que como latinoamericanos hemos vivido, y que resignifico desde mi visión”, explica.

Borrás descompone imágenes fotográficas tomadas durante sus viajes o investigaciones personales, las reduce a puntos, y sobre esa estructura interviene con íconos de la fauna y la estética latinoamericana. El resultado es una reconstrucción que cuestiona la idea de la realidad como algo estático.

“La realidad es una creación de la mente. No es fija. Es manipulable. En ese sentido, mi técnica propone un juego visual donde la memoria y la percepción se cruzan”, sostiene.

En Zurich presentará piezas realizadas bajo esa técnica, donde interviene paisajes europeos con elementos nativos de Latinoamérica. “Me gusta que el espectador europeo se sorprenda. Que vea sus espacios cotidianos transformados, invadidos amorosamente por flores tropicales, por niños, por una visión más espontánea y menos rígida”.

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Barranquilla también atraviesa su obra. “Nacer en esta ciudad es una gran ventaja para un creativo. Estamos expuestos a un bombardeo cultural desde pequeños: danza, histrionismo, expresividad. Todo eso influye en mi lenguaje artístico”.

Aunque ha viajado y conocido otras escenas, Giselle ha cuidado su voz personal. “Mi investigación ha sido muy de estudio, muy íntima. He tratado de conservar una narrativa propia, sin vicios, espontánea. Creo que eso es lo que hace que la obra tenga resonancia afuera”.

Para ella, el arte es también un camino espiritual. “Mis obras son una búsqueda interior. Busco crecer, comprender mi realidad, evolucionar como ser humano. Esa es mi intención como artista y como persona”.

Una narrativa caribeña en clave global

La participación de Caraballo y Borrás en la Art Basel Week Zurich es mucho más que un logro individual. Es el reflejo de un proceso más amplio: el posicionamiento del Caribe colombiano como un territorio fértil para la creación contemporánea.

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Sus obras no buscan agradar, ni reproducir lo que se espera del arte “latino”. Todo lo contrario: desmarcan, interrogan, cuestionan. Desde la niñez, desde la memoria, desde la hibridez, desde el cuerpo. Proponen formas de mirar que nacen en el Caribe pero dialogan con el mundo sin traducirse.

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Publicado por: PAOLA ESTEBAN C.

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