Además de su carrera como actor, Mauricio Mejía dedica parte de su tiempo a atender personalmente el local de tecnología que abrió en Medellín.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Para muchos sigue siendo uno de los rostros más recordados de la televisión colombiana por sus papeles en producciones como Escobar, el patrón del mal, Chepe Fortuna, El cartel de los sapos o Narcos.
Sin embargo, quienes hoy visitan un reconocido centro comercial de Medellín pueden encontrarse con Mauricio Mejía en un escenario muy diferente: atendiendo personalmente a los clientes de su propio negocio.
Aunque nunca se ha alejado de la actuación, el intérprete decidió hace algunos años abrir una tienda especializada en computadores, accesorios y servicio técnico, un proyecto que nació de una pasión que lo ha acompañado desde la infancia y que tomó fuerza después de la pandemia.
Un emprendimiento que nació fuera de los sets
El regreso de Mauricio Mejía a Medellín, tras vivir durante más de dos décadas en Bogotá, marcó un nuevo capítulo en su vida. La pausa que dejó la pandemia lo llevó a pensar en alternativas que le permitieran diversificar su futuro profesional sin abandonar la carrera artística.
Con esa idea puso en marcha un negocio de tecnología en el centro comercial Monterrey, donde hoy no solo participa como socio, sino que también comparte con clientes y supervisa de cerca el funcionamiento del establecimiento.
Su interés por este mundo no es reciente. Antes de consolidarse como actor estudió mecánica y desde joven mostró curiosidad por el funcionamiento de los equipos electrónicos, una afición que terminó convirtiéndose en un proyecto empresarial.
La actuación sigue siendo su prioridad
Pese a su faceta como empresario, Mauricio Mejía asegura que no ha dejado de lado la actuación. Continúa participando en audiciones, enviando videocastings y atento a nuevas oportunidades en televisión y plataformas digitales.
Mientras tanto, el negocio sigue creciendo y genera empleo en Medellín, permitiéndole combinar dos pasiones que, según ha contado, hoy hacen parte de su vida: la actuación y la tecnología.














