La radiología intervencionista permite diagnosticar y tratar enfermedades de forma precisa y mínimamente invasiva. Expertos explican todo sobre este procedimiento que reduce riesgos, dolor y tiempos de recuperación.

Publicado por: Redacción Salud
La radiología intervencionista es una subespecialidad de la radiología que utiliza técnicas de imagen para realizar procedimientos tanto diagnósticos como terapéuticos a través de incisiones mínimas. Es decir, se trata de intervenciones que, guiadas por imágenes (ecografías, tomografías computadas, rayos X) permiten tratar una variedad de patologías sin necesidad de recurrir a cirugías abiertas.
La precisión que brindan estas imágenes en tiempo real reduce los riesgos habituales de las intervenciones quirúrgicas tradicionales. El paciente, por lo general, se somete a un procedimiento menos doloroso, con menor exposición a anestesia y con un tiempo de recuperación mucho más corto.
Johnson Santiago Carballo Zabaleta, médico especialista en Radiología e Imágenes Diagnósticas; especialista en Alta Gerencia, con entrenamiento en Radiología Intervencionista, compartió con Vanguardia las claves que permiten comprender en profundidad qué es, cómo se aplica y cuáles son sus beneficios para los pacientes. Lea también: ¿El cáncer es una pandemia silenciosa?: la amenaza global que va en aumento


El tiempo de recuperación de los pacientes suele ser más corto, y los procedimientos dejan cicatrices muy pequeñas o ninguna cicatriz. Muchas veces, el tratamiento de radiología intervencionista no requiere internamiento hospitalario.

¿Qué se hace durante un procedimiento?
En los procedimientos de radiología intervencionista, los radiólogos usan técnicas de diagnóstico por la imagen, como una ecografía, una tomografía computada, rayos X o una fluoroscopia, para obtener imágenes en tiempo real. El especialista Carballo Zabaleta señala que estas imágenes les sirven de guía mientras hacen procedimientos como:
- Angiografía, utilizada para estudiar los vasos sanguíneos y tratar anomalías como aneurismas o estrechamientos
- Tratamientos tumorales, mediante la colocación de agujas que destruyen el tumor desde dentro (con tecnologías como la ablación por radiofrecuencia, microondas o crioablación), protegiendo los tejidos sanos que lo rodean.
- Otro campo de acción es el drenaje de líquidos, para eliminar la acumulación de líquido en los pulmones o el abdomen.
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- Aspiraciones de líquido articular o inyecciones en articulaciones (para tratar lesiones, la artritis o la inflamación).
- Esta especialidad también se encarga de insertar catéteres para tratamientos intravenosos prolongados o diálisis.
- Procedimientos gastrointestinales como la colocación de sondas de alimentación nasoyeyunal o gastrostomía.
- Biopsias de tejidos u órganos con mínima invasión, y tratar diversas malformaciones vasculares (venosas, linfáticas, arteriovenosas), incluso algunos tipos de hemangiomas (tumores formados por el crecimiento anormal de vasos sanguíneos en o debajo de la piel o dentro de los órganos internos). Le puede interesar: Santander avanza en el tratamiento endovascular: disminuye amputaciones por enfermedad arterial periférica

La radiología intervencionista representa un avance técnico, una nueva forma de entender la intervención médica: menos invasiva, más precisa y con un fuerte componente humano.
Ventajas de una técnica de mínima invasión
Los beneficios de la radiología intervencionista son múltiples. En primer lugar, al tratarse de procedimientos mínimamente invasivos, los cortes son pequeños o, directamente, inexistentes. Esto reduce significativamente el dolor postoperatorio y deja cicatrices muy leves o nulas.
Para los pacientes pediátricos, en particular, representa una ventaja notable: se utiliza la menor cantidad posible de anestesia o sedación, garantizando la comodidad y seguridad durante todo el proceso. Además, muchos de estos tratamientos no requieren hospitalización, lo cual reduce costos, tiempos de internación y riesgos asociados a largas estancias médicas.
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“Debido a que los tratamientos de radiología intervencionista van guiados por imágenes a tiempo real, pueden ser muy precisos. Esto ayuda a los médicos a evitar al máximo dañar la piel, los órganos y los tejidos circundantes”, señala el médico especialista en Radiología e Imágenes Diagnósticas.

Consideraciones importantes
Más allá de la técnica y la tecnología, el médico especialista Johnson Santiago Carballo Zabaleta, subraya la importancia de la comunicación con el paciente. Explicar en detalle el procedimiento, sus riesgos y beneficios, y permitir que la persona pueda realizar preguntas o expresar dudas es parte esencial del proceso.
1. Comunicación con el paciente: es importante que el paciente comprenda el procedimiento, sus riesgos y beneficios, y que tenga la oportunidad de hacer preguntas y expresar sus inquietudes.
2. Colaboración multidisciplinaria: en algunos casos, puede ser necesario que los radiólogos intervencionistas colaboren con otros especialistas, como cirujanos, oncólogos y médicos tratantes. Esta interacción mejora los resultados y asegura una atención más personalizada.
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3. Control de calidad: la radiología intervencionista debe estar sujeta a un riguroso control de calidad para garantizar la seguridad y eficacia de los procedimientos.
Contraindicaciones a tener en cuenta
Como en toda práctica médica, existen casos en los que la radiología intervencionista no es recomendable. Las principales contraindicaciones incluyen trastornos de coagulación, alergias al medio de contraste utilizado para obtener las imágenes, embarazo y condiciones clínicas que puedan elevar el riesgo de complicaciones.
Además, la exposición a radiación ionizante, aunque limitada y controlada, es una variable a considerar.

















