El ingeniero y fotógrafo Jorge Alejandro Moreno inaugura en Vértice Corporación Cultural su primera exposición individual, una muestra que reúne imágenes guardadas durante años y construidas desde la geometría, la arquitectura, el paisaje y la memoria visual.

Publicado por: Redacción Cultural
Después de décadas detrás de la cámara, Jorge Alejandro Moreno decidió abrir, por fin, el archivo que había guardado durante años. El resultado es Reserva Especial, una exposición que reúne una selección de fotografías construidas con paciencia, donde la geometría, la arquitectura y el paisaje dialogan con una mirada marcada tanto por la sensibilidad artística como por la formación en ingeniería.
La muestra será inaugurada el jueves 9 de julio, a las 6:30 de la tarde, en Vértice Corporación Cultural, en Bucaramanga. La apertura contará con la participación del Coro Crescendo, dirigido por el maestro Sebastián Ibarra.
Aunque para muchos es conocido por su trayectoria profesional en proyectos asociados a la NASA y al Jet Propulsion Laboratory (JPL), Moreno llega ahora al público desde otra faceta: la fotografía. Esta es su primera exposición individual y, lejos de reunir toda su producción, presenta únicamente las imágenes que el autor decidió conservar durante años antes de compartirlas.
El nombre de la muestra, Reserva Especial, toma prestado el lenguaje del vino para hablar del tiempo. Así como una reserva permanece guardada hasta alcanzar su mejor momento, el fotógrafo decidió dejar reposar sus imágenes antes de convertirlas en una exposición. La propuesta invita a mirar con calma, a detenerse en los detalles y a descubrir cómo la composición y la estructura terminan contando una historia.

Nacido en Bogotá y formado como ingeniero mecánico en la Universidad Industrial de Santander, Moreno desarrolló buena parte de su carrera en Estados Unidos, donde participó en proyectos aeroespaciales y tecnológicos. Sin embargo, la fotografía ha estado presente en su vida desde la infancia, cuando descubrió que una imagen podía ir mucho más allá del simple registro de un instante.
Su interés comenzó con una cámara Pentax que vio usar a un familiar durante un viaje. Más tarde, al observar aquellas fotografías, comprendió que una imagen podía despertar emociones distintas en cada persona. Esa curiosidad inicial se transformó con los años en una búsqueda técnica y estética que lo llevó a estudiar fotografía con el reconocido maestro santandereano Nelson Cárdenas y, posteriormente, a continuar su formación de manera autodidacta.
Las obras reunidas en Reserva Especial reflejan esa evolución. Hay una atención permanente por las líneas, las formas y las proporciones, pero también por la relación entre el ser humano y los espacios que habita. La naturaleza, la arquitectura y los paisajes aparecen como escenarios donde la escala humana se vuelve apenas un punto dentro de un entorno mucho más amplio.














