Buscar oportunidades en un territorio completamente nuevo o regresar a un espacio que cuenta con políticas y dinámicas diferentes es uno de los mayores desafíos que enfrentan las personas que deciden migrar al territorio colombiano o retornar a este, su país de origen.

Diana Carolina Jimenez, profesional de Empleabilidad del Centro Intégrate, explicó a Vanguardia cuáles son las barreras que enfrenta la población migrante y los colombianos retornados al momento de desenvolverse en el mercado laboral del país.
Por parte de la población migrante, Jiménez asegura que existen diferentes problemáticas tanto en la búsqueda del empleo como en el proceso de contratación y adaptación al mismo. En la etapa de búsqueda de empleo destaca dos puntos: el poco conocimiento del mercado y dinámica laboral, y la documentación necesaria para soportar los estudios.
La falta de convalidación de títulos es un obstáculo grande para un migrante que cuente con un título profesional. “Para apostillar aquí deben hacer el proceso primero allá y eso es un recurso muy alto con el que muchos no cuentan porque Venezuela está dolarizada. Para quienes ya lo traen apostillado, hay un programa de Usaid que apoya ese proceso y así hemos logrado ayudar a algunos profesionales”, explica la profesional de empleabilidad.

De igual forma, argumenta que el nivel de escolaridad o no contar con los soportes es un impedimento en el momento de búsqueda. “Algunos solo cursaron primaria, otros finalizaron el bachillerato pero no tienen el documento, bien sea porque lo dejaron en su país o porque en algunos lugares de Venezuela no entregan ese diploma y en Colombia, algunas entidades solicitan la convalidación del documento”.
En cuanto a la falta de conocimiento del mercado y la dinámica laboral, Jiménez expone que una de las prácticas comunes de la población migrante es llevar hojas de vida puerta a puerta y desconocen la existencia de plataformas donde se publicitan vacantes laborales y pueden registrar su curriculum como lo son las agencias de empleo.
“Sin embargo, esto también implica una serie de complicaciones porque algunos no cuentan con la conectividad adecuada para acceder a las plataformas o, si la tienen, no saben cómo usarla para autopostularse. La Agencia Pública de Empleo, por ejemplo, es una herramienta muy útil pero tiene mala conectividad desde celulares y ellos, en su gran mayoría, no cuentan con un computador para hacer uso”, indica.
Ahora, en el proceso de adaptación, la profesional del Centro Intégrate explica que de nuevo existen barreras por la documentación, pero también en las diferencias culturales, el duelo migratorio y la labor de cuidadores que en el caso de las mujeres las lleva a desertar de sus empleos al no contar con apoyo para el cuidado de su hijos.
No contar con una cuenta de ahorros y tener dificultades para la afiliación a fondos de pensiones son otras de las dificultades más comunes. “Entonces el mismo empleado es el que debe ir hasta el fondo de pensiones y solicitar la afiliación de manera presencial porque la empresa no puede hacerlo de forma virtual como suele hacerse con todos los empleados”, advierte sobre este tipo de situaciones.
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Por otro lado, los choques culturales en cuanto a cambios en las funciones que se deben desempeñar, el tiempo de pago y la falta de ropa para asistir al trabajo suponen otro tipo de problemáticas. “Algunos vienen con cargas emocionales fuertes y duelos no resueltos, entonces, cuando por fin logran postularse y vincularse les cuesta adaptarse o están predispuestos a que algo va a salir mal y desertan”, comenta.
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¿Y los colombianos retornados?

Según Jiménez, la situación de empleabilidad para la población colombiana que retornó al país es más compleja, pues, aunque cuentan con la documentación necesaria para la apertura de cuentas de ahorro y la afiliación de fondos de pensión, en ocasiones no han realizado la convalidación de sus títulos y sus perfiles no son los más atractivos durante el proceso de selección por lo que una solución podría consistir en la creación de más programas que promuevan la contratación de la población retornada.
Desde el Centro Intégrate se han generado distintas iniciativas para facilitar el proceso de integración de personas migrantes y retornadas para el acceso a empleo. Jiménez cuenta que se han realizado diversas ferias de empleabilidad para brindar a la población servicios como la apertura de billeteras digitales, el registro en plataformas como la Agencia Pública de Empleo, espacios de entrevista con empresas que tienen vacantes disponibles, además de orientación para el conocimiento de la dinámica laboral.
“Aquí les hacemos la hoja de vida, se les registra en las agencias de empleo, se les entrega un plegable en el que se les explica en qué consiste esta plataforma, cómo funciona y una ruta o pautas a seguir durante el proceso de entrevista. Asimismo, se les explican temas de normatividad laboral, los tipos de contratación, cuáles son los beneficios que deben tener como por ejemplo las prestaciones sociales”, concluye la profesional de este trabajo desarrollado por el Centro Intégrate que logró la vinculación laboral de 109 personas entre migrantes y colombianos retornados durante 2023.
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