Desde la correcta limpieza de la herida hasta lo que jamás se debe aplicar, aquí están los pasos que podrían marcar la diferencia.

Publicado por: Redacción Salud
Según Calderón, la regla de oro al atender una cortadura es clara: lavar la herida con agua y jabón. No importa si se trata de un simple rasguño o una herida más profunda, la limpieza con jabón —el que haya disponible— es fundamental para eliminar bacterias y reducir el riesgo de infección. Lea también: El polvo: un riesgo invisible que afecta la salud
Si la cortadura ocurre en un ambiente potencialmente contaminado, el cuidado debe ser aún mayor. En situaciones donde se presentan sangrados masivos o lesiones en zonas sensibles como la cara, manos o genitales, detener la hemorragia se convierte en la prioridad antes de proceder a la limpieza.
No todas las cortaduras se pueden tratar en casa. Calderón enfatiza que, si después de 10 o 15 minutos la hemorragia no se ha detenido, es imprescindible buscar atención médica.
Además, hay un signo de alarma que no se debe ignorar: el sangrado arterial, identificado por su color rojo brillante y la fuerza con la que sale la sangre. Ante esta situación, se debe actuar con mayor urgencia y acudir al centro asistencial más cercano.

El botiquín básico que toda casa debería tener
El experto en Enfermería también destacó la importancia de contar con un botiquín de primeros auxilios en el hogar, con elementos clave para atender cortaduras:
- Jabón o clorhexidina: esenciales para la limpieza de la herida.
- Gazas y compresas estériles: ideales para cubrir lesiones y aplicar presión.
- Cinta adhesiva tipo micropore o esparadrapo: para fijar el vendaje.
- Vendaje elástico: útil para hacer presión o improvisar un torniquete.
- Alternativa improvisada: en emergencias, una toalla higiénica puede ser eficaz para cubrir la herida.

Lo que nunca se debe usar en una cortadura
Aunque algunos remedios caseros son muy populares, no todos son seguros. Calderón advirtió sobre sustancias que deben evitarse a toda costa, ya que aumentan el riesgo de infección:
- Alcohol
- Café
- Sal
- Telarañas (sí, aunque parezca increíble, aún hay quienes creen en este “remedio”).
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En lugar de estos métodos ineficaces —y peligrosos—, lo correcto es cubrir adecuadamente la herida después de limpiarla. En caso de heridas profundas o si hay objetos incrustados, no se debe manipular la lesión directamente: lo más prudente es acudir de inmediato a un centro médico. Lea también: Respire mejor en casa: consejos para una limpieza profunda y libre de alergias
Saber cómo actuar ante una cortadura no solo facilita una recuperación rápida, sino que puede prevenir infecciones y complicaciones graves. Calderón concluye que, en situaciones de emergencia, una acción oportuna y adecuada puede marcar la diferencia, sin importar el nivel de conocimiento que se tenga sobre primeros auxilios.
La próxima vez que ocurra un imprevisto, recordar estos pasos será clave para proteger la salud y evitar que una cortadura se convierta en un problema mayor.















