En 2024 se registraron 661 brotes por alimentos contaminados en Colombia. Estas son cinco prácticas de higiene que las empresas pueden aplicar en cocinas, baños y espacios de reunión para reducir riesgos durante las celebraciones de fin de año.

Publicado por: Redacción Salud
Diciembre es sinónimo de fiestas, novenas, cenas de empresa y reuniones en casi todos los espacios laborales. Pero también es un mes crítico para la salud: en 2024 se reportaron en Colombia 661 brotes por alimentos contaminados, según el Instituto Nacional de Salud (INS), una cifra que prende las alarmas justo en la temporada donde más se cocina, se comparte y se reúne gente.
La evidencia internacional muestra que algo tan sencillo como la higiene básica hace una gran diferencia: lavarse bien las manos puede evitar cerca del 30 % de las enfermedades diarreicas y alrededor del 20 % de las infecciones respiratorias. En época de celebraciones, cuando aumentan la manipulación de alimentos, el uso de baños y el contacto cercano, estos cuidados pesan todavía más.
En este contexto, Tork, antes Familia Institucional, hace un llamado a las empresas para que refuercen sus protocolos de higiene en diciembre, tanto en cocinas como en baños, comedores, oficinas y zonas de atención al público.
“La higiene es un componente estratégico del bienestar y la productividad. Acciones simples, como el lavado adecuado de manos y su correcto secado con toallas de papel, son determinantes para reducir riesgos de contagio y garantizar la continuidad de las operaciones durante la temporada”, afirma Felipe Gómez, director de Negocios de Higiene Profesional en Tork Andina-Caribe.
Además de proteger la salud, una buena gestión de la higiene ayuda a reducir incapacidades, ausentismo y afectaciones a la operación en momentos de alta demanda.
Cinco prácticas de higiene para unas fiestas de fin de año más seguras
A partir de las recomendaciones de Tork, estas son cinco acciones concretas que pueden adoptar empresas y personas en esta temporada:
1. Lavarse las manos en los momentos claveNo se trata de lavarse “cuando se acuerde”, sino en momentos específicos:
- antes de cocinar, servir o comer,
- después de usar el baño,
- tras estornudar, toser o tocar superficies de alto contacto (pasamanos, manijas, botones de ascensor, etc.).
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La recomendación es enjabonarse durante al menos 30 segundos, frotando bien palmas, dorso, entre los dedos y debajo de las uñas, y luego enjuagar con agua limpia.
2. Secar las manos con toallas de papel desechablesEl secado es igual de importante que el lavado: las manos húmedas retienen y dispersan más microorganismos. Estudios citados por Tork muestran que las toallas de papel pueden eliminar hasta el 77 % de las bacterias que quedan tras el lavado, mientras que algunos secadores de aire pueden aumentar la presencia de microorganismos en manos y dedos.
En entornos corporativos, usar dispensadores cerrados y sistemas que permitan sacar una hoja a la vez —como Tork SmartOne, donde no se toca el resto del papel— ayuda a evitar la contaminación cruzada y mejora el nivel de higiene en baños y zonas comunes.
3. Reforzar la higiene en la cocinaDiciembre multiplica las preparaciones de comida en casas, restaurantes, casinos de empresa y servicios de catering. Para reducir riesgos:
- lava frutas y verduras con abundante agua,
- separa utensilios y tablas para alimentos crudos y cocidos,
- cocina los alimentos a más de 70 °C para disminuir la presencia de patógenos,
- limpia y desinfecta mesones, manijas de neveras y superficies de preparación con frecuencia.
Un solo descuido en la manipulación puede terminar en intoxicaciones que afectan a equipos completos de trabajo o a grupos numerosos de invitados.
4. Mantener limpios los espacios de reuniónMesas, sillas, grifos, botones de dispensadores y otras superficies de uso compartido se ensucian y contaminan con rapidez durante un evento. Tener a la mano toallas de papel, servilletas protegidas en dispensadores y productos desechables ayuda a controlar mejor la higiene, especialmente en reuniones largas, buffets, salas de juntas y cafeterías.
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Esto no solo reduce el riesgo de enfermedad, también transmite un mensaje claro de cuidado hacia colaboradores, clientes y visitantes.
5. Practicar el autocuidado más allá de la limpiezaLa higiene también tiene que ver con condiciones que protegen la salud en general. Diciembre suele traer trasnochos, estrés por cierres de año y una agenda llena de compromisos. Dormir lo suficiente, hacer pausas activas, mantenerse hidratado y evitar sobrecargarse de eventos es parte del autocuidado.
Pensar en higiene como un concepto integral implica cuidar tanto la salud física como la mental de quienes participan en las celebraciones.
Para el chef y empresario Jorge Rausch, la higiene no es un “extra”, sino parte del servicio:
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“En cualquier entorno corporativo, la higiene es tan importante como la atención del servicio. No se trata solo de limpiar, sino de contar con herramientas que optimicen los procesos y reduzcan el riesgo de contaminación. Las empresas necesitan soluciones eficientes y sostenibles que aseguren altos estándares en baños, mesas y áreas de trabajo. Cuando la higiene se gestiona correctamente, todo funciona mejor”, señala.
En una temporada de alto flujo de personas y gran presión operativa, Tork insiste en que invertir en buenas prácticas de higiene no solo protege la salud, también mejora el desempeño de los negocios: optimiza tiempos, disminuye riesgos y garantiza experiencias más seguras y agradables para quienes trabajan y celebran en estos espacios.

















