Cuando el corazón pierde fuerza para bombear la sangre de manera adecuada, el cuerpo empieza a enviar señales: cansancio en actividades cotidianas, dificultad para respirar, hinchazón en las piernas y una sensación progresiva de limitación que afecta la calidad de vida.

Publicado por: Nuevos Proyectos
Este tipo de condición no solo representa un diagnóstico complejo, sino un reto permanente que exige seguimiento continuo, decisiones oportunas y un enfoque integral para evitar su progresión, prevenir descompensaciones y reducir hospitalizaciones.
Por eso, más que diagnosticar la enfermedad, el verdadero desafío está en ofrecer alternativas de atención que permitan mantener estable al paciente y mejorar su calidad de vida en el tiempo.
En este contexto, el HIC Instituto Cardiovascular, a través de su Centro de Excelencia en Falla Cardíaca, se ha consolidado como referente en Latinoamérica para el manejo de esta enfermedad.
Su modelo integra un equipo multidisciplinario de cardiología especializada, cirugía cardiovascular, cuidado intensivo, rehabilitación cardíaca, soporte nutricional, atención psicosocial, telemonitoreo y terapias avanzadas como ECMO, asistencia ventricular y trasplante cardíaco. Este enfoque permite acompañar todas las etapas de la enfermedad en un mismo lugar, desde el diagnóstico hasta los casos más complejos.

Resultados que hablan por sí solos
Uno de los principales desafíos de esta enfermedad es que algunos pacientes requieren regresar al hospital pocas semanas después del alta. Cada nueva hospitalización aumenta el riesgo de complicaciones y deterioro clínico.
En el HIC Instituto Cardiovascular, solo el 9,2% de los pacientes requiere una nueva hospitalización durante el primer mes después del alta, una cifra inferior a la reportada por centros de referencia mundial como Mayo Clinic Rochester (17,5%), lo que evidencia una menor tasa de reingresos.
Asimismo, la mortalidad intrahospitalaria en pacientes con esta condición es del 3,1%, frente al 7,6% reportado por ese mismo referente internacional, lo que se traduce en mejores resultados clínicos durante la hospitalización.
“Los resultados que hoy hemos alcanzado en nuestro Centro de Excelencia son fruto de años de trabajo, experiencia acumulada y la confianza de los pacientes. Más que cifras, representan familias que han tenido una nueva oportunidad para seguir adelante y el resultado del compromiso de un equipo dedicado a cuidar vidas a través de un modelo integral de atención”, explica el Dr. Luis Eduardo Echeverría, jefe de Falla y Trasplante Cardíaco Adulto de la institución.

Centro de Excelencia con reconocimiento internacional
El HIC Instituto Cardiovascular fue el primer centro en Latinoamérica certificado por la Joint Commission International (JCI) como Centro de Excelencia en Falla Cardíaca, reconocimiento otorgado a instituciones que cumplen los más altos estándares de calidad, seguridad y resultados clínicos.
La institución también cuenta con la acreditación de la Red Iberoamericana de Salud Cardiovascular (REDISC), lo que la consolida como uno de los programas más especializados de la región.
Estos reconocimientos respaldan más de 20 años de trabajo continuo en el manejo de esta enfermedad y reflejan la importancia de acceder a un centro especializado para su tratamiento, capaz de ofrecer seguimiento integral, reducir complicaciones y mejorar la calidad de vida de los pacientes.















