El vapeo en Colombia es una situación que tiene a las autoridades en máxima alerta ya que la mayoría de los vapeadores contienen nicotina, una sustancia altamente adictiva. Además, los líquidos del vapeo pueden contener sustancias químicas tóxicas como formaldehído, acroleína y diacetilo, que son perjudiciales.

Publicado por: Redacción Vanguardia
En el mundo se ha registrado un aumento del consumo de cigarrillos electrónicos entre la población adolescente y niños menores de diez años, un comportamiento que puede acarrear serias complicaciones de salud e incluso inducir al tabaquismo.
Le puede interesar: Esquizofrenia: un análisis unicelular arroja luz sobre su intrincada biología molecular
La OMS encuentra preocupante que estos productos se hayan permitido en el mercado abierto como productos de consumo y se promocionen de manera persistente entre los jóvenes. Actualmente, hay 88 países que no han establecido una edad mínima para la compra de cigarrillos electrónicos y 74 carecen de regulaciones para estos productos nocivos. Según el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos, el tabaquismo está relacionado con el 80-90% de todos los casos de cáncer de pulmón, siendo esta la principal causa de muerte por cáncer en hombres y mujeres, y es responsable del 80% de los fallecimientos por esta enfermedad.
Un tema recurrente y controvertido para renunciar al tabaco es el impacto de los nuevos dispositivos para fumar, como los vapeadores y cigarros electrónicos, pues su uso se ha difundido rápidamente debido a la percepción de que podrían ser una alternativa eficaz para dejar esta práctica. Sin embargo, se ha demostrado que esto no es cierto y que, por el contrario, pueden convertirse en una vía de entrada al consumo de tabaco. “Este fenómeno, que inicialmente surgió como una alternativa para ayudar a los fumadores adultos a dejar el tabaco, se ha desviado significativamente de su propósito original convirtiéndose en una amenaza para la salud pública juvenil.
El uso de vapeadores en adolescentes y niños puede causar daños significativos a sus pulmones, afectar negativamente el desarrollo cerebral y aumentar el riesgo de adicción a la nicotina. Estos dispositivos contienen sustancias químicas que pueden tener efectos desconocidos y potencialmente peligrosos a largo plazo,” afirma la Dra. Juliana Quintero, toxicóloga clínica del Hospital San Vicente Fundación Medellín. La reciente ley aprobada este año que regula el consumo, venta, publicidad y promoción de los cigarrillos y vapeadores, es solo el primer paso para abordar esta problemática.

Según los resultados de la Encuesta Nacional de Consumo de Sustancias Psicoactivas (ENCSPA - 2019), la encuesta más reciente sobre el tema, estos dispositivos son la tercera sustancia legal más consumida en Colombia. “El uso de vapeadores en menores de edad ha alcanzado niveles alarmantes. Aunque establecer normas y restricciones para el uso de cigarrillos y vapeadores es crucial, no es suficiente por sí solo para resolver el problema. Es necesario abordar el tema desde múltiples frentes para lograr un impacto duradero y significativo. La implementación de programas educativos en escuelas y comunidades son de gran importancia para informar a los jóvenes sobre los riesgos asociados al uso de vapeadores, así como desarrollar campañas de concientización para reducir la demanda.
Desde el Hospital San Vicente Fundación Medellín ofrecemos un acompañamiento integral mediante programas de desintoxicación, terapia y apoyo psiquiátrico y psicológico para ayudar a las personas a dejar de fumar y a superar la adicción a la nicotina, así como un análisis exhaustivo de la salud del paciente para determinar el grado de exposición y daño causado en el cuerpo,” comenta la Dra. Juliana Quintero, toxicóloga clínica del Hospital San Vicente Fundación Medellín. El uso de vapeadores, o cigarrillos electrónicos, está asociado a varios riesgos para la salud, algunos de los cuales pueden ser graves y a largo plazo.
La mayoría de los vapeadores contienen nicotina, una sustancia altamente adictiva. Además, los líquidos del vapeo pueden contener sustancias químicas tóxicas como formaldehído, acroleína y diacetilo, que son perjudiciales cuando se inhalan, causando una variedad de problemas pulmonares, incluyendo enfermedades pulmonares obstructivas. Asimismo, el uso de vapeadores puede aumentar la presión arterial y la frecuencia cardíaca, lo que incrementa el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares.
Publicidad
Otros riesgos incluyen irritación en la boca y la garganta, así como problemas dentales y de las encías y una mayor probabilidad de comenzar a fumar cigarrillos tradicionales, aumentando aún más su riesgo de problemas de salud. El Servicio de Toxicología del Hospital San Vicente Fundación Medellín ofrece tratamiento de alto nivel de complejidad para todo tipo de intoxicaciones por sustancias químicas, medicamentos, animales o plantas y brinda atención integral de alta calidad de forma hospitalaria y ambulatoria.
El Hospital se une a la conmemoración del Día Mundial Sin Tabaco reafirmando su compromiso con la salud y el bienestar de la juventud. Instamos a la comunidad a unirse para concientizar a nuestra población infantil sobre el uso de vapeadores, y a aprovechar los servicios y recursos disponibles para combatir este creciente problema.
















