El conservador Partido Popular (PP) ganó las elecciones generales en España con mayoría absoluta, según los datos del recuento oficial, que con el 50,36%escrutado le dan 186 escaños frente a 112 del gobernante Partido Socialista (PSOE), que sufre un duro castigo.

Publicado por: EFE
Como tercera fuerza se mantienen los nacionalistas catalanes de Convergencia i Unió (CiU), que obtienen 16 diputados.
Una de las grandes novedades en estos comicios es la fuerte subida de la coalición Izquierda Unida (IU), que pasa de los dos escaños que tiene en la actualidad a 11.
La coalición independentista vasca Amaiur, creada para concurrir a estos comicios, consiguió un grupo propio en el Parlamento español con 7 diputados.
El Partido Nacionalista Vasco (PNV) también tendrá grupo propio en el Congreso de los Diputados español al llegar a 5 diputados.
El partido Unión, Progreso y Democracia (UPyD), fundado por la exdirigente socialista Rosa Díez, experimenta una notable subida y obtiene 4 diputados. En la actualidad solo tiene uno.
Coalición Canaria logra 3 diputados, mientras que los independentistas catalanes de Esquerra Republicana obtienen dos y el Bloque Nacionalista Galego, uno, al igual que otras dos fuerzas Compromis-Q y Foro Asturias, una formación fundada por el ex dirigente del PP Francisco Álvarez Cascos, que obtienen un diputado.
Con una participación del 69,39 por ciento, menor de la registrada en 2008 cuando acudió a votar el 73,85 % del electorado, en los comicios de hoy hubo una abstención del 29,28 por ciento, superior al 26,15 % de 2008.
Las elecciones han pasado factura por la crisis que vive el país al gobernante Partido Socialista que obtiene el peor resultado de su historia en la etapa democrática.
La directora de la campaña del PP, Ana Mato, consideró que los resultados que adelantan los sondeos suponen que hoy comienza el cambio en España que representa el líder de este partido, Mariano Rajoy.
Lo que viene
Los resultados parciales de estas elecciones marcadas por la crisis económica indican que el futuro Parlamento estará mucho más fragmentado que el actual, muy marcado por el bipartidismo del PP y el PSOE.
El hundimiento de los socialistas ha sido aprovechado por la formación Izquierda Unida, que experimenta un espectacular crecimiento, al pasar de sólo dos diputados en las elecciones de 2008 a 11, según los resultados parciales.
También es muy significativa la fuerte irrupción de la izquierda independentista vasca, que de la mano de la coalición Amaiur, consigue entrar en el Congreso con grupo parlamentario propio (unos 7 escaños).
El regreso de la izquierda "abertzale" vasca a Madrid se produce después de quince años de ausencia, desde que, en las elecciones de 1996, bajo las siglas de Herri Batasuna, consiguiera dos diputados, uno de ellos actualmente huido de la justicia y otro en prisión por relación con el terrorismo.
En estas elecciones, en las que ha habido una participación del 70 por ciento, una decena de partidos minoritarios consiguen representación parlamentaria, entre ellos, además de IU y Amaiur, los nacionalistas catalanes de CiU, el Partido Nacionalista Vasco (PNV), y Unión Progreso y Democracia (UPyD) formado por la ex dirigente socialista Rosa Díez.
A medida que se conocían los resultados del recuento, numerosos simpatizantes del PP se congregaron en la sede madrileña del partido, para celebrar la victoria electoral.
Los militantes y simpatizantes bailaban al son de la música que ponía la organización, mientras ondeaban banderas esperando la salida de su líder, Mariano Rajoy.
Muy distinto es el ambiente ante la sede del PSOE, donde la tristeza es palpable ante la estrepitosa derrota de los socialistas.
La victoria del PP estaba anunciada por todas las encuestas, después de que el PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero sufriera un enorme desgaste por la crisis económica, el alto desempleo de más del 21 por ciento de la población activa y los ajustes aplicados en el último año, como la reducción de sueldos de los funcionarios y la congelación de las pensiones de jubilación.














