El señalado agresor fue capturado por la Policía. La familia de joven pide justicia.

Publicado por: Redacción Judicial
Una violenta escena de feminicidio registró durante este fin de semana en la localidad de Usaquén, norte de Bogotá. Una joven de 23 años fue asesinada, presuntamente, por su expareja.
Hacia la 1:30 a. m. del sábado, un llamado de alerta a la Policía dejó al descubierto este lamentable hecho. Hasta un edificio ubicado en la carrera 20 con calle 143 del barrio Cedritos llegaron uniformados de la Policía y hallaron a un joven intentando lanzarse desde el tercer piso.
Los agentes lograron ingresar al apartamento y detener al joven. Sin embargo, lo peor estaba por venir. En el inmueble encontraron a Laura Valentina Lozano Torres tendida boca arriba, sin signos vitales.
Lozano Torre, de acuerdo con versiones preliminares, habría fallecido por asfixia mecánica. En el lugar fue capturado J. López, de 22 años, señalado como su expareja. Según el reporte conocido, al momento de la intervención policial el joven manifestó que “se iba a lanzar” y que “se equivocó”, frases que ahora son pieza clave dentro de la investigación.

Las últimas horas de Laura Valentina
Horas antes del crimen, Laura había salido a cumplir con su rutina. La joven era estudiante de octavo semestre de Ciencia Política en la Unicervantes, combinaba sus estudios con el trabajo y su pasión por el patinaje, disciplina que enseñaba con entusiasmo.
Esa noche asistió a clases y luego compartió con compañeros. Incluso envió una fotografía a su madre, Nancy Torres, como solía hacerlo. Después de ese mensaje, el silencio.
Nancy intentó mantener la calma cuando dejó de recibir respuesta. “Pensé que se le había descargado el celular”, dijo al diario Q’Hubo Bogotá. Sin embargo, minutos antes de las cinco de la mañana recibió una llamada de la Policía.
Mientras tanto, en el apartamento de Cedritos, los uniformados ya habían asegurado la escena.
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Una relación marcada por la violencia
La madre de Laura, según medios locales, sostiene que la relación con el hoy capturado estuvo rodeada de episodios de maltrato psicológico. Aunque la pareja terminó formalmente a mediados de enero del año pasado, continuaron en contacto. Se conocieron tres años atrás y, pese a la ruptura, siguieron viéndose ocasionalmente.
“Yo siempre le decía que lo dejara. Mi corazón de madre me avisaba que ese sujeto no era una buena persona”, expresó Nancy entre lágrimas al citado medio. Describe la relación como “muy tóxica” y asegura que intentó advertirle en múltiples ocasiones.
Las circunstancias exactas de cómo se produjo el ataque son materia de investigación. Las autoridades trabajan en la recolección de pruebas forenses y testimonios para establecer qué ocurrió dentro del apartamento y determinar la responsabilidad penal del capturado.
La familia exige justicia y que el caso no quede impune.













