miércoles 03 de abril de 2019 - 12:00 AM

“Mató a mi hija porque no quiso seguir con él”: madre de venezolana asesinada en Bucaramanga

José Luis Otálvarez Cáceres, el señalado asesino, se entregó el pasado lunes en la noche en una estación de Policía en el municipio de Gamarra, en el sur del Cesar.

Si usted no vuelve conmigo, yo la mato”. Esa fue la advertencia que José Luis Otálvarez Cáceres le había hecho desde hace unos días a Luisana Geraldine Polo González, de 20 años, en medio del proceso de separación que afrontaba la pareja, luego de ocho años de convivencia en los que tuvieron una hija.

A pesar de la delicada situación, tanto la joven como sus familiares no le dieron tal importancia. Finalmente, según las autoridades, este hombre cumplió con sus amenazas y acabó con la vida de Luisana Geraldine, oriunda de Venezuela.

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El escenario del crimen fue una habitación de la casa 37 del asentamiento humano Zarabanda, en el occidente de Bucaramanga, en donde José Luis, de 35 años, citó sobre las 6:40 a.m. del pasado lunes a su excompañera sentimental para entregarle $50 mil, para pagarle una deuda a un ‘gota a gota’.

“Ellos ya habían terminado hace dos meses. Mi hija y mi nieta vivían conmigo en la casa 34, él estaba en un rancho aparte, el 37. José Luis la llamó, le dijo que supuestamente fuera a la casa por la plata y ahí la metió a la pieza para matarla”, relató Judith González, mamá de la fallecida.

Hacia la 1:50 de la tarde, tras varias horas sin tener noticias del paradero de su hija, la mujer le preguntó por WhatsApp a Otálvarez Cáceres que si sabía algo sobre Geraldine.

Fue entonces cuando el hombre le envió un audio diciéndole: “Perdóname por lo que hice, yo maté a Geral. No sé qué me pasó. Ella está muerta allá en la cama”.

La progenitora se trasladó a la habitación y encontró el cuerpo sin vida de la joven de 20 años. Tenía un corte en el cuello y una herida abierta en la pierna derecha.

Se entregó a la Policía

Esta redacción conoció que José Luis, luego de cometido el hecho, fue hasta el colegio en donde estudiaban sus cuatro hijos, una niña producto de la relación con Luisana Geraldine y otros tres menores de amoríos pasados, y junto con ellos abordó un bus con destino a Gamarra, en el sur del Cesar.

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Una vez el acusado llegó a este municipio, del cual es oriundo, dejó a los niños bajo el cuidado de su progenitora y se presentó voluntariamente en la estación de Policía.

Ayer en la tarde, este sujeto era reseñado por este asesinato en la Fiscalía de Aguachica, Cesar.

“Gracias a Dios todos los niños están bien. La Sijín nos llamó y nos contó que se había entregado, ahora esperamos que pague por lo que hizo”, agregó Judith, quien viajó desde la capital santandereana al Cesar para reencontrarse con su nieta.

La relación
De los escasos 20 años que vivió Luisana Geraldine, ocho los pasó al lado de Otálvarez Cáceres, quien posee nacionalidad colombiana y venezolana. La pareja se conoció en la ciudad de Sabana de Mendoza, estado Trujillo.
Hace cerca de cinco años, ambos decidieron mudarse a la capital santandereana.
“Mi hija le ayudaba hasta a criar a los tres niños que él tenía. Se dedicaba a las labores del hogar, y también vendía tintos, ella era una excelente mujer”, comentó la mamá de la víctima.
Vanguardia pudo conocer que la ciudadana venezolana había decidido acabar la relación hace dos meses. Desde entonces el hombre se encontraba insistiendo en que regresaran.
“Él (José Luis) vivía rogándole que lo perdonara, que volvieran, pero ella ya no quería más estar con él. Por eso la mató, asesinó a mi Geraldine porque no quiso continuar la relación”, concluyó la mujer.
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