Espiritualidad
Viernes 11 de julio de 2025 - 09:17 PM

Esos enredos que nos armamos en la mente

¿Sabía usted que pensar mucho en un problema concreto es malo para la salud mental y no hace nada para prevenir o resolver aquello que tanto le preocupa?

Cuando la mente se enreda: soltar también es vivir
Cuando la mente se enreda: soltar también es vivir

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No sé si a usted le sucede lo mismo, pero, en ocasiones, yo me enredo la mente dándole mil vueltas a ciertas cosas. Suelo llenarme de suposiciones y, peor aún, imagino situaciones pesimistas que, en el 99 % de los casos, jamás ocurren.

Estoy seguro de que no soy el único que afronta esos episodios. Muchos de nosotros, en determinados momentos, nos estresamos en vano.

Y es que esa fea costumbre de pensar de más nos roba la calma. Nos adelantamos a los problemas, sufrimos por cosas que ni han pasado y nos autosaboteamos con ideas que solo existen en nuestra cabeza.

Eso suele ocurrir porque también tenemos la errada creencia de que podemos tener el control de todo, y olvidamos que hay cosas que no dependen de nosotros.

Un profesor siempre me dice que, si algo se escapa de mis posibilidades, lo más sensato es respirar hondo, soltar un poco y dejar que la vida siga su curso sin tanto ‘show’. Pensar menos no significa ser irresponsables; es aprender a vivir con más ligereza.

Nos sumergimos en un enredo de conjeturas que, al final, se convierten en un absurdo ‘cuchicheo’ mental.

Ese parloteo, lejos de prepararnos mejor, se convierte en un obstáculo que nos resta chispa y nos aleja de las cosas realmente importantes.

Toda esa tormenta que armamos desemboca en estrés, ansiedad, desvelos y una mala vibra, sin contar que nos hace dar vueltas en círculos, sin llegar a una conclusión clara.

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Ese tiempo invertido en pensar ‘desaforadamente’ no trae resultados positivos ni soluciones concretas. Al contrario, solo alimenta la incertidumbre.

Por eso, la clave está en cambiar el enfoque. En lugar de seguir agotando la mente con ideas absurdas, es recomendable dar un paso adelante y tomar decisiones rápidas y razonables.

No siempre tendremos todas las seguridades que deseamos, pero la vida requiere que actuemos con lo que tenemos en el momento.

La acción, en ese sentido, es una herramienta poderosa para reducir la ansiedad y avanzar con mayor claridad.

Al decidir actuar, también estamos disminuyendo los factores que generan tensiones y angustias.

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¡Enredos mentales!
¡Enredos mentales!

Reitero que la indecisión constante puede convertirse en una fuente de preocupación, no solo para nosotros mismos, sino también para quienes nos rodean.

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Es importante entender que correr riesgos razonables forma parte del proceso de crecimiento. No se trata de actuar sin pensar, sino de confiar en nuestra capacidad para evaluar las situaciones y dar pasos firmes.

La vida nos presenta oportunidades que solo se aprovechan cuando dejamos de lado las dudas paralizantes y nos lanzamos con determinación.

Ese cambio de actitud no solo nos ayuda a ser más productivos, sino que también nos permite recuperar energía y entusiasmo.

En definitiva, dejar de gastar energía en pensamientos excesivos y comenzar a actuar con decisión es la mejor manera de crecer; además nos sirve para aprovechar las oportunidades y las bendiciones que Dios nos da cada día.

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¡Cuéntenos su caso!

Las preguntas que llegan a nuestro buzón espiritual; es decir, al correo: eardila@vanguardia.com
Las preguntas que llegan a nuestro buzón espiritual; es decir, al correo: eardila@vanguardia.com

Las inquietudes asaltan con frecuencia a nuestro estado de ánimo, sobre todo en estos tiempos. No obstante, con cada cuestionamiento tenemos una posibilidad más para afrontar un nuevo horizonte, ya sea razonando o aplicando sanas estrategias para el alma. ¿Cuáles son esos temores que lo afectan en la actualidad? Háblenos de ellos para reflexionar al respecto en esta sección. Veamos el caso de hoy:

Inseguridad
Inseguridad

Testimonio: “Por alguna razón, durante los últimos años no logro convencer ni impactar adecuadamente a la gente, a pesar de que creo tener buenas ideas. He vivido algunas situaciones que me han hecho titubear sobre lo que debo hacer. No sé si a usted le ha pasado, pero me gustaría recibir un consejo”.

Respuesta: A veces la vida nos pone a prueba, no para mostrar lo débiles que podríamos ser sino lo fuertes que podemos llegar a ser. También me ha ocurrido: he atravesado por situaciones que nublaron mi camino, pero no por ello me quedé quieto.

Si usted tiene ideas bien estructuradas y una visión clara, sin duda llegará lejos. Al defender sus argumentos con convicción y presentar sus proyectos con claridad, transmitirá liderazgo y seguridad. No tema mostrar aquello que ha construido con esfuerzo; sus propuestas pueden ser no solo viables, sino también admiradas. Ganar la confianza de los demás comienza por confiar en sí mismo y en lo que es capaz de lograr.

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Es fundamental dar forma concreta a sus sueños. No los deje vagar en la incertidumbre ni los postergue indefinidamente. Establezca metas claras y plazos definidos. La determinación con la que persiga sus objetivos será el puente entre la idea y la realidad.

Dedíquese también a escucharse. Pregúntese, con honestidad y sin juicio, qué siente realmente en el fondo de su corazón. Las emociones que lo habitan pueden revelar lo que verdaderamente anhela. Conocerse a fondo es una herramienta poderosa para tomar decisiones más alineadas con su bienestar y su propósito.

Breves reflexiones

Confiar en Él
Confiar en Él

Debe confiar en Dios, aunque pase por dificultades. Cuando se dice que “Él protege a todos los que confían en Él”, se hace referencia a una promesa de cuidado espiritual y emocional. No significa necesariamente que no enfrentará problemas, pero sí que, a su lado, encontrará fuerza, consuelo y guía para superarlos.

No se desgaste, no le preste atención al chisme.
No se desgaste, no le preste atención al chisme.

No es necesario desgastarse intentando aclarar o defenderse de historias malintencionadas que otros difundan, especialmente cuando estas perjudican de manera injusta. Tarde o temprano, la verdad saldrá a la luz, porque Dios se encargará de poner cada cosa en su lugar. La justicia divina actúa con sabiduría.

¡Tenga cuidado!
¡Tenga cuidado!

No piense que, porque el payaso se ríe con usted, es su amigo. Compañeros reales hay pocos; conocidos, muchos; y falsos, ni hablar. A veces, la sonrisa más amplia esconde falsedad, y las palabras amables ocultan intenciones que no siempre son sinceras. Aprenda a reconocer quién está de verdad y quién finge.

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