Si a pesar de que tiene la nevera llena no encuentra nada para comer: ¡cuidado, su nevera puede ser tóxica! Aunque los alimentos parezcan inofensivos porque están congelados y no desprenden mal olor, si no ha realizado el proceso adecuado de conservación se puede llevar una sorpresa… y un malestar de estómago que podría complicarse.

Publicado por: BELKYS P. ESTEBAN
Si quiere evaluar los alimentos de su nevera, escoja el fin de semana, cuando realmente tenga tiempo y sin apetito, revise los alimentos que allí conserva. Analice si ha almacenado alimentos que no deberían estar juntos, uno al lado del otro, en niveles de congelación semejantes: lo correcto es que sus quesos, embutidos, presas de pollo o carnes crudas, empaques de lácteos, latas o frutas, no estén en el mismo lugar o cerca.
La razón es que los alimentos que sufren un proceso de descomposición más rápido, como las carnes, podrían contaminar otros alimentos que habrían durado un poco más en su nevera y puede afectarlo provocando diarrea o intoxicaciones.
La Universidad Incca de Colombia, a través de su programa de Ingeniería de Alimentos, hizo un llamado a las autoridades para alertar a la población sobre los peligros de almacenar incorrectamente los alimentos.
Fabiola Casilimas, docente de la Universidad Incca de Colombia y experta en manejo de alimentos, asegura que diariamente llegan a los hospitales casos de pacientes con enfermedades diarreicas que hubieran podido evitarse si la gente aprenda a guardar de forma adecuada los alimentos en neveras o refrigeradores de casas y establecimientos comerciales.
“Al momento de refrigerar los alimentos, es necesario separar y almacenar correctamente los productos perecederos de los que no lo son. Es muy común que las personas guarden el pollo, que tiene una carga microbiana muy alta, junto al queso, las frutas o las salchichas que se pueden contaminar y causar enfermedades cuando son consumidas”, explica la ingeniera de alimentos, Fabiola Casilimas.
¿Qué hacer con la nevera?
La Ingeniera Fabiola Casilimas aconseja utilizar recipientes para guardar quesos, salchichas, frutas, verduras y demás productos perecederos por separado.
“En el caso de las carnes –como el pollo y las crudas- se deben lavar, quitarles la piel y guardarlas en recipientes distintos, preferiblemente en el congelador”.
Lave las latas y demás productos que compre en supermercados antes de guardarlos en su nevera, pues por lo general, hay muchas bacterias en los lugares donde los almacenan.
Si compra un alimento congelado, la recomendación es guardarlo en la nevera lo más pronto posible para evitar la descongelación.
No arriesgue sus alimentos
Marcela Bohórquez
Oingeniero de alimentos. Universidad de Pamplona
1 Tapar y refrigerar las sobras de las comidas (máximo en 90 minutos) y consumir lo antes posible (máximo en 48 horas).
Comprobar que la nevera está a la temperatura adecuada (5ºC como máximo).
2 La comida sobrante deben descongelarse de la siguiente manera: si n ha pasado mucho tiempo después de su refrigeración se puede utilizar el microondas; si ya se acerca a su fecha de vencimiento, descongelarlas en la sección menos fría de la nevera. Luego, calentarlas de forma homogénea.
3 Si tiene en su nevera un alimento con una fecha de vencimiento que ya cumplió, aunque haya pasado tan solo un día, se recomienda deshacerse de él. Por estar refrigerados, su olor y apariencia no dan una verdadera indicación de si está vencido o no.
4 Los alimentos envasados deben consumirse incluso antes de la fecha de vencimiento y no esperar hasta este término.
Al poner en la nevera
A la hora de poner en la nevera los alimentos para conservarlos o enfriarlos, tenga presente que existen unas condiciones de seguridad que es importante seguir para que la comida se mantenga en buen estado:
Evite que el jugo que introduzca en la nevera se derrame y por esta razón se ensucien otras zonas donde el líquido pueda perjudicar a los alimentos.
Guarde los alimentos en recipientes con tapas, pero no lo haga durante mucho tiempo, especialmente si están ya cocidos y provienen de los horarios de comida: desayuno, almuerzo o cena.
Cuide que la temperatura de su nevera sea la adecuada para evitar la proliferación de bacterias.
Limpie con regularidad su nevera.
Voz de un experto
Camilo vargas
Ingeniero de alimentos. Universidad de Pamplona
“La comida tiene una vida útil y eso hay que tenerlo en cuenta a la hora tanto de comprar la comida como de cocinar. Por eso es importante la planificación realista de las comidas: cuántos comensales hay y si utilizará realmente lo que le quede para la próxima comida. Es clave calcular también la cantidad de ingredientes y los que realmente usarán, para que no duren refrigerados sin ningún objetivo durante mucho tiempo.
Aunque parezca complicado o acartonado hay que hacer una lista de los alimentos que se comprarán. Antes de ir al súper mercado coma alguna fruta que le permita comprar sin la presión del apetito y termine llevando a casa alimentos que no necesita y que pueden dañarse. Ajústese a la lista que hizo de manera objetiva.
Comprar las frutas de la temporada es una opción muy recomendable, pues son los más económicos y están en un buen momento para consumir. Aunque no siempre se cumple la regla de los precios, estos productos podrán refrigerarse y consumirse adecuadamente.
Otro punto importante es que contrario a lo que podría pensarse, se puede cocinar grandes raciones y congelar las pequeñas en envases seguros y determinados por la fecha de congelación. La descongelación se debe hacer de manera adecuada. Si se trata de restantes de alguna de las comidas, no debe pasar más de 48 horas sin consumir, ya que los alimentos pueden volverse nocivos. Se deben calentar antes de servir y no volver a guardar. Si se planifica adecuadamente, puede resultar muy beneficioso para quienes trabajan constantemente y no tienen mucho tiempo para cocinar”.















