El sábado en la madrugada ocurrió el primer accidente de tránsito, donde murió Epifanio del Cristo Flórez Anaya, de 34 años. Horas después el motociclista Epimenio Prada y su acompañante Omaira Ballesteros fueron embestidos por una turbo, en Piedecuesta.

Publicado por: Judicial
Epimenio Prada, de 72 años, ‘se fue’ sin saber que Omaira Ballesteros Rueda, la mujer que lo acompañaba en la motocicleta el día que la turbo los embistió en Piedecuesta, pronto partiría con él.
Ambos sufrieron graves lesiones tras ser impactados por el vehículo que se movilizaba por el sector de Los Troncos, el sentido sur-norte justo en el momento en el que el motociclista hacia un giro para salir del barrio Cabecera del Llano (norte – sur).
El fuerte choque se registró el 5 de marzo en la mañana y mantuvo el tráfico paralizado por varias horas.
Epimenio y Omaira quedaron heridos de gravedad; de inmediato les prestaron los primeros auxilios y fueron trasladados de urgencia hasta la Clínica de Piedecuesta; sin embargo, debido a la complejidad de los traumas, el hombre fue remitido al Hospital Internacional de Colombia (HIC), donde a pesar de los esfuerzos del personal médico, falleció el lunes al mediodía.
Omaira por su parte, fue llevada a la clínica Chicamocha, donde permaneció bajo estricta atención médica luego de sufrir un trauma craneoencefálico. Le diagnosticaron muerte cerebral y su vida se ‘apagó’ del todo ayer en la tarde. Su familia estaba devastada.
Las causas del fatal accidente aún no han sido determinadas. Recopilan pruebas y testimonios para establecer las responsabilidades.
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Otro fatal deceso
El sábado en la madrugada se había reportado otro fatal siniestro. Ocurrió en la vereda Holanda. En el kilómetros 2 +700 metros del peaje de La Mesa. Al parecer, la poca visibilidad y el exceso de velocidad habrían ocasionado que Epifanio del Cristo Flórez Anaya encontrara la muerte de manera instantánea.
Chocó su motocicleta contra un árbol y se desnucó, a las 2:00 de la madrugada. Su cuerpo quedó tendido sobre el pavimento y su Yamaha YDUT 14-C a unos cuantos metros de él. Desde ese día Epifanio permanece en el Instituto de Medicina Legal de Bucaramanga Legal a la espera de que lo reclamen y le brinden cristiana sepultura pues no contaba con familiares cercanos en Bucaramanga ni en Santander. Murió muy lejos de su tierra, Santa Rosa, sur de Bolívar. Tenía 34 años y trabajaba en una empresa dedicada a comercializar proteínas y derivados de pollo.















