El señalado líder de Los Pulpos llevaba años utilizando identidades falsas y había llegado a fingir su propia muerte para escapar de las autoridades.

Un hombre de rostro restaurado por varias cirugías, con documentos falsos en dos países y un certificado de defunción que nunca debió existir caminaba con relativa tranquilidad por las calles de La Paz en la capital boliviana, hasta que la inteligencia conjunta de tres países le cerró el círculo.
Se trata de Jhonsson Smit Cruz Torres, capturado en la capital boliviana y señalado como el actual líder de la banda criminal peruana Los Pulpos, organización a la que las autoridades atribuyen el secuestro de un empresario minero y el asesinato de sus cuatro acompañantes el domingo anterior en Trujillo, en el norte de Perú. Además: Bolivia en vilo: ¿Qué detonó la crisis que amenaza al Gobierno de Rodrigo Paz?
🚨 ¡Cayó “John Pulpo” en Bolivia!
— Ministerio del Interior 🇵🇪 (@MininterPeru) September 1, 2026
El ministro del Interior, César Astudillo, anunció la captura, en La Paz, de Jhonsson Smit Cruz Torres, señalado como líder principal de la organización criminal “Los Pulpos”, como resultado de un trabajo de seguimiento realizado por la Policía… pic.twitter.com/8g4kRubRPC
Una cacería con firma internacional
Conocido en los expedientes policiales como “Jhonsson Pulpo”, el capturado figuraba entre los delincuentes más buscados por el Estado peruano, con una recompensa de 500.000 soles, cerca de 148.000 dólares, ofrecida a quien entregara información útil para dar con su paradero. Desde la clandestinidad, manejaba las operaciones de la estructura criminal.
La detención fue el resultado de un trabajo conjunto entre las policías de Bolivia y Perú, con apoyo de la delegación del Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos con sede en Lima y de la Administración de Control de Drogas del mismo país.
El ministro del Interior peruano, César Astudillo, explicó en entrevista con Canal N que Cruz Torres permanecía inicialmente en La Paz y que se mantendrían en reserva los detalles del traslado para agilizar la entrega a Perú. Lea también: Detienen a líder campesino en Bolivia durante protestas contra el presidente Rodrigo Paz

“Este cabecilla principal ha caído finalmente”, afirmó el funcionario, quien agregó que las autoridades peruanas continúan tras la pista del resto de integrantes de la banda.
En una breve rueda de prensa en la capital boliviana, el comandante nacional de la Policía de ese país, coronel Adrián Álvarez, detalló que el operativo se venía preparando desde enero y que, en el mismo procedimiento, fue detenido otro miembro de la organización, identificado como Gabriel Alexander Saúl M.G., de 23 años.
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Álvarez calificó a Cruz Torres como un “blanco de alto valor regional”, por el despliegue de hechos criminales que, según dijo, se extendieron desde Perú hacia Chile y Argentina y que buscaban replicarse en territorio boliviano. El jefe policial confirmó que el capturado sería expulsado ese mismo martes y puesto bajo custodia de las autoridades peruanas. Además: Keiko Fujimori despliega militares y acerca a Perú al Escudo de las Américas de Trump

El heredero de un clan que empezó en los años 90
Para entender la magnitud de la captura hay que remontarse tres generaciones atrás. La Policía peruana ubica el origen de Los Pulpos en la figura de Teófilo Cruz Álvarez, abuelo del ahora detenido, quien murió en prisión en 2020 cumpliendo una condena por organización criminal.
Su hijo, Jhon Cruz Arce, fundó la banda a inicios de los años noventa junto a sus hermanos y la lideró hasta 2008, cuando fue condenado a 25 años de cárcel por homicidio, pena de la que salió en 2025 tras un hábeas corpus.
- Con el padre tras las rejas, Jhonsson Cruz Torres tomó las riendas del grupo en 2014, con apenas 17 años, y expandió su radio de acción desde el convulso distrito de El Porvenir, en Trujillo, hacia otras zonas de la ciudad y hacia el extranjero, con un tío instalado en Chile como parte de la operación. Además: Las primeras cinco extradiciones de De la Espriella: dos irán a EE. UU. y otros tres a Perú, Panamá y RD

A sus 30 años, el capturado carga un prontuario que incluye los secuestros de los empresarios Santos Guillermo Sánchez Vera, Emilio Julca Huamán, Kristell Cotrina y Robert Quezada Crisólogo, entre otros.
Sánchez Vera fue asesinado durante su cautiverio y su cuerpo, con signos de violencia y los dedos mutilados, apareció con un mensaje que decía que era por no pagar completo el rescate. A Quezada Crisólogo le mutilaron los dedos como método de presión para exigir dos millones de dólares.
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Cruz Torres ya cumple cadena perpetua en Perú por un robo con resultado de muerte cometido en marzo de 2020 contra un comerciante de Trujillo, y enfrenta procesos adicionales por homicidio calificado, sicariato, organización criminal y secuestro agravado.
Desde agosto de 2022 figuraba en la lista de los más buscados del país, y la recompensa por su captura pasó de 75.000 a 500.000 soles en 2024. Lea también: Incautan bus contratado para la logística de Sao Paulo en Bolivia con 86,5 kilos de marihuana

Para sostener la fuga, fingió su propia muerte en noviembre de 2020, cuando fue inscrito un certificado de defunción a su nombre en plena pandemia, lo que le permitió dejar de ser perseguido por un tiempo.
Desde entonces, operó bajo múltiples identidades falsas en Chile y Bolivia, y su rostro cambió de forma notoria respecto a fotografías de detenciones anteriores, lo que sugiere varias intervenciones de cirugía estética. Además: Fiscalía de Bolivia ordena capturar a expresidente Evo Morales por protestas con 16 muertos
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En enero, un primer intento de captura en territorio boliviano, coordinado entre las policías de Chile y Perú, solo logró la detención de su pareja, Keisy Salvatierra, de 29 años, también requerida por el caso del secuestro. En ese momento, el comandante general de la Policía peruana, Óscar Arriola, había dicho que era cuestión de días para dar con él. Le tomó ocho meses más.

















